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13 octubre, 2019

Kobo Abe - Encuentros secretos (1977)

Es una novela de intriga o podria clasificar como policial, pero la historia se torna cada vez más rara, enmarada, pierde bastante de su estructura inicial hasta el punto en que me pareció haber ya solo personajes raros que dicen frases sin sentido hiladas con  imagenes desconcertantes o sinsentidos. Podría ser una distopia. Diría que es de aquellas en las que más vale el ambiente que el argumento. Comienza con una situación insólita: una ambulancia no llamada llega de madrugda y se lleva la mujer del protagonista. Luego él se dedica a buscarla, pero no sabe si fue un secuestro o si fue ella que lo quiso engañar.
Me costó un poco entrarle al libro, estuve por dejarlo varias veces, pero como fue editado por Eterna Cadencia, una editorial de confianza hice el esfuerzo. Me divertí un rato, pero no me gustó demasiado. Pero al final resultó también tener de esos personajes que se olvidan muy fácilmente. No es mala la novela en sí, y no habrá falta gente a la que le guste bastante más que a mi, pero no la recomiendo personalmente.
Cuando el protagonista llega al hospital donde supuestamente fue ingresada su mujer - de ningun personaje se saben los nombres - se da con un hospital tan grande como una ciudad al que inicialmente es difícil de acceder, termina pagando a un servicio que le ayuda en eso, y del que es difícil de escapar. Hay toda clase de absurdidades en las que la compraventa de organos es lo menos insólito. Rige una vigilancia total con un sistema de miles de micrófonos escondidos, hay aparatos electricos usados en la medicina y miscrocomputadores que al tiempo que se escribió el libro eran imaginación especuladora aunque hoy puedan existir.
La estrutura del libro no es linear, nos enteramos por los hechos en retrospectiva através de los cuadernos que un tal "Caballo" manda escribir al protagonista relatando su periplo para que eventualmente alguien que los lea lo pueda encontrar.
Después de algunos encuentros infortunos y fortunos en el que muere una persona el protagonista es nombrado jefe de guardia y le entregan una bata con insigia de la correspondiente autoridad. Ahora en adelante tiene que actuar según este rol fingiendo reunir competencias y expresando ordenes, también le dan acceso a las salas de escucha. Pero su mujer no aparece en ningún lado. En cambio aparece una niña que al parecer tienen presa en una cama de hospital alegando que está enferma, pero en este hospital muchas condiciones de enfermedad parecen inventados y absurdos, de modo que se empeña a intentar salvar a la niña. Dicho de paso que la niña se masturba constantemente y hay mirillas en la pared para observarla y que además de eso abundan las referencias vulgares a la sexualidad femenina y la potencia viril. Hay fotos de caballos copulando por los pasillos, el subdirector se orgullece de sus 7cm de diametro y 19cm de largo. Hacen experimentos raros, la mayoría relacionados con la sexualidad, y hasta concursos de orgasmos femeninos.
El Caballo le manda escribir las memorias cuadernos así se contrasta lo auditivo - toda la información se junta y se maneja a partir de la escucha - y lo escrito que se basea en lo subjetivo y la reflexión del héroe.
Conozco muy poco la cultrua japonesa y no sé si estas cosas se corresponden con una imaginación perversa japonesa cultivada culturalmente y a lo mejor reprimida un poco, de modo que esta novela en 1977 seria un producto cultural de temática excepcional.
Me resulta curioso saber que el mismo autor se recibió de médico.
Hay semejanzas a las novelas de Levrero, que suelen ser pesadillas, pero en estas siempre hay un yo más fuerte.

Santiago Lorenzo - las ganas (2015)


Es la historia de Benito, un químico, amante del chichón e inventor que intentar comercializar su producto (una pócima para frenar la degradación de la madera) del que le acaban de asignar la patente. Una empresa inglesa le mostró interés pero después duda y se envuelve en silencio y Benito asume la tarea de llamar e insistir y todo con su pobre inglés del instituto. Pero lo que le aflige es que hace años que no la pone, no folla, no coge, no garcha, no porla (Lorenzo se inventa palabras propias) a pesar de ser aunque guapo no, pero un buen chico y inteligente. Conoce una chica que podría ser su par perfecto, una estudiante de química y amor en persona pero estan todas las trampas de meteduras de pata que impiden su felicidad.

Hace poco vi una peli madrileña (El día de la bestia) y el tipo de humor se asemeja a el de los libros de Santiago Lorenzo, pero claro en versión textual y no visual. Es un libro de humor del estilo de todo que puede correr mal, va correr mal. En el medio hasta hay cosas que van por buen camino, pero aún así me pareció bastante previsible. Sí, con algunas frases me rìo mucho, sus descripciones y juegos de palabras son buenos, sí que no digo que perdí mi tiempo, pero a pesar de eso no entiendo por que sus novelas son tan valoradas. En si me gusta la onda de Santiago Lorenzo, sobre todo el rol que juegan en sus novelas los espacios y en este caso los barrios de Madrid, me gustan también sus personajes aunque algunas se parecen mucho entre si, pero sus argumentos me saturan al poco tiempo. Hace poco me he leído Los millones del que al final concluí que me gustó más que Las ganas y tengo por aqui también Los huerfanitos.

29 agosto, 2019

Pedro Mairal - El año del desierto (2005)


Pedro Mairal es el autor de Una noche con Sabrina Love y La uruguaya, novelas que me gustaron sin sorprenderme demasiado, novelas más simples. El año del desierto es diferente, atrapa desde la primera página, es angustiante, desesperante. Tiene mucha fuerza, es vertiginoso y emocionante. Es capaz de ser lo mejor que leí en el 2019.

Utilizando el trick de dejar el tiempo pasar al revés y en acelerado - como por ejemplo en el cuento de Alejo Carpentier "Viaje a la semilla", Mairal cuenta la historia de Buenos Aires y de Argentina, en un año. Desde la contemporáneidad en el que Maria trabaja de secretaria para una empresa financiera en una torre de la Costanera, pasando por rápidos y frecuentes cambios de gobernadores de bandos y colores de bandera, la guerra de la República de Brasil contra el gobierno de las Provincias Unidas de Buenos Aires hasta que aparecen rumores de que llegaron españoles a Buenos Aires.
En vez de que la "civilización" avance por el desierto, son el desierto y la "barbarie" que avanzan. Y te hace pensar sobre qué es la barbarie y qué seria lo que la oponemos.
Protagonizado por María, una chica de veintitres años, muy despierta y valiente, lo narrado parece muy vivido. Entran en conflicto Capital y Provincia, la gente se organiza, levanta barricadas en las manzanas, redistribuye gente y alimentos disponibles y elige representantes. Dejan de usar las calles, pero hacen puentes y tuneles para comunicarse entre las manzanas. La intemperie invade General Paz y poco después está a veinte cuadras de Plaza de Mayo. Ella lucha para sobrevivir y tiene a su cuidado su padre que cayó en una espécie de coma. Pero las circunstancias cambian a una velocidad alucinante, hay que adaptarse. Inicialmente lava ropa, después es enfermera en el hospital y luego mujer de limpieza en el puerto hasta llegar a ser obligada a trabajar en un bar del puerto como chica que canta y se disponibiliza. Su novio bien temprano ingresa en Campo de Mayo, al servicio militar obligatorio, después escapa pero lo pierde de vista. Pronto las mujeres ya no pueden votar, ya no pueden opinar en conversaciones de hombres. La jornada de trabajo se amplia de ocho a once horas. Todo se ve a través del personaje femenino que cuenta en primera persona. Es un torbellino de experiencias límite. Hay deportaciones, raptos, cautiverios, sacrificios y toda clase de pestes contagiosas. Muere mucha gente.
Al comienzo de la novela parece ocurrir algo como el colpaso del 2001, pero queda claro que las noticias no son de confiar, se trata de un salvese quien pueda, organizan lo que se llama "la marcha contra la intemperie".
Desaparece la electricidad, desaparecen las casas. Hay miedo, hambre, peste, mucha emigración por barcos. Hay esperanza de que en el campo uno pueda cultivar sus verdura y estar tranquilo, pero salirse del centro es un peligro. Hay bandidos sueltos y tropas y autoridades perversas que se aprovechan en todos lados. En un momento y acordandose de su abuela María intenta huír de barco, pero no puede, se ve que pertenece a este caos de país que la atrapa con alguna fuerza desconcida. Al final echan dirección campo aberto y otra aventura comienza. Hace amigos pero pierde a muchos amigos por el camino, pasa por colonias ultra-católicos y otros brutos, donde su condición de mujer la destina a ser esclava sexual y de trabajo que pasa por diferentes dueños.

