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17 abril, 2019

Herman Melville - Bartleby o escrivão (1853)


Es discutible si este relatos breve es un cuento o una novela, igual, creo que merece su propia entrada en el blog. Es una historia de un escribano/escribiente/copista contada desde su jefe un abogado de Wall Street. Bartleby comienza siendo el empleado más productivo hasta que se recusa a hacer ciertas tareas, diciendo que "preferiría no hacerlo" lo que desconcierta a su jefe y se desenvuelve en una situación desesperante. La historia es corta y muy divertida. 
En cuanto a mí, sabía que era un clásico, pero no sabía que el texto era já tan antiguo, de 1853, y tampoco sabía bien porque ese lema de "preferiría no hacerlo" se hizo de un lugar tan importante en la literatura. Cuando lo acabé me quedé con la sensación de que no lo he entendido, o no tenía certeza si lo entendí, pero eso me dio una buena razón para indagar en la cuestión. Para ya, me pareció raro que el jefe de Bartleby era tan bueno que nunca lo echó, ni lo retó, y se sintió tan responsable, mismo después de ser moralmente del lado bueno porque ya había tolerado todo, dejarlo vivir en la oficina, dejarlo en paz en sus ratos de solo mirar la pared y no hacer más nada, seria el mejor patrón que existe, evita la confrontación directa hasta el final. 
Wikipedia sugiere, entre otras hipótesis, que se trata de un relato sobre la teoría del libre albedrío, sobre lo absurdo (anticipando a Kafka) o sobre personas con depresión clínica. Eso no me convence mucho. Ya había escuchado que de alguna manera se podía leer como alegoría de la relación escritor con el mundo comercial, un escribiente que escribe sin descanso encerrado en su mundo, pero a que obligan a aceptar ordenes y otras tareas que prefiere no hacer, pero que si se recusa hacerlos es visto como enfermo, o insolente.
Lo que más me convence, en términos literarios es la posibilidad de que el relato en realidad nos cuenta más sobre el jefe, que es el narrador de la historia, que sobre su empleado, poniendo en cuestión la existencia de una voz que pueda narrar de manera objetiva la vida de otro. Bartleby seria entonces tolerado en el empleo porque el jefe ve en él una especie de espejo de sus propias ambiciones no realizados, de sus dudas o sus pesos en la consciencia tal vez.
Después está ese juego con el poder del lenguaje, es raro alguien usar la formula de "I prefere not to do it", mismo en inglés, seria más común decir "I would rather not", el cuento incide ahí en una posibilidad que, aunque no es común, existe. Para mi es algo en que el lenguaje se relaciona con textos legislativos, por ejemplo, con la racionalidad y la posibilidad.Pero para entender mejor habría que estudiar lingüística y leer el original.
Una lectura lleva a la otra, ahora tengo curiosidad de leer el Bartley y compañía de Enrique Vila-Matas. También me pareció interesante lo que dice Deleuze a respecto: http://deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/06/preferira-no-hacerlo.html. Y como yapa dejo este video del gran maestro Zizek en que se relaciona el cuento de Bartleby con el mundo laboral:


16 abril, 2019

Juan José Saer - El entenado (1983)

No es lo que el dibujo de la capa del libro falsamente promete. No es un libro sobre orgías, no es un libro sobre sexo, y sobre canibalismo, aunque haya también de eso.
(Hay "abrazos maquinales", hay "quienes se abrían como flores o como bestias, quienes se paseaban buscando entre la multitud el objeto adecuado a imaginación, con una minuciosidad descabellada, del que quiere hacer coincidir, como si estuviesen hechos de la misma pasta, lo interno y lo externo." (p.67))
Estamos ante una pieza de antropología/etnografía ficticia, si bien que un antropólogo "real", o verdadero, seguramente pensaría que es ridícula, pero no importa. Habla de ciclos de vida, de instintos arcaicos, de los deseos, del valor de la vida, del lenguaje de un pueblo o una tribu. También habla de la perspectiva de que se puede tener de aquello desde afuera, o afuera a medias. Y de los recuerdos y los sueños como formas de realidad, o de experiencia apenas separados del ahora por el tabique del cuerpo.
Aún conozco poco de Saer, pero sé que le preocupan mucho las cosas reales, la inmanencia, la tangibilidad de las experiencias, lo inmediato y también el presente. (Puede haber un espacio real más "raro" que un barco, un espacio tan pequeño y cerrado y sin embargo abierto, abundante en horizonte e imprevisible, la heterotopia par excellence para Foucault). Así, el cielo y el mar son/parecen irreales la tierra "virgen" pisada solemnemente se niega a este sentimiento de su fundación porque a pesar de todo parece siempre haber estado ahí. El descubrimiento del mundo, de las Indias es un tema que presta para pensar en "realidad": la propia y la ajena; la de la noche y del día; la del verano y del invierno, estados de ebriedad y de lucidez. La luz es muy importante también. Y la actividad propia, la cercanía de los objetos, la nitidez de la vida, densidad tal vez. (Son cosas en las que me pongo a pensar cuando estoy en el campo, cuando trabajo, cuando estudio, sin embargo nunca llego a conseguir definir lo que seria entonces precisamente "la realidad").
He leído Nadie Nada Nunca. En comparación, por su estructura narrativa y por su lenguaje, El entenado es mucho más fácil de leer, a veces me parecía una novela juvenil con mezcla de aventura y alguna moral escondida, pero a medida que uno piensa en el texto se torna más complejo, sobre todo si pensamos en como los "nuevos mundos" en las Américas fueron saqueadas y diezmadas.
Al inicio parece introducirnos en un mundo fantástico, me pareció atisbar algún toque tipo bioy-casariano, pero no. Se trata de la realidad de unos "otros" fuera o al limite de nuestra imaginación. Tiene muchas frases subrayables y creo que logra evitar bastante bien cualquier toque romántico.
Saer es un gran observador de la naturaleza lo que normalmente juega a su favor, pero tengo que admitir que me aburre también un poco su repetitividad; la reflexión final del libro no me gustó mucho, pero sin embargo concluyo con la convicción de haber leído una novela notable y de un carácter muy original.








