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04 octubre, 2017

Roberto Arlt - Los siete locos (1929)




Ya había comenzado una vez, años atrás, a leer un libro de Arlt. Entonces yo era principiante (sigo siéndolo) en el manejo del castellano. Lo elegí de la biblioteca de un centro social en Garín sabiendo que es de alguna manera lo que se llama un clásico. Pero, en este momento, no entendí un carajo, ni del castellano que emplea Arlt, ni del argumento, de modo que, a pesar del mucho esfuerzo, no conseguí pasar de las primeras páginas. Años después lo recogí (quería saber que era eso de la rosa de cobre) y me sorprendí: había llegado su momento, me identifico, me divierto, lo leo no solo como documento histórico de una emergente literatura de ciudad desde "lo bajo" o desde "a de izquierda", sino también como un texto que podría haber salido de mi contemporaneidad, siendo la sociedad que retrata, igual que las peripecias del hombre moderno, del obrero, en esencia, los mismos hoy en día. 
Los siente locos, que Arlt (1900-1942) escribió a los 28 años, relata como Remo Augusto Erdosain, "un modesto estafador sin ánimo de lucro" (así lo describe la edición de Catedra), harto de la vida miserable, pero normal, que vive, y asqueado de toda la gente, se une a una sociedad secreta dirigida por el Astrólogo.
Roberto Arlt, - que llevo de estigma un apellido se compone con un vocal y tres consonantes, (igual que el mío) elige como tema de su obra las angustias del hombre en la cuidad y se dedica más a describir la vida interior que la exterior. Hacer esto en una época en que la literatura todavía era cosa de las elites, fue, sin duda, un gesto de provocación. Arlt se puso en serio a escribir sobre experiencias urbanas de soledad, sobre los lados oscuros del alma (y de todos los almas, no solo los "otros", comenzando por una introspección del protagonista), los abismos, en fin, sobre todo de lo que no se habla o no se habla en buena compañía. En Los siente locos hay violaciones de menores, abortos, masturbación, una sociedad entera fundada en la mentira y en la explotación de prostíbulos (y de los obreros, de los niños y de los locos, como no).
“¡Cuantos senderos había en su cerebro! .. y se dejaba estar en una inercia vertiginosa,.. Y él caminaba, en el interior de si mismo, sobre un pavimento enfangado de salivazos y aserrín, y cuyo marco perfecto de biselaba hacia lo infinito de las sensaciones adyacentes” (253s).
Los hombres de la casa del Astrólogo pasan noches enteras sin dormir y proyectan esperanzas en la fundación de la nueva sociedad a partir de sus células de colonias revolucionarias en el norte y sur de la Argentina. Es una novela sobre la revolución, a los personajes les fascina la grande industria, la física, la pasión de inventar, la alquimia. El grupo se convence de que una nueva sociedad necesita una religión para engañar a las masas, ya lo sabía Mussolini. También planifican "limpiar la sociedad" con hornos de gases asfixiantes y un terrorismo que esparce el miedo con la ayuda de ametralladoras. En modo exagerado, pero se lee entre lineas una crítica implícita contra la realidad social de la Argentina e Hispanoamérica de los años veinte, atentando contra la crueldad del capitalismo, la inmoralidad y el individualismo. Nadie le puede negar su actualidad! Las reuniones de la sociedad secreta podrían bien ser de Hitler, Macri y Trump, Merkel, es grotesco. En la reunión secreta participan militares falsos, o verdaderos, no queda claro, y el Buscador de oro, habla de la patagonia. Fue ahí cerca de Esquel a ver si encontraria recursos naturales para que la nueva sociedad pueda aprovechar, también para hacer colonias con trabajadores, "ahi abajo desaparece la gente" dice...
También es una novela sobre el dinero y los valores simbólicos, en eso le doy toda la razón a Ricardo Piglia.
En la vida de los personajes reina la desgracia y el peso de la ausencia de sentido, convencidos de que la alegría no se encuentra en la vida buena, lo buscan en las putas, el crimen, la humillación. Erdosain y Hipólita reconocen conscientemente que prefieren pecar, dedicarse a la mala vida, antes de resignarse a su posición en la vida del trabajador dependiente o de la sirvienta. De este modo, la novela tiene un toque negro o de policial. Pues, puesto este clima de disposiciones y desesperaciones, cuando llega la gota que hace rebalsar el vaso, Erdosain toma una decisión fatal. Las gotas en este caso son por lo menos dos: Un amigo, el burrero Ergueta, se niega a prestarle dinero a Erdosain cuando éste realmente lo precisa para salir de un apuro. Elsa la mujer de Erdosain decide dejarlo y se va con otro, y, al mismo tiempo, su amigo Barsut - y primo de su mujer - le confiesa que la ama a Elsa y le encantaría humillarla violentamente. De ahí Erdosain se hace la idea de matar a Barsurt y quedarse con todo el dinero de este. El dinero que le pode ser útil a la nueva sociedad. De ahí toda la tensión se arma alrededor de si lo quiere y puede matar o no, que hace el asesinato con el alma de un hombre? Me pareció que ni lo hacia para tener el dinero en si, mas para poder pertenecer y aportar al grupito revolucionario. Después duda si matarlo o no. Que será de su alma? que pasará si se descubre todo o si le engañan?