Claro que para los personajes la vida no pasa al revés, y algunas cosas no encuadran en la linearidad, así por ejemplo la llaman a María con el nombre de su bisabuela, o las verduras se pudren en el paso de pocas horas, el pelo crece más rápido, pero la idea es que el tiempo se entiendo como acumulación (ver p.ej. este artículo), coexisten carrozas de caballo con los electrodomesticos y enchufes triples ahora inútiles.
Es maravillosa la creatividad desbordante que impregna esta historia, el autor se inventa las complexas formas de organización de cada comunidad, sea la organización del vecindario, sistemas de reciclaje, de un inquilinato, de una casa de putas del Bajo, de unas colonias en el campo o de los índios. E inventa el idioma de la tribu, los braucos, por ejemplo, se comunicam así Acéguach, fas, yut y eña eña (preña, preña). Estos detalles de mezcla entre lo nuevo y lo antiguo y a veces con toque fantástico enriquecen el libro, por ejemplo hay gente que va en short de futbol, ojotas y con un tatuaje de la Virgen Lujan, pero estamos hablando de una tribu salvaje, gente que saquea y de resto come ovejas, cabras, yeguas, gente que no tiene ni lo más básico de normas sociales o de tecnologia. 
Por ahí en el año màs o menso 1500, tener una tele en la carpa era signo de poder y distinciòn para los jefes de familia, un vestigio de civilización? En nuestro presente también tenemos cosas y costumbres de antiguamente, no?

28 agosto, 2019

Yuri Herrera - La transmigración de los cuerpos (2013)


Me parece que todas novelas mexicanas rezan sobre violencia organizada, puterios y cultos a los muertos. La transmigración de los cuerpos me gustó, pero no me pareció muy especial. Es la historia de un Alfaqueque, un mediador cuyo poder esta en el verbo, o sea hace changas y favores y intenta disuadir a la gente de hacerse mayores estragos. El escenario de fondo es una epidemia, una enfermedad contagiosa que además se esparce via mosquitos, y mata al poco rato. Las calles de la ciudad están abandonadas, la gente solo sale para lo imprescindible, el gobierno pide calma, pero ya no se consiguen tapabocas (cobijas) en las farmacias y se corta el agua cada rato. La gente bebe mezcal. Pero en realidad poco tiene que ver ese telón de fondo con la narración.
Al Alfaqueque (a verbo y verga) lo llaman porque dos familias rivales tienen secuestrados cada uno un hijo del otro y tienen que hacer la transacción de devolverlos con un intermediario neutro. Al final mucho de lo sucedido se basa en casualidad. Los personajes me gustaron, ya por sus nombres: el Delfín, la Tres Veces Rubia, el Ñandertal, pero podía haber sido todo un poco más elaborado para hacerlo más interesante. Porque al lector estas dos familias le chupan un huevo si no hay ningun miembro de familia con quien empatizar. Es de esas novelas de las que pienso que si hubiesen quedado unos años en un cajón y repasado después, podían haber sido grandes.
.. se habìa convencido de que hasta a la gente màs retorcida habìa que darle una oportunidad, porque la gente toda es como estrellas muertas: lo que nos llega de ellas es distinto de la cosa, que ya ha desaparecido o ya ha cambiado..
Hay que saber mexicano para leer esto: chambear, estar madre, mamasear, damitear, chingar, ser bisnero (hacer business), carnal, briago, escuincle, quiobo, jarioso, fayuca, perico, cuate, y agregarle un "le" a todo. Bueno, el significado de muchas se saca del contexto. 
Es cortita la novela y en los medios un poco sobrevalorada.

27 agosto, 2019

Mario Vargas Llosa - Elogio de la madrastra (1988)

Volví con Vargas Llosa -  ese hombre 2 por 1, autor admirable y hombre público despreciable a la vez - el autor de Travesuras de la niña mala, el de ¿Quién mató a Palomino Molero? y de La fiesta del chivo (y muchos más).
Es el retrato de la sexualidad burguesa supuestamente copiosa y liberada de verguenzas cristianas. Y como el matrimonio limeño cuya base era "la batalla diaria de caricias" colapsa por culpa de un niño travieso o por culpa de una madrastra que no le pone limites. La novela alterna esta historia con historias basadas en cuadros, cuadros que estan basados en historias de la mitologia griega, cristiana y hasta hay cuadros modernos. 
Lo que parece una buena idea de construcción narrativa, queda un poco cojo porque estas historias no están integradas con las otras, puestos lado a lado los textos dialogan, pero dialogan "mas o menos". Se queda ahí. Por ejemplo, imaginan los amantes en su juego nocturno ser otros personajes, ser Venus, por ejemplo, o la Diana. Pero luego el autor contrasta también descripciones asquerosos de la higiene diária de las personas, pelos de nariz, mugre de uña de pie, e imaginados amantes mutilados. 

No sé cual seria el propósito de Vargas con esta novelita. Porque calentar no me calienta nadita. Ni me metió en grandes sarilhos morales. Ni me pareció una sintese de motivos históricos e asuntos contemporáneos.
Mi edición cuenta con ilustraciones de los cuadros en color.
No supe bien que pensar.. No me dice nada, quizás no sea de verdad mala, pero tampoco disfruté. Me dejó indiferente.







26 agosto, 2019

Roberto Bolaño - Una novelita lumpen (2002)



Hay alguièn màs que escribe de cosas tristes de una manera tan reconfortante? No sè como lo logra, pero a Bolaño le bastan pocos trazos para crear personajes e escenarios memorables. Adoro como en Una novelita lumpen (la última que publicó en vida!) el tono pasa de lo fantàstico a lo realista, de lo sùtil a lo crudo y de lo cotidiano a lo suspense y viceversa, todo con una voz dulce, fluìda. Es muy visual (no solo por sus descripciones y referencias al cine y a pelìculas de televisiòn si no que reflexiona sobre lo que se puede o quiere ver y lo que no se puede o quiere o debe ver.).
Este relato, o - cuento largo, o - novelita cuenta la historia de Bianca que despuès de quedar huèrfana asume el peso de la responsibilidad de su vida y la de su hermano desempleado y unos muchachos que vienen a instalarse en su casa en Roma.
Caracterìstico para Bolaño tambièn sus personajes y lugares no nacionales, o sea no de su natal Chile.
Me gustò mucho.
Tambièn de Bolaño:  Llamadas telefònicas o La pista de hielo.

24 agosto, 2019

Juan Villoro - Arrecife (2012)

En el paraíso del Caribe en un hotel de lujo, rodeados de ruínas y miseria, unos personajes, aguardan el paso del tiempo, intentan recuperarse de su vida anterior o a no pensar ni en dinero ni en nada y a divertirse. Hasta que ocurre un asesinato, un buzo que muere fuera del agua. Y el muerto es un gringo.
Como una burbuja en medio del ambiente distopico, el espacio del hotel La Pirámide especializado en turismo de alto riesgo en México encuadra la historia en el cruce de la decadencia en plena época del post-turismo - o posturismo, se expresa en edificios en deteriorados, arrecifes de corral muertos, pobreza, basura y falta de agua y la exclusividad de los programas all-inclusive pensados para europeos con ansias de adrenalina, la paradoja del "peligro controlado". Les hacen todo un programa relacionado (medio arbitrariamente) con el fin del mundo maya.

Los personajes centrales son empleados y dirigentes del hotel. Muchos son mexicanos o mayas, pero también hay varios "gringos", US-americanos e ingleses. Algunos de los personajes tienen actitudes autodestructivos. Antonio, ex-drogadicto, es músico encargado de musicalizar los peces del acuario, ya trabajó de musicalizar dibujitos animados y tiene un pasado como estrella de banda de rock. Mario Muller es gerente y mejor amigo de Antonio y se encarga de devolverle la memoria que se le fue con los excesos de droga y de salvaguardar también su futuro. 

Nunca antes escuché de Juan Villoro, pero la intuición dio en blanco. Así son las novelas que me gustan: una voz ácida, con sarcasmos y bromas pero que está llena de referencias culturales (pop) y de expresiones frescas que describen muy bien el mundo contemporáneo. (Hay, por ejemplo, absurdos Bob Esponjas hechos con esponjas marinas) Me hizo recordar - quizás sin fundamento, pero sentí cierta familiaridad de estilo - a las novelas de Rodrigo Fresán, también pensé en Bolaño y en las mejores páginas de Houellebecq.

Creí que la historia no es muy elaborada, de esas novelas rápidas que no estan pensadas como gran obra, se arman así, aparece un muerto, la gente habla a ver quien puede ser sospechoso, y aparece el siguiente muerto, y así succesivamente...  pero está novela al final no es demasiado simple, ya vale la pena por sus diálogos y descripciones, vale como buen policial que no deja cabos sueltos y además contiene una hermosa historia sobre la amistad y el envejecer.