25 marzo, 2019

Thomas Meinecke - Tomboy (1998)


No sabía de la existencia de Thomas Meinecke hasta que una página web que vende libros me sugirió el autor. Llegué a la conclusión que éste es un libro que me hubiera encantado leer a los veinte y pocos, pero aún con más edad y como lectora ahora más exigente me gustó. Con un abordaje a la temática del género/sexo que visa desconstruir los esencialismos y binarismos desde el punto de vista de un grupo de estudiantes y profesores en Heidelberg, y que incluye además mucha información sobre música y películas populares de los 90, la novela hace equilibrio entre lo divertido/lo pop y lo académico. De algunos eventos mencionados y del programa de televisión de esa altura me acuerdo vivamente (por ejemplo la exposición Koerperwelten (a la que mi madre no me dejó ir).
Los debates políticos/culturales/discursivos de la izquierda alemana (sobre la RAF, sobre la transición de la IG Farben de los Nazis a la fábrica de sintéticos de BASF) y demás referencias a asuntos alemanes (mitología germánica, a herencia de los Nazis y no solo, también nos enteramos de de feministas, de psicoanalistas,..) y alemán-estadounidense.) incluidas como al pasar, como telón de fondo, me resultaron de mucho valor educativo/informativo, sin ser pesado, aunque muchas cosas no leía por primera vez. A otra gente estas informaciones pueden resultar muy superficiales, mucho mencionado, asociado, pero nada trabajado. Además de enteré de un montón de cosas sobre la región (que siempre me parecía un poco elitista-cheta) de la que nada sabía, los bosques de Odenwald al sur de Frankfurt con sus ruínas de castillos en piedra roja y sus historias, que debe ser hermoso en la primavera.
En cambio lo académico que se envuelve con los gender studies sí es bien trabajado, no sé si a profundidad, pero en cantidad de cosas que toma en cuenta cubre un gran terreno. En un momento sentí que mis conocimientos de Freud y Lacan y de Butler  (que estudió en Heidelberg), Zizek y Haraway etc. son miserables. Probablemente ahí la novela merece más atención de lo que la pude dar. Pero la novela lamentablemente carece de una narrativa que conecte las cosas, los asuntos que los personajes estudian - siempre se les ocurre una cuestión que tienen que apuntar cuando están en medio de otras cosas - son una gran cantidad de datos que se le tiran al lector y así se le dificultan un poco la cosa. 
La protagonista es Vivian Atkinson, medio US-americana, medio alemana. Los amigos son Frauke de Travemuende, la "tomboy", hija de soldado, Vivian, de Ohio-Mannheim, Otto de Offenbach, Korinna la tenista, hija de juez, embarazada, Angela Guida/o y Ilse profesoras y el jovencito Hans que adora a Vivian y lucha para poder asumir su heterosexualidad sin culpa. Ellos se pasan la vida escuchando discos de vinilo (Sleater-Kinney), leyendo revistas de mujeres de pacotilla y discutiendo si su amor será de carácter heterosexual forzado o homosexual si uno de los dos se trasviste, pero que nunca iba renunciar a su pene, que seria? Cuestiones como si la homosexualidad no es tradicionalmente más metido en lo binario que la heterosexualidad, o si el sexismo se puede volver contra uno mismo o solamente de manera despectiva contra un otro, les roban el sueño. Interrogan todo. Se interesan también por las vidas íntimas del propio Freud, de Nietsche y de Wagner. Además teorizan sobre tener/ser/parecer y sobre la envidia del pene y la envidia de parir. Y si un dildo es un phallus o un pene, parodia o castración? O miran por enésima vez la película/el documentario: Paris is burning de Jeanette Livingstone con sus personajes de identidades queer que además sufren el bias de ser afro-americanos. Y como llegó el Bikini Atoll a su nombre?
Me quedé con una lista de nombres para googlear y leer sus textos cuando tenga tiempo, Drucilla Cornell sobre publicidade e pornografia, por ejemplo, o Barbara Duden, Barbara Vinken sobre pornografía lacaniana, Otto Weininger, Lou Andreas-Salomés, Monique Wittig con Les corps lesbien, Richard Ekin con Male femaling, Luce Irigaray, Daniel Boyarin o Ernst Bloch.
Usa muchas descripciones de la ropa de los protagonistas, me aburre. Pero usa también frases deliciosas, muchas veces con aliteraciónes, como por ejemplo: "War Vivians Vulva ein materiell-semiotischer Erzeugungsknoten?" y yo soy una lectora que valoriza mucho las frases subrayables. Hay muchas palabras y frases que me parecieron elecciones raras, curiosas, pero que probablemente no valen la pena intentar traducir (por ejemplo: "kulturlinke Bastardophilie" es tratar de manera constructivamente descanonizada con híbridos, "Homoeovestismus" seria el disfrazar de la mujer como mujer, o cuando usa el genitivo, cosa que en el alemán hablado poca gente joven hace, usa muchas metáforas y comparaciones, la computadora, por ejemplo, es un libro bajo corriente eléctrica; la moto, una silla de fuego).
Recomendado para los que les gusta introducirse en los gender studies de manera un poco ingenua y otro poco freak. No creo que entre en el rango de mis novelas favoritos, pero el autor logra un estilo muy personal y no es demasiado difícil de leer. La falla mayor que le veo es la falta de narrativa y la repetividad, y bueno, quizás que la única escena de sexo dura dos lineas y no es propiamente especial.

