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05 noviembre, 2015

Juan Pablo Villarino - Vagabundeando por el eje del mal (2005)


Me dio imensas ganas de viajar, mi mundo es tan pequeño!

Sé que el orgullo es un sentimento extraño y no siempre lleva a cosas positivo, pero no tengo otra palabra para describir que siento cuando me doy cuenta que tengo cada vez más amigos y conocidos que escriben. Juan Pablo Villarino es un eterno mochilero a quien llamo amigo porque lo conocí en Albania, viajando a dedo como yo. Compartimos mates en una montaña desde la cual se veían islas griegas. Su fama de escritor ambulante se lo había adelantado y las recomendaciones de su blog y libros me había llegado unos años antes que su presencia en persona. Las partes del viaje aquí narrrado se pasaron hace ya diez años atrás, en el 2005, cuando Juan Pablo tenia la edad que tengo yo hoy.

El descrito viaje transcurre en Irak, Irán y Afganistán, Turquía, Siria y Egipto mediante la manera de desplazarse preferida por mi, el Autostop. Así Juan Pablo recorrió parte de la legendaria ruta hippie "Europa - India por terra", seguida por miles de jovenes en tiempoas pasados cuando los pasajes de avion todavia eran un presupuesto imponente, empezando en Istambul que algún día quizás también yo haré. Concuerdo con él que no hay nada mejor que viajar para desmantelar estereotipos y aprender cosas esenciales del mundo y sus habitantes. El libro se sustiene por parte con el suspenso levantado por la situación política/humanitaria en Afghanistán en el año del viaje y en la decisión del protagonista en eligir la temida ruta del medio para cruzarlo.

Sin conocerlo demasiado bien, me di cuenta que, como es natural, el Juan Pablo al que conocí maduró, aprendió y cambió en estos diez años desde la primera publicación. Tiene un estilo de escritura inconfundible, se ve su prosa es moldeada con cuidado, aunque por mi gusto un poquitito enriquezida por demás, como una comida rica con un intenso sabor a especiarias. Unos ejemplos "Conscientemente o no, todo viajero evoca una breve plegaria cada vez que calza su mochila al hombro, y pide a la rosa de los vientos que no permita la simetría del otro lado del horizonte".
Cuando entra a Afghanistán describe el primer pueblo que ve, sus casas de adobe cual hornos de barro: "Hay plena solidaridad cromática entre las casas, las calles y el llano desierto circundante, porque todos están hechos de la misma elemental sustancia". Si entonces ya escribia bien hoy, juzgando por su blog, escribe aún mejor.
Debe ser dificil escribir un libro de viaje, tratando de transmitir viviencias a pura vista tan simples, pero muy intensos para el viajero, como lo pueden ser una invitación al té o un bello atardecer en la ruta o el frio de una noche en el desierto, sin repertirse y aburrir el lector. Me quito el sombrero, este muchacho escritor merece mi respeto.

Entre otras cosas me pareció curioso leer sobre su entonces infructuosa búsqueda de una compañera viajera sabiendo que ahora ya hace muchos años que viaja junto a Laura. Juan viaja usando la red social hospitality club, antecesor de CouchSurfing en el 2005, año en el que
el email y especialmente conocer gente en redes sociales para mi era algo completamente desconocido y futuristico aún. Frequentemente está invitado a dormir en casas de las familias de los conductores que le dan boleia, cosa usual en regiones musulmanes y tampoco muy inusual para un autostopista en el resto de los países. En el viaje se encuentra en situaciones tan curiosas como estar haciendo dedo dentro del parlamento kurdo mientras es filmado por la tele del noticiero o ser preguntado por un hombre sirio que se siente al besar una mujer o por un oficial de la frontera si el Iran debería tener el derecho de usar energía nuclear.

Ser extranjero muchas veces ayuda en lidiar con cotidianidades de la vida social, en muchos paises "los extranjeros" son tratados como seres superiores, cosa extraña, hay que tomarselo con actitud ya que este estatus es siempre útil para exeptuarse de ciertas convenciones, reglas o modales de educación. Confirmo este fenómeno a diario en mi presente exílio voluntário.

A Juan su Argentinidad a menudo le ayuda, varias veces es recibido con una solidaridad de "pueblo hermano que también lucha contra Mister Bush".
Me aclara algo que siempre quería verificar. Es verdad que se toma mate en Siria (y en el Libanon?) y con yerba Cruz de Malta! Hablando de Argentinidad, imposíble no percatarse de las referencias a Cortázar y Borges diseminados por los capitulos.

La edición que tengo es del 2015 cuenta con muchas fotografías blanco y negro impresionantes, pero como casi son más fotos que texto en el libro, personalmente lo hubiera preferido con menos. Y ya que voy con sugerencias me hubiera gustado leer más sobre el proceso de comunicarse sin lengua en común, o el de aprender árabe y sus dialectos, respectivamente.

Aquel viaje alrededor del mundo nunca terminó. Sus libros se pueden comprar en Internet, en mi caso duró algunos años hasta que decidí gastar el dinero (sobre todo del envío), llegó bien, rápido y valió la pena.
Sus aventuras también se pueden leer en su págin web: http://acrobatadelcamino.com/.

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