Notas sobre la gente y su modo de vivir:
- "Vivíamos en una época de daños elegidos" como animales artificiales
- "La vida dura más que el placer" dice Sandra
- los turistas quieren descansar sintiendo miedo" ("paranoia recreativa") "Cruci/Ficción", gente que se suicida practicando deportes extremos.
 - "Muchos crimenes son placeres que fallan, como cuando amaneces con un hongo vaginal en la garganta" (por eso exigen discreción)

Notas sobre la naturaleza y el turismo/el capitalismo:
La relación entre primer y tercer mundo: después de siglos de polución industrial los europeos exigen naturaleza virgen en el Caribe para ir ahí ellos a descansar. Los dueños de la Pirámide son global players que cotizan en la bolsa.  El miedo está visto como el mejor recurso natural y los recursos hay que explotarlos, así se aprovechan de las guerrillas que hay para mandar unos actores a disfrazarse de guerilleros y asustar a los turistas. "La naturaleza le gusta a todo el mundo (...), pero si no estropeas no comes" dice el gerente. Y en fin, claro que los cazadores de paraísos fiscales también adoran los hoteles vacios para fingir investimento y así lavar dinero.

Sobre viajar:
"Cuando éramos niños, volar era lo máximo. Me pusieron corbata para mi primer vuelo, una de esas que ya tenían el nudo hecho y se ajustaban con un resorte. Tenía catorce años. Fui a Acapulco. Ahora viajar es una mierda. Una deportación. ¡En el futuro sólo viajarán los pobres!"
(...)
"—Moverse en las ciudades va a ser un trabajo para especialistas, para choferes, mendigos y repartidores de pizzas. Lo mismo va a pasar con los viajes. Los ricos comprarán sensaciones en Internet. Sólo los jodidos irán a los sitos desagradablemente reales. ¡Los aviones del futuro van a tener ratas!" 
(...)
"—Cada especie tiene sus remedios para la desesperación: los caballos se lanzan por un desfiladero, las ballenas encallan en la playa, el ser humano hace las maletas. En el futuro no habrá guerras: habrá turistas, invasores cansados. Una eutanasia en cámara lenta. ¿Estás de acuerdo? —sonrió con satisfacción, como si no hubiera modo de pensar distinto."
Me cuesta un poco concentrarme en los libros con todos los desastres criminales que nos regala la realidad ultimamente.
Me gustó, me divertí y me quedé con la sensación de que aún quiero hacer muchas cosas antes de morir. Recomendado!


21 agosto, 2019

Natsuo Kirino - Out (1997)


Es mi primera novela japonesa, excepción hecha a todos los Haruki Murakamis. Se caracteriza por su perspectiva sobre lo femenino centrándose en cuatro mujeres que trabajan el turno de la noche en una fábrica de comida y que tienen situaciones familiares difíciles. Dentro de todo me gustó. Está bastante mejor que muchos policiales de pacotilla, pero a mi juicio no se acerca a un "muy recomendable". Y creo que lo de de los policiales o novelas negras ya no es muy lo mío.

Está escrita en presente desde la perspectiva de los culpables (y no de un policía o algo así), la voz narradora no tiene más vista al interior de un personaje que en otro, es digamos equidistante.
La forma es muy linear, fàcil de leer, en cuanto que suspense va directo al grano, pero después en la parte de las interrogaciones y conclusiones se hace un poco largo, ya sabemos que se va a desencadenar una cadena de chantaje y más sangre y no hace falta postergar ahora con relleno.
Creo que 550 páginas son muchas para lo que cuenta. 

La trama hila acontecimientos y actitudes brutales, poco creíbles y aunque poco suele importa en este género para los lectores sedientos de sangre y sustos, tiene que haber cierta congruencia. Digo esto por que el resto del libro, el telón de fondo sí quiere ser creíble: la opresión de la mujer. Parte de la idea que las mujeres urbanas japonesas son gente dura, obligadas y capaces de soportar tanto en su vida privada, cuidar de familiares enfermos, de niños, soportar la economía doméstica cuando los maridos se van a divertirse, etc. y en su vida profesional, vivir a contrarreloj, trabajar donde ni siquiera es fácil pedir para ir al baño, donde se trata la comida como una cosa material que se despacha nomás, donde no se separan hombres de mujeres ni en el vestuario, que esa gente igualmente tendría los nervios y capacidades para matar y descuartizar cuerpos.

Esa idea y la ambientación me gustaron bastante. Me gustó esa parte documentarista que muestra como la gente bien (bien del tipo clase media, como por ejemplo se imagina el brasileño Kazuo que viene trabajar al Japón) vive de créditos y en un mundo (pos-)capitalista se errosionan las relaciones sociales hasta que no se pueda confiar en absolutamente nadie y para nada, y me gustó la fábrica y el camino del parking, eso son lugares bien trabajados.
Sin embargo, aunque no deja cabos sueltos, le vi muchos detalles improbables y muchas obviedades (el gato, el niño que va a hablar de lo que vio). Eso lo torna todo un poco previsible. Por ejemplo toman riesgos que cualquier lector advierte como errores fatales, eso de hablar en voz alta sobre sus negocios turbios en el trabajo donde todos la escuchan, o llevar un cadáver en un auto rojo pensando que los vecinos seguramente no vieron nada ni sospecharían. La Kuniko no podría ser más tonta, naba, mimada, la otra es muy fría, tanto que ya casi no se queda bien el personaje, ni se cree que una acepte confiar en la otra. El otro no podría ser más malo y el otro más despectivo hacia mujeres de más de 25 años, puede ser verdad que en Japón haya un culto muy grande a la juventud y belleza y que existan muchos hombres así, pero a mí me suena tan simple que le veo una exageración aburrida.
Todas sufren, hay puntos de vista masculinos en toda parte (por ejemplo: ellas piensas que no podrían trabajar en un club/bar porque con 33 años están viejas, o, cuando una de ellas abre la puerta sin soutien y con la cama deshecha es, para el hombre que la ve, una mujer tan desagradable para que ningún hombre aguantaría vivir con ella, etc. etc. eternas preocupaciones por el que dirán en el barrio). En cambio ninguna parece tener afecto ni para la pareja ni para los propios hijos.

Acerca de la linearidad: no se sueltan pistas para hacer pensar o para despistar al lector. Hubiera sido fácil barajar un poco aunque sea el orden temporal para avivarlo un poco. Por ejemplo dicen "todo va a estar bien si no descubren las bolsas" y parrafo seguido alguien descubre las bolsas. Otro ejemplo "todo bien si fulano no asocia aquel nombre con aquella noticia" y acto seguido los asocia -  no da tiempo al lector de olvidarse de las bolsas de como pudo fulano haber encontrado esta información.
 
               ( Otra cosa que me molestó y que se repite mucho en policiales, eso de que el placer y el       dolor extremo estén relacionados o puedan relacionarse, ya, de acuerdo hasta ahí, pero que las violadas y asesinadas todavía se corran de placer cuando les estén apretando su garganta y apuñalándolas, esocuéntalo a otro, me parece un insulto a toda dignidad femenina. Habrá excepciones y síndromes de Stockholmo, pero no puede ser que se convierta en lugar común. )

La novela tiene pocas frases muy torpes, es un estilo fluido y limpio, pero tampoco tiene frases o reflexiones lindos, subrayables, igual debe ser difícil traducir del japones al español y conservar la exacta expresión intencionada.



14 agosto, 2019

Santiago Lorenzo - Los millones (2010)


La cárcel de Palencia se llama La Moraleja y organiza una exposición de arte llamado "en-cárcel-arte" - esa frase inaugura 235 páginas llenas de de humor. Es un libro para reírse de carcajadas, mucho vocablo español de cachondeo que se me escapa, pero me divertí mucho, me encariñé con los personajes, después me aburrí un poco y temí un final flojo, pero el final está bien, un happy end empalagoso exagerado, pero encaja bien.
La historia está anunciada en la contracapa del libro: a uno del GRAPO le toca la lotería. No puede cobrar porque no tiene DNI. Es un libro sobre dinero y sobre la suerte, y sobre todo sobre Madrid, sus esquinas y bares y sus habitantes jovenes desgraciados juntando pesetas como pueden para sobrevivir y comprarse una Blizz Cola y algo de prensa el fin de semana.
Es también un libro sobre los barrios de Ventilla y Bravo Murillo allá por el 1986. Al final el autor incluyó una lista de los bares reales e inventados y describe su actual estado.
Francisco va todos los días bar madrileño esperando sus consignas secretas. Pero no nos enteramos de los objetivos de la lucha del GRAPO ni de motivaciones políticas. El narrador nos deja ver los pormenores de la vida cotidiana de Francisco, sujeto pobre como una rata de iglesia, pero bien organizado, al que le gusta leer pero que no tiene dinero para libros, que como se sabe de la primera página, terminará preso. Pero antes de eso gana la lotería y se enamora de la mujer de su vida.
Recomendo plenamente la lectura de Los millones. Mi único contra es que me quedé con una sensación de haber leído algo un poquito simple demás, una novela de verano; que se podría haber hecho más saltos en el tiempo, cambios de perspectiva, reflexiones sobre otra cosa que bares de Madrid o incluído alguna cosita un poquito más compleja que incluyera también lados oscuros de Francisco y Primi. Pero ahí está, yo que no sabía nada del GRAPO, me sonaba algo de grupitos de terroristas de izquierda, género sendero luminoso, muy a fondo de la cabeza, pero lo mismo podía ser algo inventado del autor. Supongo que el lector madrileño en edad de haber vivido la época aquella verá aquello todo un poco con mixed feelings, no sé, digo que quizás el personaje de Francisco le caerá menos bien y le julgará alguién menos incocentillo.
El humor y la elocuencia de parloteo del autor me cayeron bien (es que tipos de humor hay muchos) aunque no tuve necesidad de apuntar frases o expresiones que quiero recordar. Pero estoy segura que para alguien que pille más vocabulario y que reconoce la capital ochentera, la novela tiene aún mucho más valor.