23 marzo, 2019

Romina Paula - Agosto (2010)


Agosto salió en entropía, la misma editorial que editó Opendoor de Iosi Havilio. Pues, pienso que si así escriben los jóvenes, no tienen nada que envidiar a los grandes. Me encantó. Es una novela corta, relativamente simple, pero buena, que impacta por ser diferente, por mostrarse muy íntima, sin ser de ese tipo de auto-ficción insoportable en que se cuentan solo cotidianidades y pensamientos depresivos.
Me parece que la idea que sostiene el libro es la de la distancia, espacial y temporal, voluntariamente tomada o no. La distancia entre la casa de la familia, de la juventud en la Patagonia y la casa del ahora, de la vida adulta que se construyó en Buenos Aires. Emilia, la protagonista, viaja a Esquel, reduce la distancia a pesar de que sabe que van a surgir recuerdos dolorosos, que ponen en cuestión el status quo. Permite pensar en cuanto de su vida se decide, y cuanto simplemente pasa y uno lo deja ser. Porque ella está bien en Buenos Aires, pero claro, su vida podría haber sido, o podría ser a partir de ahora, diferente, siempre hay esa duda que cobra fuerza cuando se cruza con su ex-novio y se entera que éste ahora tiene dos hijos. La maternidad es una elección? Y el amor? La voz narrativa habla en segunda persona, como contándole a la amiga ausente, como contándole a alguien como para encontrar la actitud con la que ir afirmando el yo, una voz con la que cuidarse.
También habla del campo, del frío del contraste de Esquel con el alboroto de gente y tránsito de Buenos Aires, y de los años 90 en los que Emi veía Generación X y la Trilogía de colores de Kieślowski y escuchaba los Counting Crows y Babasonicos. Mientras que en Opendoor la muerte de la amiga ocurre en la ciudad y el campo se presenta como escapatoria, en Agosto es el campo que la protagonista asocia a la muerte, es ahí que murió su mejor amiga de la adolescencia, es ahí donde su madre la abandonó junto a su hermano y su padre. También aquí hay animales, en la ciudad hay un ratón, un intruso que repugna a Emi, y en el campo hay un gato, el de su amiga, que le reconforta. Ambos animales se asocian a los lugares, tienen un territorio, son las cosas ciertas en un mundo sin certezas. Y bueno, los hijos son otra cosa un poco animal, aunque sea raro o equivocado trazar una comparación tan directa, pero es eso que le asusta a Emi y ella sabe. Es un torbellino de emociones que deja ganas de leer más de la autora.

14 marzo, 2019

Henning Mankell - Pisando los talones (1997)