Es una novela "muy" de ciudad, quizás se reflecta eso en la forma de la novela, está fragmentada en pequeños párrafos con título, como que todo acontece cais al mismo tiempo. Hay muchas escenas de trenes suburbanos, tranvías, entre el barrio de Flores y Temperley, con sus diferentes luces que se enfrentan a la niebla y a la lluvia. También un retrato de la marginalidad urbana, de los canallas que pueblan los boliches a los patotas de los arrabales, de las masas y multitudes.
El texto es una larga y profunda reflexión sobre la angustia y sobre la rabia en clave de sarcasmo, ambigüedad y mentira:
  "Y muchas veces se decía: - ¿Qué he hecho yo por la felicidad de este desdichado cuerpo mío? Porque lo cierto es que se sentía en circunstancias tan ajeno a él, como el vino hacia el tonel que lo contiene.
Tan desolado es Erdosain que Arlt tiene que inventar muchas maneras diversas de describir este estado. En un momento, por ejemplo, hace que su protagonista en un acto espontáneo se suba a un árbol y comienza a gritar. El Astrólogo se imagina el alma como un océano agitándose dentro de setenta kilos de carne (308).  Es casi siempre de noche y llueve.
"El olor a mojado comunicaba a la soledad matutina cierta desolación marítima" (321).
 Y también es, porque no, una novela de ciencia ficción - Al tanto de las posibilidades de la tecnología, de automóviles y procesos electro-metálicos, Erdosain se imagina también un cinema que con poderosos reflectores proyecta imágenes en las nubes todas las noches (328). La ciencia seria magia y la ciudad nuestra, piensa Erdosain. El narrador compara cada cosa con metales, el sol parece metal fundido, el empedrado mojado parece soldadura de estaño, etc.. Y claro, en el centro de todo está el sueño de la rosa de cobre!
Entre todos los elementos que componen este universo nuevo para mi, quiero resaltar dos cosas que me asombraron especialmente. Los párrafos sobre el tiempo físico-mecáncico versus el tiempo interior! Y, segundo, el tratamiento de la luz y de la sombra.
El autor ingresó a la historia literaria como paradigmático de la nueva clase media que se formara. Escribía porque era periodista (que investigaba en lunfardo) y publicó porque tuvo el poyo de una especie de mecenas, Güiraldes.
Ya se sabe, que a pesar de que se decía que escribía mal - esto no es verdad. Quien dijo esto, habrá sido, porque no era terrateniente y los gauchos le chupaban un huevo, desconocía la "tradición", escribía de su ciudad, de Buenos Aires.

Qué pena que Arlt murió tan joven!
Ahora tengo que leer la continuación, Los lanzallamas (1931)!


El lugar que le asignó la crítica literaria (promocionado, me parece, por Piglia y Sarlo) vino a ser algo como el polo opuesto a Borges. De facto, Borges era lector de Arlt (Con los respectivos grupos de escritores Boedo y Florida). Formaron una pareja, una tensión entre dos coordenadas en la que se vino a "medir" la literatura del siglo que le siguió.



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