06 agosto, 2019

Roberto Arlt - El juguete rabioso (1926)




Qué puedo decir sobre este clásico que no fue dicho y es ampliamento conocido ya? Bueno, nada más que una breve introducción temática para los poco familiarizados con la literatura argentina y los que no tuvieron oportunidad de acercarse a Arlt en especifico. Tengo la edición de Ricardo Piglia que me dio Ro hace unos años en El Pinar.
Roberto Arlt escribiò la novela a los 25 añitos y la dedicó a Ricardo Guiraldes que funcionó como tutor literario. En las dos novelas que leí del autor, yo encuentro una clara voluntad de documentar la vida de ciudad de Buenos Aires, sobre todo los barrios Flores y Caballito, se ve que las recorrió mucho, sumado un alto grado de autoobservación y autocrítica de parte de su personaje principal. Como Arlt también escribía en periodismo, ese tinte documental, algo poco usual en su época fuera del costumbrismo, tiene sentido. Aquí el autor narra la vida de unos jovenes marginales de a década del 20 (del siglo pasado) protagonizado por Silvio Astier y El juguete rabioso es, entre otras cosas, una reflexion sobre la pobreza y las rígidas clases sociales y una documentación del español que hablaban los inmigrantes y de su manera de vivir. Ahí habla un andaluz, un napolitano, inmigrantes alemanes gordos que se hartan de salsicha y chucrut, judíos, habla gente pobre y profesionales educados.
Leì primero la secuela, Los siete locos que me gustó mucho. Son libros fáciles de leer, sin embargo como no-nativa en español al principio me costaba un poco dado su lenguaje vernácular que a menudo parece un poco exagerado. En El juguete rabioso, al igual que en Los siete locos, los temas centrales son el crimen y tambièn la ciencia, la sociedad (lo popular, las hierarquias, los excluídos) y la literatura. En Arlt todo eso pueden ser motores de la vida individual y fuerzas que mueven el mundo, pero que lo tiran y  empujan en lados opuestos o contradictorios. Otro punto en común de las dos novelas es la relación particular que establece el protagonista con el dinero; el joven protagonista reflexiona sobre como el dinero robado es diferente del dinero obtenido por trabajo. Leer no es gratuito, hay que tener tiempo libre, hay que afrontar compra, alquiler y venta salvaje del material de lectura, hay que pertenecer a un ámbito social adecuado para tener acceso a la cultura. Y el criminal también encuentra sus ídolos en la literatura, tanto como el que busca una moral también la encontraria allí.
Creo que se puede revelar el argumento, sin quitar las ganas de leer la novela a nadie.

En el primer capítulo, Silvio, el Rubio, y sus amigos del barrio son jòvenes que no van a la escuela. Está Hipólito el inventor y Enrique Izurbeta el falsificador. Sivio lee literatura bandoleresca y quiere ser ladrón, bandido, entrar en "el ejercicio de la garra". Los amigos y Silvio fundan el club de los ladrones (el club de los caballeros de medianoche), se asocian con otro chico, Lucio, y su gran golpe es un robo en la biblioteca de la escuela.
En el segundo capítulo, Silvio reconoce que va a tener que trabajar para ayudar a su madre y hermana y comienza a trabajar con en una librería de usados cuyo dueño es un tirano. Consulta teósofos y gente de ciencias ocultas, psicología. Sufre todo el invierno ahí, sabiendo que la miseria del trabajo no le daba más que una existencia en la que sobrevivir justito y a un precio muy alto, no va a poder seguir su interés por la lectura o por las invenciones, no va a poder aprender o avanzar con lo suyo y le da ganas de quemar el lugar. En el tercer capítulo va a presentarse en una casa donde mediante un anuncio buscan inventores, o en realidad buscan aprendices para mecanico de aeroplanos. Es el cuartel de los militares, donde presenta la idea para unas máquinas que inventó. Una escribe lo que se dicta mediante ondas eleectromagnetcias, otra es un señalador automático de estrellas fugaces que funciona con un metal fotosensible. Sin embargo ahí también lo despiden, le dicen que su lugar está en la escuela industrial. Le da cosa contarlo a su madre y a la hermana que estudia. y no vuelve a casa.Va a una pensión y se encuentra con un perverso, degenerado, hijo de padres ricos que fue abusado y querría ser mujer, sale y compra un revolver, se ofrece para trabajar en los transatlánticos para intentar ir a Europa pero nadie le quiere aceptar. Y llega a la inevitable conclusión: "Es inútil, tengo que matarme",... "no he de morir, yo no puedo morir, pero tengo que matarme". Se desmaya y se despierta en su casa. 
En el cuarto capítulo Silvio comienza a vender papel como corredor que ofrece mercadoria en todo lado. Escribe sobre lo difìcil que es vender cosas, comerciar, negociar dar todo para quizás ganar unos pesos de comisión, y "además hay que saber dominarse, para soportar todas las insolencias de los burgueses menores". Un amigo le convida participar en un robo fácil a un ingeniero que acaba de levantar mucho dinero del banco para guardarlo en su casa. Ahí Silvio lucha con su consciencia, debe participar y con suerte hacerse de miles de pesos o debe denunciar a su amigo a las autoridades tornándose traidor pero quizás dar un empujón a su asención social.

Me gusta mucho la escritura de Arlt, es muy directa y simple - creo que por su poca edad, pero nada "mala". Abundan sus comparaciones espontáneas y los colores, sombras y luces con que él ve en la ciudad, es algo quizás muy banal, pero le da ese toque expresionista. Consigue ambientar la historia con frases cortas, como por ejemplo: "..baldìa y fea como una rodilla desnuda es mi alma".
El prólogo de Ricardo Piglia (de 1973) es muy instructivo y me hizo ver con otros ojos lo que acababa de leer.
Altamente recomendable!
Sé que en Argentina se lee en la escuela, pero no sé si la novela es fácil de entender para los niños.

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La verdad de la literatura es que funda la razón en la legibilidad (parafr. R. Piglia).

21 julio, 2019

Matilde Sánchez - Los daños materiales (2011)



Los daños materiales comienza con un aviso: esto no es una novela. Se supone que se lee como una carta escrita por la narradora. Me reí muchísimo de los incontables sinónimos de palabras que describen el acto de follar. Pero no es un libro tonto. Es verdad que el libro tiene sus pasajes un poco largas o pesadas, y es verdad que en mi alrededor me miraban como si estuviese leyendo a las 50 sombras de Grey, pero me valió la pena. Apunté muchas palabras que no conocía. Pensaba que se trataría una de esas novelas de abuso que suelen venir con un toque de feminismo que últimamente se publican mucho, pero no es eso. De hecho, me pareció bastante diferente de lo que se lee en estos tiempos. Y no apta para menores de 18 ni mentes fácilmente impresionables.


Es la historia de un psicópata-manipulador, Victor, y su víctima/cómplice, la propia narradora. Los dos son profesionales de Buenos Aires, clase media alta, los dos tienen hijos. Ella culta, educada, dedicada a las letras (exitosa intérprete e traductora), él más un wannabe culto, mafioso de múltiples registros, encargado de relaciones públicas de una fundación benévola de actividades sospechosas y aspirante a cuentista, actor de cinema y político.

La historia: ella conoce a Victor, por casualidad, en una esquina de Buenos Aires volviendo de caminar por los bosques Palermo. Le cae medio mal, muy estereotipado, poco personal, corre todo un poco mal, ni ella sabe porque va con él, pero algo le atrae y van directo al telo. Están juntos por dos años. Él le hace daño, para ser preciso, acontecen tres daños materiales y con eso la narradora monta el suspense. Sabemos que quedan daños por contar y que al final va contar la anunciada venganza y hasta enterarnos de cómo y porqué el libro no nos deja en paz.