Tengo este mamotreto de 603 páginas en mi biblioteca desde tiempos en que aún no me había cansado de series de policiales. Es titulo alemán es - Mitsommermord. Pero me acordé rápido de porque ya no suelo leer estas cosas; diálogos inverosímiles, escenas en las que en vez de describir la tristeza se dice 5 veces que la persona X "está triste", o en vez de mencionar al margen o insinuar una sospecha, una posibilidad, una pista, deja caer cinco, seis, diez veces la frase que este detalle le huele raro, cuando el lector hace un buen rato se dio cuenta - claro que es esta la sensación que queremos, eso de sentirnos más astutos que los investigadores criminales, pero hay maneras mucho mejores de hacerlo. También repite demasiadas veces o que ya se sabe de la investigación - como si el lector iba a correr peligro de olvidar que el asesino mató a 5 jóvenes, y lo más molesto para mi en cuanto lector creo fue que los policías conversan sobre su sensación de que la violencia en el país aumenta y la imagen de los policías cae en desgracia y que todos están cansados de ser policías, etc. (el moralismo del gordo policía de pueblo me mata, pero eso es lo de menos). La cuestión es que no solo hablan de eso casualmente en sus oficinas, sino cuando están llenos de adrenalina y sin dormir hace días a pocos metros de acorralar el buscado armado, y en un momento así el inspector se acuerda de que manchó su camisa blanca y que necesita urgentemente cambiarla. En serio? De resto, el final me pareció decepcionante. No se le ocurrió nada mejor a lo largo de 600 páginas y decidió terminar la novela con cualquier final. Podría listar más cosas que me parecieron mal logradas, como alguno personajes o el motivo del asesino, o el foco en la lideranza de Wallander, pero para criticar eso bien tendría que leer más de la serie.
Pero bueno, su linearidad y su falta de sorpresa y el estilo y vocabulario simple y los personajes estereotipados permiten que se lee super rápido y con la cabeza a funcionar en "mínimo" que es una forma excelente de descansar. Me sirvió, fue excelente para cubrir dos días y medio con mucho tiempo de espera y poca concentración para los otros libros comenzados.

11 marzo, 2019

Mario Bellatin - Salón de Belleza (1994)


Libro que me produce curiosidad hace mucho tiempo. Ahora aproveché una época de auto-indulgencia y me lo compré a precio de nuevo. Y había evitado leer sobre este libro, para sorprenderme, sin embargo, naturalmente de vez en cuando lo vi comentado. Cuando llegó y vi que tenía tan pocas paginas me desilusioné un poco, podría ser un cuento, 90 páginas, de esas páginas con letra grande y medio vacías. Pero como el texto de las primeras páginas prometió, y porque me parece ser un clásico de la literatura latino-americana de los 90, si eso ya se puede decir, resolví darle una oportunidad plena.

Y bueno, es sobre un salón de belleza que se transforma en un lugar semi-público para morir. Semi porque es sin lo bueno de publico (reconocimiento, financiamiento) pero sin ser por completo privado, como los lugares adonde van los que son obligados de vivir su sexualidad (deviante de la norma) en lugares semi-públicos, separados de otros lugares, ocultos. Con eso ya conté todo.

Es una historia que habla de la animalidad de los cuerpos, despojados de su salud y en muchos casos de los derechos de ciudadania o de tener dinero, en el medio de una gran ciudad sin nombre en cuyo centro la estatua de algún héroe patrio está ahuecada.

Lo del Moridero me acordó de Desbarrancadero de Fernando Vallejo, donde se trata el tema de la muerte y de las excluciones por preferencia sexual de una manera más desarrollada aunque tambioén con tantos insultos, maldiciones y coloquialismos que queda difícil de leer. Lo de los peces que decoran el Salón de Belleza y que se devoran unos a los otros, me acordó de de Bajo este sol tremendo de Carlos Busqued donde el protagonista también se consigue un ajolote.
Me gustó, aunque se me creó una espectativa muy grande. 

25 febrero, 2019

Iosi Havilio - Opendoor (2006)


El narrador sigue a las andanzas de una chica, una ayudante de veterinaria, primero por Buenos Aires ciudad, después por la provincia. Ella se deja seducir por una mujer desconocida, duermen juntas, se quedan a vivir juntas, salen, ella fuma porros con unos chicos jóvenes desconocidos en una esquina mientras la otra entra en un bar para mear, así se pierde la amante entre la gente. En la misma noche, ella presencia un suicidio en la Boca y la otra no aparece más. Ella va y duerme en un hotel, después se queda un tiempo en la granja, donde atiende a un caballo enfermo. Sin preguntarse sobre su presente o futuro, sin pensar se envuelve con Jaime en la estancia y se queda a vivir. Todo acontece casual y distraídamente. 

Es una novela que no encaja en moldes, pensé que era una novela "sobre el campo" o algo así, y por el medio se pone un poco como novela policial. Pero no es. No aparece el cuerpo de la chica desaparecida, en cambio aparecen otros cuerpos sacados del Riachuelo. Se insinúa que la idea que tenemos de la inocencia de la protagonista puede ser muy parcial. Ella duerme mucho y tiene sueños raros, a veces se desmaya, duda de la verdad de su testimonio  en este caso de justicia en que se ve envuelta. Esta confusión se debe a la perspectiva del narrador que la sigue a ella, pero no explica.

Con esta trama, el tema de la novela es otro. Creo que como tema central se imponen las diferentes relaciones de amor que la protagonista establece, en este mundo del post-neoliberalismo desencantado, la falta de sentido, la falta de una "narrativa" que sentimos los jóvenes, o como se lo quiera llamar. En la contratapa de la edición de Caballo de Troya lo llaman "Sálvese quien pueda". Sin embargo, no parece haber grandes amenazas, todo parece normal. Si tuviera que resumir en una frase de que va el libro diría que de las distorsionadas formas de vida contemporáneas.