Cuesta leer esta novela, no tanto por cuando se pone pesada, sino más bien por su manera directa y bruta de pronunciar las cosas, y no solo en terminos de sexos también en el desprecio como estilo generalizado del trato humano. Así el rol de la mujer se reduce a recibir embestidas y sostener el ego del macho. Pero la mujer tampoco es una santa. En este momento me viene a la mente Fogwill, no sé si tiene que ver, es diferente. La narradora sabe lo que quiere y qué eso significa. La venganza, pura y dura. Comenzamos a dudar de su estado de víctima incauta inocente. Es un relato en perspectiva, como todos los relatos de relaciones amorosos. De hecho nunca queda claro porque se junta con tamaño imbécil (con la mirada de taladro sexual). Pero me gustó el giro que toma en el tercer capítulo, aunque la venganza del remate no me pareció para tanto, visto que se anunció como el principal acontecimiento del libro, es un final un poco flojito. 
Tiene frases - casi -  subrayables como: "Víctor tenía una capacidad sorprendente para ausentarse incluso estando en mis fueros internos".

Su "carta" es muy elocuente, por ejemplo compara a Victor con personajes de la mitología griega y personajes de la literatura pre-moderna universal, pero su texto no ahorra nada, ningún asqueroso detalle de su banal "rutina de revolcones", “los tumbos y atracones” y “sesiones de cuatripedia”. Abundan las descripción de babas, pedos, especiales condiciones de piel en la glande (no contagiosas) etc. etc.. Su Victor es compulsivo y es mezquino, tiene fobia a la intimidad y ella lo desprecia moralmente. Él no tiene ni un solo amigo, “tiene ínfulas intelectuales y delítiros absolutistas”. Es mentiroso y además es un troll de internet, (habla contra Cristina Kirchner, recién electa). "Su máxima diversión fue siempre escapar al castigo: ¿No es esa la mejor definición de una mentalidad infantil?" Pero ella está como adicta a estos placeres oprobiosos. La mujer- receptáculo cela que haya otras además de ella. Y dando vueltas por Buenos Aires termina consultando un psicoanalista ortodoxo y analizando a la personalidad y al comportamiento de Victor y de ella propia. Un libro muy argentino de cierta manera. 
No es mi novela del año, pero algo original para pasar el rato. Sobre todo la recomiendo para quien ande con penas de amores. Quiero leer Desperdicio, la novela más elogiada (por los medios en los que me muevo como lectora) de la autora.


09 julio, 2019

Mario Levrero - Fauna (1979/1987)


Bueno, pues, me acabo de leí Fauna, uno de los dos relatos contenidos en este volumen. Es muy similar a otros relatos del autor, tanto que me pregunté si no había leído ya y lo estuviera leyendo ahora por segunda vez sin darme cuenta. Es bastante simple, linear en el tiempo. No me gustó demasiado, pero es leíble.
El relato comienza con una escena muy tìpica para el autor: suena el telèfono e interrumpe un sueño profundo e interesante, resultando en un sueño atragantado, tan malo como una indigestión. 
Para Levrero/su personaje protagonista (a veces parece que coinciden; este relato, como todos (?) está narrado desde una primera persona, sin nombre ni demasiados detalles, aparte de que tiene cerca de 40 años, trabaja en un quiosco de cigarillos y se entretiene por las noches con juegos electromecánicos (flipper)) tocar el timbre o llamar antes de las 5 de la tarde es un claro intento de fastidiarlo). Es una chica rubia, personificación de los sueños de él que pide verlo inmediatamente porque necesita ayuda parapsicologica. Al cabo de una breve conversación, la chica le da dinero y propone que vea urgentemente a su hermana Flora, una "histèrica" y sugestionable que se niega a tratarse con un psicoterapeuta, y que está a ser manipulada por un cierto Monsieur Victor, estafador. 
Y él intenta a hacer eso. No voy a revelar más. 
 
Tambièn de Levrero encuentran aquí reseñas de los cuentos La máquina depensar en Gladys y de la Trilogia Involuntaria.

29 junio, 2019

Rodrigo Rey Rosa - Severina (2012)

Severina es otra novela de menos de cien páginas, otra novela que me parece un cuento largo y primera novela guatemalteca que leí. Es una historia muy simple, con una escritura muy fluida: un librero cuenta en primera persona como se enamoró de una ladrona de libros bella e enigmática. Se lee bien y amenamente, pero el personaje de la chica carece de una caracterización (excepto del amor por los libros, que por supuesto es un factor fuerte), de forma que me pareció poco querible o enamorable, lo que tiene el efecto de que al final queda poco creíble todo que hace el librero por ella. Pero bueno, creo que la novela es recomendable para gente que tiene poca paciencia y quiere leer algo fácil y redondo.
P.S. fue llevada al cine por Felipe Hirsch, que situó la historia en Montevideo. No la vi aún. Está aquí el trailer: https://www.youtube.com/watch?v=n_qsbvZJdrg

22 junio, 2019

Edmundo Paz Soldán - El delirio de Turing (2003)



Fue la primera novela boliviana que leí, y ya era tiempo. Igualmente no sé que tanto representativa seria de la narrativa contemporánea del país andino, pero fue ganadora del Premio Nacional de Novela de Bolivia. Por las Internetes, el nombre de Paz Soldán vuela, estaba con altísimas expectativas. Se lo elogia de lo más alto en todos os cantos, sobre todo en lo que toca a ciencia ficción y es algo que a  mí me gusta. Siendo así no fue difícil desiludirme. No me valieron los veinte pavos que pagué.
En El delirio de Turning, situada en Rio Fugitivo, ciudad imaginaria, Edmundo Paz Soldán traza un puente entre las comunicaciones clandestinas de los "subversivos" y los espías que los siguieron durante la última dictadura militar y los hackers antiglobalizacistas un tanto romantizados del siglo XXI con su lenguaje de chat en abreviaciones. La historia envuelve a Miguel, su mujer y a su hija todos metidos en la informática. A todos los personajes les gustan los jueguitos de matemática y paradojicos como son en el manejo de sus valores, a todos les gusta comer en McDonalds, la esposa del protagonista, por ejemplo es hipocondríaca y fuma tabaco negro. Las tecnologías son su su medio, pasan el día en Playground que seria algo como red social/juego de realidad virtual y plataforma de negocios clandestinos.
Poco a poco se va revelando que los trabajadores de la seguridad de comunicaciones nacional que combaten los hackers tienen pasados sucios. Esperaba aprender alguna cosa sobre el criptoanálisis. pero nada más que comienza con números que substituyen letras del alfabeto como en los enigmas de la última página del periódico.
(Después de expectativas siempre viene un pero). Al inicio me decepcioné un poco, el estilo de policial bestseller-estándar de capítulos alternantes me recordó de Perder es cuestión de método de Gamboa de Gamboa y, si bien no es policial, a Angosta de Faciolince que tiene un Salto de los Desesperados, Rio Fugitivo tiene un Puente de los Suicidas. Tiene ese aire didáctico de tener que explicar que es Latinoamérica a lectores europeos/norteamericanos: que es el neoliberalismo, que significa la privatización, que el precio de la luz eléctrica cobrado por una multinacional privada que controla la hidroelectrica toda del país, como viven las diferentes generaciones la transición dictadura-democracia en los 80 y sus consecuencias cuando no se ha hecho justicia, cambiado personajes políticos ni trabajado la memoria colectiva. Y además quiere sensibilizar el lector acerca de lo que significa ser el país más pobre/con menos tecnología dentro de Latinoamerica disputando este lugar apenas con Paraguay y como eso refuerza los contrastes de formas de vida (tradicional/modernos, local/internacional etc.) que la globalización agudiza y que se observan también en los deseos y formas de pensar de los personajes.
Después de un rato, más o menos llegando al tercio de la novela los personajes toman formas más multidimensionales. También los hechos narrados, a pesar de placativos, se vuelven un poco más substanciosos, más creíbles. Como la represión en las calles, el miedo de que vuelvan los militares, el cierre de universidades, todo eso de repente parece más real leído en el 2019 con los Bolsonaros, Trumps y Macris de que unos años antes. La novela se publicó en el 2003, o sea antes de la llegada al poder de Evo Morales, altura en que Bolivia también lucha con una crisis económica e con inestabilidad política, también antes de WikiLeaks, el escándalo de la NSA en Alemania, Anonymous, y en términos de ficción: Blackmirrow y todo eso. Reconozco no estar muy informada sobre los acontecimientos en este país, pero entiendo, a grandes rasgo la situación de Bolivia como parecida a la de sus países vecinos del sur, en los 90 se experimenta durante una década con políticas neoliberales, aconsejadas por Estados Unidos. En el que el estado no tiene el monopolio de poder y se va integrando con la idea de hacer todo más efectivo y barato. En la novela, la realidad es tan fea que el simulacro de las tecnologías crea mundos más amenos. Además, el internet con sus múltiples personajes/posibilidades/lenguajes es tema muy literario, se presta.
Sin embargo, concluyo que la novela no es para tanto, los hilos de las historias acaban en una nadita bastante previsible y nada, deja caer muchas veces palabras como cibercultura y ciberhacktivismo, cibercrimen, ciberterrorismo, y ciberanarquía.prometió mucho más de lo que entrega.

Mario Bellatin - Damas chinas (2016)


Cínica, con personajes medio desagradables, tal vez se pueda relacionar la escritura de Bellatin con la de Houellebecq. Esta historia trata de un episodio en la vida de un ginecólogo al que le gusta ir de putas. Nos cuenta un poco de su carrera, de su familia, de sus relaciones con mujeres. Todo desde un punto de vista de un científico, clase media alta, cuando los hijos hace problemas los internan, parece todo un poco inverosímil o, mejor dicho, bastante alienado. Funciona, pero no sé si me gustó mucho. No me disgustó, pero prefiero pensarlo como un cuento largo y no como novela. Lo que cuenta el ginecólogo lo que le cuenta el niño al ginecólogo al final, detrás de la cotidianidad, son cosas de vida y muerte como también es la historia que cuenta su novela Salón de Belleza. Me daba que pensar cuál seria el determinado en común de los cuentos. En Internet leí que eran del desapego y de la tentación del filicidio, pero apenas insinuados. Pues, es verdad. Bueno, eso es todo. Hay que gustar de ese estilo.

Michel Houellebecq - El mapa y el territorio (2010)


Ya sabia más o menos en que me metía al comenzar El mapa y el territorio. Se dice que o se es admirador del autor, o uno no lo soporta. Se dice que ahí no hay intermedio, pero quizás yo me ubicaría justamente en ese lugar medio. Habiendo leído varias novelas que encontré desde pasables hasta pésimas por repetido e vaciado (Lanzarote). Digo pasables por ser repugnantes, pero originales y a su manera provocativa bien logradas como Plataforma. Tiene un no sé que que me gusta; debe ser reflejo de unos tratos cínicos en mi personalidad.
En sus novelas hay siempre una ácida crítica social con mucho sarcasmo, es siempre misógino y políticamente incorrecto. Eso seria su mayor fuerte en el retrato del mundo contemporáneo. En Las partículas elementares visaba más los hippies y midlife-crisers de la generación del 1968, en Sumisión la supuesta amenaza musulmana y por ahí fuera.
Por lo que escuché entre amigos lectores y por lo que venia leyendo en Internet, estaba segura de que esta novela iba configurar entre sus mejores. Me pareció muy muy parecido con Plataforma, está ese acenso social de la gente joven y bonita, los que se convierten en "people", en burguesía fria y desencantada, comen en restaurantes 4 estrellas y trabajan con multinacionales que tienen que ver con gastronomía y turismo nacionales/imperiales y despojada de cualquier sentimiento o escrúpulo ven multiplicarse sus fortunas. Se citan marcas  y restaurantes sin fin.
Me gustó que tematizara el mundo del arte y me parece que el mapa es siempre más interesante que el territorio, sea por lo estético o por el dinero que se puede sacar de el.
Como en sus otras novelas aparece el propio Houellebecq ficcionalizado, haciéndose publicidad, muy así como se le conoce por los medios de comunicación, borracho, indeciso, depresivo, solitario, pero con personalidad. Y se hace amigo del protagonista. Entiendo que la manera de hacer auto-ficción de Houellebecq está más soportable y por veces graciosa que la de Vila-Matas o el sinnúmero de seguidores, aunque la verdad es que me parece una especialidad literaria un tanto dispensable.
La ultima parte en donde muere Houellebecq-personaje me pareció desconectada del resto del libro.


17 abril, 2019

Herman Melville - Bartleby o escrivão (1853)


Es discutible si este relatos breve es un cuento o una novela, igual, creo que merece su propia entrada en el blog. Es una historia de un escribano/escribiente/copista contada desde su jefe un abogado de Wall Street. Bartleby comienza siendo el empleado más productivo hasta que se recusa a hacer ciertas tareas, diciendo que "preferiría no hacerlo" lo que desconcierta a su jefe y se desenvuelve en una situación desesperante. La historia es corta y muy divertida. 
En cuanto a mí, sabía que era un clásico, pero no sabía que el texto era já tan antiguo, de 1853, y tampoco sabía bien porque ese lema de "preferiría no hacerlo" se hizo de un lugar tan importante en la literatura. Cuando lo acabé me quedé con la sensación de que no lo he entendido, o no tenía certeza si lo entendí, pero eso me dio una buena razón para indagar en la cuestión. Para ya, me pareció raro que el jefe de Bartleby era tan bueno que nunca lo echó, ni lo retó, y se sintió tan responsable, mismo después de ser moralmente del lado bueno porque ya había tolerado todo, dejarlo vivir en la oficina, dejarlo en paz en sus ratos de solo mirar la pared y no hacer más nada, seria el mejor patrón que existe, evita la confrontación directa hasta el final. 
Wikipedia sugiere, entre otras hipótesis, que se trata de un relato sobre la teoría del libre albedrío, sobre lo absurdo (anticipando a Kafka) o sobre personas con depresión clínica. Eso no me convence mucho. Ya había escuchado que de alguna manera se podía leer como alegoría de la relación escritor con el mundo comercial, un escribiente que escribe sin descanso encerrado en su mundo, pero a que obligan a aceptar ordenes y otras tareas que prefiere no hacer, pero que si se recusa hacerlos es visto como enfermo, o insolente.
Lo que más me convence, en términos literarios es la posibilidad de que el relato en realidad nos cuenta más sobre el jefe, que es el narrador de la historia, que sobre su empleado, poniendo en cuestión la existencia de una voz que pueda narrar de manera objetiva la vida de otro. Bartleby seria entonces tolerado en el empleo porque el jefe ve en él una especie de espejo de sus propias ambiciones no realizados, de sus dudas o sus pesos en la consciencia tal vez.
Después está ese juego con el poder del lenguaje, es raro alguien usar la formula de "I prefere not to do it", mismo en inglés, seria más común decir "I would rather not", el cuento incide ahí en una posibilidad que, aunque no es común, existe. Para mi es algo en que el lenguaje se relaciona con textos legislativos, por ejemplo, con la racionalidad y la posibilidad.Pero para entender mejor habría que estudiar lingüística y leer el original.
Una lectura lleva a la otra, ahora tengo curiosidad de leer el Bartley y compañía de Enrique Vila-Matas. También me pareció interesante lo que dice Deleuze a respecto: http://deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/06/preferira-no-hacerlo.html. Y como yapa dejo este video del gran maestro Zizek en que se relaciona el cuento de Bartleby con el mundo laboral:


16 abril, 2019

Juan José Saer - El entenado (1983)

No es lo que el dibujo de la capa del libro falsamente promete. No es un libro sobre orgías, no es un libro sobre sexo, y sobre canibalismo, aunque haya también de eso.
(Hay "abrazos maquinales", hay "quienes se abrían como flores o como bestias, quienes se paseaban buscando entre la multitud el objeto adecuado a imaginación, con una minuciosidad descabellada, del que quiere hacer coincidir, como si estuviesen hechos de la misma pasta, lo interno y lo externo." (p.67))
Estamos ante una pieza de antropología/etnografía ficticia, si bien que un antropólogo "real", o verdadero, seguramente pensaría que es ridícula, pero no importa. Habla de ciclos de vida, de instintos arcaicos, de los deseos, del valor de la vida, del lenguaje de un pueblo o una tribu. También habla de la perspectiva de que se puede tener de aquello desde afuera, o afuera a medias. Y de los recuerdos y los sueños como formas de realidad, o de experiencia apenas separados del ahora por el tabique del cuerpo.
Aún conozco poco de Saer, pero sé que le preocupan mucho las cosas reales, la inmanencia, la tangibilidad de las experiencias, lo inmediato y también el presente. (Puede haber un espacio real más "raro" que un barco, un espacio tan pequeño y cerrado y sin embargo abierto, abundante en horizonte e imprevisible, la heterotopia par excellence para Foucault). Así, el cielo y el mar son/parecen irreales la tierra "virgen" pisada solemnemente se niega a este sentimiento de su fundación porque a pesar de todo parece siempre haber estado ahí. El descubrimiento del mundo, de las Indias es un tema que presta para pensar en "realidad": la propia y la ajena; la de la noche y del día; la del verano y del invierno, estados de ebriedad y de lucidez. La luz es muy importante también. Y la actividad propia, la cercanía de los objetos, la nitidez de la vida, densidad tal vez. (Son cosas en las que me pongo a pensar cuando estoy en el campo, cuando trabajo, cuando estudio, sin embargo nunca llego a conseguir definir lo que seria entonces precisamente "la realidad").
He leído Nadie Nada Nunca. En comparación, por su estructura narrativa y por su lenguaje, El entenado es mucho más fácil de leer, a veces me parecía una novela juvenil con mezcla de aventura y alguna moral escondida, pero a medida que uno piensa en el texto se torna más complejo, sobre todo si pensamos en como los "nuevos mundos" en las Américas fueron saqueadas y diezmadas.
Al inicio parece introducirnos en un mundo fantástico, me pareció atisbar algún toque tipo bioy-casariano, pero no. Se trata de la realidad de unos "otros" fuera o al limite de nuestra imaginación. Tiene muchas frases subrayables y creo que logra evitar bastante bien cualquier toque romántico.
Saer es un gran observador de la naturaleza lo que normalmente juega a su favor, pero tengo que admitir que me aburre también un poco su repetitividad; la reflexión final del libro no me gustó mucho, pero sin embargo concluyo con la convicción de haber leído una novela notable y de un carácter muy original.