El centro de la novela es la chica sin nombre, su libertad y sus límites. Ahora vive en el campo con Jaime el hombre bastante más viejo, buena gente, un tanto ingenuo tal vez o resignado, sin técnica en el amor. Pero le da seguridad. Y con una nueva amante, Eloísa una quinceañera ávida por la vida y "medio loca". Ahí en el campo es normal que los hombres viejos tengan novias adolescentes.

Al lado está el loquero Open door, pueblo dentro del pueblo, fundado en el siglo XIX segundo ideas liberales franceses como una colonia sin muros donde los locos trabajan, cultivan la tierra, todo a su ritmo. Todo eso adiciona un toque de locura, o mejor, de la proximidad de la locura, o de locos sueltos, a la novela.

La subjetividad central es lo que más me interesó en el libro. Nunca sabemos el nombre de la protagonista, ni como se ve, ni cuantos años tiene (pero parece estar en sus treintas), ni que hacía antes de su vida. No es que no tenga empatía o autoestima, pero se deja flotar en su existencia, se deja seducir, por otro lado parece una persona bien práctica, que se sabe cuidar y sabe defender pero que tiene episodios depresivos. 

Hay varios temas que se rozan pero no se desarrollan: primero, la gente quizás alienada o mal adaptada, un poco raros, pero dentro de lo que seria considerado lo normal, como Yaski el empleado de la morgue municipal con el mellizo loco y segundo, una cierta violencia del campo (jóvenes en moto, borracheras, escopetas, el sexo y la droga como válvula de escape..) pero que quizás es menor que la de la ciudad. No se sabe. La narración también se deja llevar, no hay muchos acontecimientos concretos que pasan uno y después otro, no hay una curva de tensión que se mantiene por el libro hasta el desenlace. Por momentos cerré el libro porque me deprimía. A pesar de tener un estilo que me gusta, y un abordaje a contar que me parece original, por esa falta de un acontecimiento central, al final la novela no me gustó tanto que esperaba que me gustase.


P.S.:

El pueblo de Opendoor existe y queda en la provincia de Buenos Aires en la zona entre Pilar y Luján, cuando estuve en Argentina conocí algo de las localidades General Rodríguez y Los Cardales, así que me pude pintar los escenarios en la cabeza con imágenes propias del paisaje.

Es raro ponerse a buscar la cara del escritor en internet. Muchas veces no me interesa, no la quiero ver. Cuando la veo por casualidad, a veces me destruye la idea que tuve de él. No que importe mucho si la novela me gustó por ella sola, pero la idea del autor sigue existiendo por ahí subrepticiamente. Me pasó, por ejemplo, con Alberto Olmos y Ariel Magnus. En cambio otros sorprenden con lo simpáticos que me caen, con los pies en la tierra, sin posar, o decir boludeces, o justamente por las boludeces que dicen, como me pasó con Carlos Busqued y como es en este video en el que el autor de Opendoor muestra su biblioteca.

13 febrero, 2019

Ilija Trojanow - DesHielo (EisTau) (2011)