25 marzo, 2019

Thomas Meinecke - Tomboy (1998)


No sabía de la existencia de Thomas Meinecke hasta que una página web que vende libros me sugirió el autor. Llegué a la conclusión que éste es un libro que me hubiera encantado leer a los veinte y pocos, pero aún con más edad y como lectora ahora más exigente me gustó. Con un abordaje a la temática del género/sexo que visa desconstruir los esencialismos y binarismos desde el punto de vista de un grupo de estudiantes y profesores en Heidelberg, y que incluye además mucha información sobre música y películas populares de los 90, la novela hace equilibrio entre lo divertido/lo pop y lo académico. De algunos eventos mencionados y del programa de televisión de esa altura me acuerdo vivamente (por ejemplo la exposición Koerperwelten (a la que mi madre no me dejó ir).
Los debates políticos/culturales/discursivos de la izquierda alemana (sobre la RAF, sobre la transición de la IG Farben de los Nazis a la fábrica de sintéticos de BASF) y demás referencias a asuntos alemanes (mitología germánica, a herencia de los Nazis y no solo, también nos enteramos de de feministas, de psicoanalistas,..) y alemán-estadounidense.) incluidas como al pasar, como telón de fondo, me resultaron de mucho valor educativo/informativo, sin ser pesado, aunque muchas cosas no leía por primera vez. A otra gente estas informaciones pueden resultar muy superficiales, mucho mencionado, asociado, pero nada trabajado. Además de enteré de un montón de cosas sobre la región (que siempre me parecía un poco elitista-cheta) de la que nada sabía, los bosques de Odenwald al sur de Frankfurt con sus ruínas de castillos en piedra roja y sus historias, que debe ser hermoso en la primavera.
En cambio lo académico que se envuelve con los gender studies sí es bien trabajado, no sé si a profundidad, pero en cantidad de cosas que toma en cuenta cubre un gran terreno. En un momento sentí que mis conocimientos de Freud y Lacan y de Butler  (que estudió en Heidelberg), Zizek y Haraway etc. son miserables. Probablemente ahí la novela merece más atención de lo que la pude dar. Pero la novela lamentablemente carece de una narrativa que conecte las cosas, los asuntos que los personajes estudian - siempre se les ocurre una cuestión que tienen que apuntar cuando están en medio de otras cosas - son una gran cantidad de datos que se le tiran al lector y así se le dificultan un poco la cosa. 
La protagonista es Vivian Atkinson, medio US-americana, medio alemana. Los amigos son Frauke de Travemuende, la "tomboy", hija de soldado, Vivian, de Ohio-Mannheim, Otto de Offenbach, Korinna la tenista, hija de juez, embarazada, Angela Guida/o y Ilse profesoras y el jovencito Hans que adora a Vivian y lucha para poder asumir su heterosexualidad sin culpa. Ellos se pasan la vida escuchando discos de vinilo (Sleater-Kinney), leyendo revistas de mujeres de pacotilla y discutiendo si su amor será de carácter heterosexual forzado o homosexual si uno de los dos se trasviste, pero que nunca iba renunciar a su pene, que seria? Cuestiones como si la homosexualidad no es tradicionalmente más metido en lo binario que la heterosexualidad, o si el sexismo se puede volver contra uno mismo o solamente de manera despectiva contra un otro, les roban el sueño. Interrogan todo. Se interesan también por las vidas íntimas del propio Freud, de Nietsche y de Wagner. Además teorizan sobre tener/ser/parecer y sobre la envidia del pene y la envidia de parir. Y si un dildo es un phallus o un pene, parodia o castración? O miran por enésima vez la película/el documentario: Paris is burning de Jeanette Livingstone con sus personajes de identidades queer que además sufren el bias de ser afro-americanos. Y como llegó el Bikini Atoll a su nombre?
Me quedé con una lista de nombres para googlear y leer sus textos cuando tenga tiempo, Drucilla Cornell sobre publicidade e pornografia, por ejemplo, o Barbara Duden, Barbara Vinken sobre pornografía lacaniana, Otto Weininger, Lou Andreas-Salomés, Monique Wittig con Les corps lesbien, Richard Ekin con Male femaling, Luce Irigaray, Daniel Boyarin o Ernst Bloch.
Usa muchas descripciones de la ropa de los protagonistas, me aburre. Pero usa también frases deliciosas, muchas veces con aliteraciónes, como por ejemplo: "War Vivians Vulva ein materiell-semiotischer Erzeugungsknoten?" y yo soy una lectora que valoriza mucho las frases subrayables. Hay muchas palabras y frases que me parecieron elecciones raras, curiosas, pero que probablemente no valen la pena intentar traducir (por ejemplo: "kulturlinke Bastardophilie" es tratar de manera constructivamente descanonizada con híbridos, "Homoeovestismus" seria el disfrazar de la mujer como mujer, o cuando usa el genitivo, cosa que en el alemán hablado poca gente joven hace, usa muchas metáforas y comparaciones, la computadora, por ejemplo, es un libro bajo corriente eléctrica; la moto, una silla de fuego).
Recomendado para los que les gusta introducirse en los gender studies de manera un poco ingenua y otro poco freak. No creo que entre en el rango de mis novelas favoritos, pero el autor logra un estilo muy personal y no es demasiado difícil de leer. La falla mayor que le veo es la falta de narrativa y la repetividad, y bueno, quizás que la única escena de sexo dura dos lineas y no es propiamente especial.

23 marzo, 2019

Romina Paula - Agosto (2010)


Agosto salió en entropía, la misma editorial que editó Opendoor de Iosi Havilio. Pues, pienso que si así escriben los jóvenes, no tienen nada que envidiar a los grandes. Me encantó. Es una novela corta, relativamente simple, pero buena, que impacta por ser diferente, por mostrarse muy íntima, sin ser de ese tipo de auto-ficción insoportable en que se cuentan solo cotidianidades y pensamientos depresivos.
Me parece que la idea que sostiene el libro es la de la distancia, espacial y temporal, voluntariamente tomada o no. La distancia entre la casa de la familia, de la juventud en la Patagonia y la casa del ahora, de la vida adulta que se construyó en Buenos Aires. Emilia, la protagonista, viaja a Esquel, reduce la distancia a pesar de que sabe que van a surgir recuerdos dolorosos, que ponen en cuestión el status quo. Permite pensar en cuanto de su vida se decide, y cuanto simplemente pasa y uno lo deja ser. Porque ella está bien en Buenos Aires, pero claro, su vida podría haber sido, o podría ser a partir de ahora, diferente, siempre hay esa duda que cobra fuerza cuando se cruza con su ex-novio y se entera que éste ahora tiene dos hijos. La maternidad es una elección? Y el amor? La voz narrativa habla en segunda persona, como contándole a la amiga ausente, como contándole a alguien como para encontrar la actitud con la que ir afirmando el yo, una voz con la que cuidarse.
También habla del campo, del frío del contraste de Esquel con el alboroto de gente y tránsito de Buenos Aires, y de los años 90 en los que Emi veía Generación X y la Trilogía de colores de Kieślowski y escuchaba los Counting Crows y Babasonicos. Mientras que en Opendoor la muerte de la amiga ocurre en la ciudad y el campo se presenta como escapatoria, en Agosto es el campo que la protagonista asocia a la muerte, es ahí que murió su mejor amiga de la adolescencia, es ahí donde su madre la abandonó junto a su hermano y su padre. También aquí hay animales, en la ciudad hay un ratón, un intruso que repugna a Emi, y en el campo hay un gato, el de su amiga, que le reconforta. Ambos animales se asocian a los lugares, tienen un territorio, son las cosas ciertas en un mundo sin certezas. Y bueno, los hijos son otra cosa un poco animal, aunque sea raro o equivocado trazar una comparación tan directa, pero es eso que le asusta a Emi y ella sabe. Es un torbellino de emociones que deja ganas de leer más de la autora.