Leo en alemán para no olvidarme del idioma (no sabía como se decía témpano en alemán!). En inglés se tradujo como "The Lamentations of Zeno: A Novel" quizás un titulo que le pega mejor al tema. También está traducido al español. Miren aquí en la página de la Rayo Verde, que dicho sea de paso tiene un catálogo muy bueno, pueden leer un grande fragmento en español:  http://www.rayoverde.es/catalogo/deshielo/. Además cuenta con un prólogo que la edición alemana no tiene.
Los cruceros son una plaga contemporánea, sea en el Polo Sur sea en Lisboa, sea en un Fiorde de Noruega. Los veo todos los días, tengo muchos amigos que andaron de crucero (tiene promociones increíbles) o que andaron de jeep por Islandia (y después se quejan de la McDonaldización del mundo.) Y quizás yo misma no soy el mejor ejemplo.
Es la forma contemporánea del turismo en la que la gente "se aventura" hacia lo exótico y salvaje del planeta sin tener que levantarse de sus sillas en restaurantes flotantes de 4 estrellas. A este tipo de turista, como a los hdp que como extensión de la masculinidad conducen esos jeeps SUV en la ciudad, Zeno gustaba de sacar de ahí y poner ante la elección: o la polla o el auto.
Aturdido con el derretimiento de los glaciares en los Alpes renuncia su trabajo en el instituto. Después de un tiempo acepta un cargo como jefe de expedición en un crucero turístico que recorre la Antártida donde tiene la oportunidad de enseñar a los turistas las maravillas del hielo y inculcarles el respeto ante la naturaleza, preservar su diversidad y luchar por su sostenibilidad.
Todo eso que parecía pintar la novela Solar, pero que ahí no encontré, está en Eistau (derretimiento del hielo), esto es: información concreta sobre la Antártida y los animales que viven ahí, un personaje preocupado con el medio ambiente y un estilo preciso, con un humor mordaz, palabras y expresiones fijos sacados de contexto (contexto del cotidiano, del entretenimiento,...) y que puestos ahí -  en el escenario serio de la visible inminencia del derretimiento del "eterno" hielo -  logran un efecto grotesco.
Es la cuarta temporada de Zeno, o Mr. Iceberg. Se embarcan en Ushuaia, la tripulación se junta en un bar la última noche en tierra después de 6 meses expedición.
Ushuaia donde "donde todas las tiendas se llaman Finisterre y lucen pingüinos en cada delantal, en ese rincón del mundo que no tiene compasión de nadie, ni de los vagabundos que antaño caminaban descalzos sobre espinos hasta que fueron asesinados por buscadores de fortuna y deportados, ni de los desterrados con pesadas cadenas, a los que la nostalgia de la huida les rasgaba cada vez más profundamente su carne, ni de sus descendientes, que se humillan ante los turistas como si quisieran recoger los pegotes de barro seco bajo sus suelas, como si la tierra de Tierra del Fuego contuviera todavía oro en polvo."
Van parando en varias islas, las Malvinas, Georgia del Sur, etc. para explorar las ruinas y la basura dejada de antiguas estaciones de guerra o espionaje, mataderos de ballenas. (Hoy da para ver fotos de estos lugares en google). Zeno es radical y por eso choca con todos. Pero a su edad, pasados los sesenta, ya no le queda bien ser anticonformista e intentar de enderezar el mundo. Nadie entiende a los misántropos hoy en día. Su odio aumenta cuando su matrimonio se deshace y su padre queda cada vez más viejo, senil y malhumorado, devastado su mente se obsesiona con una última posibilidad para sacudir a la gente y hacerlos pensar.
Me gustó mucho la manera de escribir de Trojanow, me acordó del libro de Teresia Mora que leí, y también me pareció creativo, pero tiene dos fallas grandes: primero, es muy breve, ya acaba cuando recién está bien comenzada (Solar no se rinde tan fácil), y segundo, el final, bueno, es avisado desde el inicio por eso no es muy satisfactorio, y tampoco hay un "cómo lo hizo" muy espectacular que podría disculpar lo del aviso.
El autor es búlgaro-alemán-keniano con unas cuantas obras publicadas. No lo conocía.

09 febrero, 2019

Carlos Busqued - Bajo este sol tremendo (2009)


Bajo este sol tremendo me gustó mucho. Situada entre el Chaco y Córdoba comparte el universo paisajístico (calor, barro, chamamé) con los Ladrilleros de Selva Almada. Su tono, sin embargo me recordó más a Niccolo Ammaniti.

Me encantó el imaginario animal que se monta y que se va apoderando de los personajes, desde los documentales de animales en Discovery Channel que todos los personajes miran, pasando por sus sueños de elefantes fuera de control y los artículos sobre monstruos submarinos que aparecen en la casa, hasta las víboras, perros e insectos malos que abundan en el centro y norte argentino. Hay una grande arbitrariedad en el trato con los bichos, por veces son objeto de fascinio y contemplación, compañeros, otras veces puros objetos del odio del hombre, basura viva, como el toro que se escapa del matadero choca con un camión y al que es negado el tiro de gracia. Hay niños que pescan solos de madrugada y cuando preguntados explican como les sacan lo de adentro y después se tira "la cáscara". Los peces de pecera se mueren, los perros matan a un gato, una víbora devora un lechón, las moscas se electrocutan, todo eso arma un clima de miedo muy poderoso.

La contratapa afirma que es "una novela poderosa, sin reflexiones psicológicas" y "no hay guiños generacionales ni discursos éticos o políticos" . Pues, no sé si es así, pero me resulta curiosa esta forma de publicitar el libro. Aunque bien, más abajo  aclara que a pesar de no tener referencias explícitos, la historia reciente del país con todo su peso va asomando por entre las líneas. Como podía ser de otra manera? Debe ser verdad eso que tanto se dice de que los viejos códigos literarios ya no valen, porque en toda su simplicidad y carencia de complexas figuras meta-literarias o interextuales, Bajo este sol tremendo me parece autosuficiente, pero tal vez un lector de la generación anterior no lo vería así. No se hacen referencias literarias directas, y de películas solo se refieren "géneros menores": los documentales en la televisión y la gran industria pornográfica de tiempos de VHS (género en extinción). Con todo, me parece que Busqued logró una buena pieza de literatura tal vez emparentada con el cine aunque en estos campos no sé nombrar afinidades. También creo recordar haber leído una novela de Antonio di Benedetto que me parecía relacionada. Nadie Nada Nunca de Saer también podría hacer eco. Tampoco me parece aislado de sus contemporáneos, por ejemplo veo cierta familiaridad en la forma de dejar sus personajes solitarios viajar entre campo y ciudad con Pedro Mairal  (leí La uruguaya y Una noche con Sabrina Love) o Martín Kohan (Bahía blanca o Fuera de Lugar), o pensando en lo perdidos y desesperanzados pero a la vez fuertes que son sus personajes y en el estilo de escrita con Pablo Ramos. Pero bien voy a tener que leer más de Busqued para especificar estos parentescos. Es la primera novela del autor y su único defecto es que es muy corta. Tiene ciento y tal páginas, pero con capítulos de pagina y media deja muchas medias páginas en blanco, la leí en una sola tarde y me quedé sin novela.

El argumento de la novela:
Bajo este sol tremendo cuenta en capítulos alternados las historias de Cerarti y de Danielito que se terminan de enlazar a través del albacea Duarte. El lenguaje quedó lindamente simple y despreocupado. Cerarti recibe una llamada en que le avisan que mataron a su madre y hermano a escopetazos ahí en el Chaco y le piden para ir y tratar del entierro y del seguro. A Cerarti mucho no le importa, pues hace muchos años no los veía, pero interrumpe su vida de desempleado, ver tele, fumar, comer apenas lo estrictamente necesario, para ir al Chaco. De paso descubre que su hermano vivía en la misma ciudad que él, en Córdoba capital. El albacea, el padre de Danielito y el último compañero de la madre de Cerarti eran militares, y quizás por eso todos tienen armas de fuego en casa. Tanto en el Chaco como en la ciudad de Córdoba predomina la violencia y la crueldad. Pero el autor hace parecer que todo ocurre como sin nada, que nada podía ser más normal y cotidiano. En ningún momento los personajes dejan de fumar porros. Los personajes me parecieron muy logrados Cerarti y Danielito me cayeron muy bien y les tuve mucha pena, Duarte el albacea-ex-militar mete miedo. Cerarti aprovecha para dejar su departamento alquilado para mudarse a la casa del hermano, llena de basura, y descubrir con una curiosidad mínima el universo de él. Duarte y su ayudante Danielito están metidos en turbios negocios y se les ocurre pedirle ayuda a Ceriati. No es para boludear, matar o quedar muerto, bien explicado en este videocito. El autor también me cae muy bien, me identifico.

05 febrero, 2019

Alberto Olmos - Alabanza (2014)

Esta novela de anticipación, publicada en 2014, está situada en 2019, año en el que la leí, y "año de muerte de la literatura". O murió en el 2013 cuando le dieron el premio Nobel a Bob Dylan? Alabanza es una novela con mucha personalidad. El autor quiere contar muchas cosas a la vez, por lo menos son tres las historias principales: la del escritor/la muerte de la literatura, la historia de amor que liga Sebastian (sin acento) y Claudia y aún el tema de la vida en el campo tan alejado de todo el mundo de hoy. Las tres historias están mezcladas, entreveradas y dependen entre sí, o sea para comprender al escritor tenemos que entender sus asuntos amorosos y su memoria.
Por un lado me gustó, por sus temas que siendo contemporáneos me dicen alguna cosa, por ser fácil de leer, por que me gustó la convivencia de Sebastian y Claudia, por otro lado me molestaron unas cositas. Alabanza es de esas novelas que con 100 páginas a menos podían haber contado la misma historia sin perder mucho y ganar intensidad. 
Tras publicar un
bestseller muy exitoso comercialmente Sebastian es acusado (junto a Internet) de haber matado a la literatura y resuelve volver a intentar juntar unos cuentos "postmodernos", “magistrales”, "de alta literatura" como antes. Y para un escritor matar a la literatura seria como matar a su padre. Para escribir viaja con su novia a un pueblo en el medio de la donde pasar el verano junto a las obras completas de Felisberto Hernandez. En el pueblo de más o menos 20 habitantes solo hay viudas. Poco a poco nos enteramos del dilema del escritor que pasa la mayor parte del tiempo encerrado en el cuarto luchando contra la página blanca o contra la pantalla blanco. Su novia, a la que Sebastian prohibió preguntar sobre qué escribe da largos paseos, trabaja en la huerta y comienza a desesperar porque no hay Internet. En el auto, saliendo de la ciudad la gente se imagina el campo como lugar en que solo hay perversos, atrasados y nacionalistas, el pueblo, la aldea, villorrio como “asentamientos humanos sin internet y con corderos de dos cabezas y abuelas ahogadas.., y mozos ignaros que se masturbaban en sus tractores o follaban con sus gallinas,… y pajares donde la virginidad se perdía o se volvía a perder,.. y gente que se escondía en los desvanes a la espera de que se acordaran de decirles que la guerra había terminado… y caídas de la d intervocálica..”.
Nunca había escuchado de Olmos. Fui a buscar la novela porque se la menciona como novela llave para entender el fenómeno de resurgimiento de motivos rurales en la literatura hispánica reciente, igual que Intemperie de Jesús Carrasco (“Líneas de fuga "neorrurales" de la literatura española contemporánea” de Vicente Luis Mora).