14 marzo, 2019

Henning Mankell - Pisando los talones (1997)


Tengo este mamotreto de 603 páginas en mi biblioteca desde tiempos en que aún no me había cansado de series de policiales. Es titulo alemán es - Mitsommermord. Pero me acordé rápido de porque ya no suelo leer estas cosas; diálogos inverosímiles, escenas en las que en vez de describir la tristeza se dice 5 veces que la persona X "está triste", o en vez de mencionar al margen o insinuar una sospecha, una posibilidad, una pista, deja caer cinco, seis, diez veces la frase que este detalle le huele raro, cuando el lector hace un buen rato se dio cuenta - claro que es esta la sensación que queremos, eso de sentirnos más astutos que los investigadores criminales, pero hay maneras mucho mejores de hacerlo. También repite demasiadas veces o que ya se sabe de la investigación - como si el lector iba a correr peligro de olvidar que el asesino mató a 5 jóvenes, y lo más molesto para mi en cuanto lector creo fue que los policías conversan sobre su sensación de que la violencia en el país aumenta y la imagen de los policías cae en desgracia y que todos están cansados de ser policías, etc. (el moralismo del gordo policía de pueblo me mata, pero eso es lo de menos). La cuestión es que no solo hablan de eso casualmente en sus oficinas, sino cuando están llenos de adrenalina y sin dormir hace días a pocos metros de acorralar el buscado armado, y en un momento así el inspector se acuerda de que manchó su camisa blanca y que necesita urgentemente cambiarla. En serio? De resto, el final me pareció decepcionante. No se le ocurrió nada mejor a lo largo de 600 páginas y decidió terminar la novela con cualquier final. Podría listar más cosas que me parecieron mal logradas, como alguno personajes o el motivo del asesino, o el foco en la lideranza de Wallander, pero para criticar eso bien tendría que leer más de la serie.
Pero bueno, su linearidad y su falta de sorpresa y el estilo y vocabulario simple y los personajes estereotipados permiten que se lee super rápido y con la cabeza a funcionar en "mínimo" que es una forma excelente de descansar. Me sirvió, fue excelente para cubrir dos días y medio con mucho tiempo de espera y poca concentración para los otros libros comenzados.

11 marzo, 2019

Mario Bellatin - Salón de Belleza (1994)


Libro que me produce curiosidad hace mucho tiempo. Ahora aproveché una época de auto-indulgencia y me lo compré a precio de nuevo. Y había evitado leer sobre este libro, para sorprenderme, sin embargo, naturalmente de vez en cuando lo vi comentado. Cuando llegó y vi que tenía tan pocas paginas me desilusioné un poco, podría ser un cuento, 90 páginas, de esas páginas con letra grande y medio vacías. Pero como el texto de las primeras páginas prometió, y porque me parece ser un clásico de la literatura latino-americana de los 90, si eso ya se puede decir, resolví darle una oportunidad plena.

Y bueno, es sobre un salón de belleza que se transforma en un lugar semi-público para morir. Semi porque es sin lo bueno de publico (reconocimiento, financiamiento) pero sin ser por completo privado, como los lugares adonde van los que son obligados de vivir su sexualidad (deviante de la norma) en lugares semi-públicos, separados de otros lugares, ocultos. Con eso ya conté todo.

Es una historia que habla de la animalidad de los cuerpos, despojados de su salud y en muchos casos de los derechos de ciudadania o de tener dinero, en el medio de una gran ciudad sin nombre en cuyo centro la estatua de algún héroe patrio está ahuecada.

Lo del Moridero me acordó de Desbarrancadero de Fernando Vallejo, donde se trata el tema de la muerte y de las excluciones por preferencia sexual de una manera más desarrollada aunque tambioén con tantos insultos, maldiciones y coloquialismos que queda difícil de leer. Lo de los peces que decoran el Salón de Belleza y que se devoran unos a los otros, me acordó de de Bajo este sol tremendo de Carlos Busqued donde el protagonista también se consigue un ajolote.
Me gustó, aunque se me creó una espectativa muy grande. 

25 febrero, 2019

Iosi Havilio - Opendoor (2006)


El narrador sigue a las andanzas de una chica, una ayudante de veterinaria, primero por Buenos Aires ciudad, después por la provincia. Ella se deja seducir por una mujer desconocida, duermen juntas, se quedan a vivir juntas, salen, ella fuma porros con unos chicos jóvenes desconocidos en una esquina mientras la otra entra en un bar para mear, así se pierde la amante entre la gente. En la misma noche, ella presencia un suicidio en la Boca y la otra no aparece más. Ella va y duerme en un hotel, después se queda un tiempo en la granja, donde atiende a un caballo enfermo. Sin preguntarse sobre su presente o futuro, sin pensar se envuelve con Jaime en la estancia y se queda a vivir. Todo acontece casual y distraídamente. 

Es una novela que no encaja en moldes, pensé que era una novela "sobre el campo" o algo así, y por el medio se pone un poco como novela policial. Pero no es. No aparece el cuerpo de la chica desaparecida, en cambio aparecen otros cuerpos sacados del Riachuelo. Se insinúa que la idea que tenemos de la inocencia de la protagonista puede ser muy parcial. Ella duerme mucho y tiene sueños raros, a veces se desmaya, duda de la verdad de su testimonio  en este caso de justicia en que se ve envuelta. Esta confusión se debe a la perspectiva del narrador que la sigue a ella, pero no explica.

Con esta trama, el tema de la novela es otro. Creo que como tema central se imponen las diferentes relaciones de amor que la protagonista establece, en este mundo del post-neoliberalismo desencantado, la falta de sentido, la falta de una "narrativa" que sentimos los jóvenes, o como se lo quiera llamar. En la contratapa de la edición de Caballo de Troya lo llaman "Sálvese quien pueda". Sin embargo, no parece haber grandes amenazas, todo parece normal. Si tuviera que resumir en una frase de que va el libro diría que de las distorsionadas formas de vida contemporáneas.

El centro de la novela es la chica sin nombre, su libertad y sus límites. Ahora vive en el campo con Jaime el hombre bastante más viejo, buena gente, un tanto ingenuo tal vez o resignado, sin técnica en el amor. Pero le da seguridad. Y con una nueva amante, Eloísa una quinceañera ávida por la vida y "medio loca". Ahí en el campo es normal que los hombres viejos tengan novias adolescentes.

Al lado está el loquero Open door, pueblo dentro del pueblo, fundado en el siglo XIX segundo ideas liberales franceses como una colonia sin muros donde los locos trabajan, cultivan la tierra, todo a su ritmo. Todo eso adiciona un toque de locura, o mejor, de la proximidad de la locura, o de locos sueltos, a la novela.

La subjetividad central es lo que más me interesó en el libro. Nunca sabemos el nombre de la protagonista, ni como se ve, ni cuantos años tiene (pero parece estar en sus treintas), ni que hacía antes de su vida. No es que no tenga empatía o autoestima, pero se deja flotar en su existencia, se deja seducir, por otro lado parece una persona bien práctica, que se sabe cuidar y sabe defender pero que tiene episodios depresivos. 

Hay varios temas que se rozan pero no se desarrollan: primero, la gente quizás alienada o mal adaptada, un poco raros, pero dentro de lo que seria considerado lo normal, como Yaski el empleado de la morgue municipal con el mellizo loco y segundo, una cierta violencia del campo (jóvenes en moto, borracheras, escopetas, el sexo y la droga como válvula de escape..) pero que quizás es menor que la de la ciudad. No se sabe. La narración también se deja llevar, no hay muchos acontecimientos concretos que pasan uno y después otro, no hay una curva de tensión que se mantiene por el libro hasta el desenlace. Por momentos cerré el libro porque me deprimía. A pesar de tener un estilo que me gusta, y un abordaje a contar que me parece original, por esa falta de un acontecimiento central, al final la novela no me gustó tanto que esperaba que me gustase.


P.S.:

El pueblo de Opendoor existe y queda en la provincia de Buenos Aires en la zona entre Pilar y Luján, cuando estuve en Argentina conocí algo de las localidades General Rodríguez y Los Cardales, así que me pude pintar los escenarios en la cabeza con imágenes propias del paisaje.

Es raro ponerse a buscar la cara del escritor en internet. Muchas veces no me interesa, no la quiero ver. Cuando la veo por casualidad, a veces me destruye la idea que tuve de él. No que importe mucho si la novela me gustó por ella sola, pero la idea del autor sigue existiendo por ahí subrepticiamente. Me pasó, por ejemplo, con Alberto Olmos y Ariel Magnus. En cambio otros sorprenden con lo simpáticos que me caen, con los pies en la tierra, sin posar, o decir boludeces, o justamente por las boludeces que dicen, como me pasó con Carlos Busqued y como es en este video en el que el autor de Opendoor muestra su biblioteca.

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