Sebastian, el escritor, propone escribir un libro de cuentos sobre las mujeres que conoció. Se tortura en su aislamiento con la persecución una y otra vez de recuerdos aprovechables exprimirlos y sacarles jugo pero parece que su experiencia con las mujeres a los 40 años no basta. Intenta escribir sobre los culos de las novias, siempre buscando el elemento narrativo núcleo que resumiría todo pero tampoco le sale.
Alabanza abre la pregunta qué es el “material” de la buena literatura (con el que Sebastian podría revivirla)? Para Sebastian está claro que no es la voluntad de mejorar el mundo copiando voces de grupos marginados en la sociedad y de forma políticamente correcta. Será el material formado a partir de la aventura o experiencia, el amor profundo, el doloroso trabajo con la memoria, la confesión?
Me gustó que Olmos se tomó el trabajo para descubrir y describir el balance ajustado con que funciona una relación de pareja que no es un matrimonio pero que ya lleva diez años convivencia. Y me gustaron los personajes, tanto que espero reencontrarlos en las novelas venideras de Olmos, aunque Claudia, que se considera feminista de la vieja guardia, quedó muy perfecta, sabe intuir, escuchar, animar, leer, cocinar y hace todo con cabeza y corazón. Sus únicos defectos son la adicción al porno de internet y su reluctancia en maquillarse y peinarse. Sebastian no consigue asumir que la ama, porque amar o siquiera estar enamorado romanticamente es una construcción ficcional cursi, una estupidez, nadie está enamorado. Tal vez en este sentido, el amor es una idea tan anacrónica como la (alta) literatura? Si bien Claudia intuye que hay algo atrás de este comportamiento, cuando Sebastian le repite una y otra vez y fuera de contexto, que no está enamorado de ella, a ella le comienza a acabar la paciencia.
Ahora las partes que resultaron un poco adolecidas. Aunque al final del libro comprendemos sus motivos y sus fantasmas, el narrador nos recuerda demasiadas veces del fracaso de Sebastian como escritor, de lo fácilmente que se daña y lo difícilmente que se satisface un ego de escritor, del falso y también fracasado mundillo literario y va contando una y otra vez las colillas de cigarro apagadas de sus personajes. Durante mucho tiempo hace del autoestima bajo del escritor que no tiene empatía y su empática novia que lo comprende y cuida el centro del escenario. También repite unos tres, cuatro veces que si bien los cigarros son diferentes, la ceniza es, sin embargo, la misma. Ya lo sabemos.
A través de los recuerdos de Sebastien nos enteramos de su trayectoria que corresponde a lo que más o menos el tipo o el ideal del artista contemporáneo. Es hijo clase trabajadora de provincias que llega a la ciudad donde se emplea en empleos de la más baja categoría y comienza a dedicarse a la cultura como autodidacta y sin poder pagar la facultad, ahí el narrador se explaya sobre los discos que compra, las películas que ve, los libros que saca de la biblioteca. El namedropping de lo que se leía en los años 90 me aburrió un poco. Nos enteramos como participa en concursos literarios de provincia españoles, me acordé de Llamadas telefónicas de Bolaño donde también se describe el mundillo y las peculiares reglas de competencia que rigen estos concursos. Con el tiempo gana algunos, publica su primer libro de cuentos en una editorial ruin y después de un tiempo consigue ser publicado por la editorial RdM, no es Random House pero Resistencia de Materiales que publica algo así como literatura de compromiso o literatura de izquierda. Se da cuenta como el sistema de cuerdas y poleas entre escritores, editores y críticos (menos relevante quizás el público lector) funciona. Es el sistema literario actual y su supuesto fin explicado para tontos. 
El lenguaje de Olmos es muy ambicioso. Por un lado usa un abanico de vocabulario tan grande que tuve que buscar muchas palabras en el diccionario, reyerta, ilíaca, retoño, laucha, trameya, hortera, melopea, trifulcas, lenitivo, gamberra, por otro lado Olmos tiene el vicio de repetir mucho algunas expresiones, en concreto dos: “a buen seguro” aparece insoportables veces, también “amén de”, no sé si es porque el castellano de España no me es lo suficiente familiar para que no me resulte extraño o si realmente recurre demasiado a estas dos expresiones y también al diccionario de sinónimos. Sus largas frases encajadas con hífens me enervaron un poco. Con todo, prefiero una escrita así a una escrita plana que se limita a 200 palabras y frases de una linea.
El defecto del narrador de decir y después repetirlo en otras palabras es solo una cara de su extensión, porque la otra cara, la de poder estar inmersa en una novela por una semana entera y no por apenas dos días y que la lectura fluye, no exige mucha concentración pero tampoco está para bobos, me causa (cierto tipo de) placer literario.
Pero en fin creo que es grande novela! Recomendable!

25 enero, 2019

Oliverio Coelho - Borneo (2004)


Borneo me pareció refrescantemente diferente de lo que suelo leer. Se trata de la segunda parte de la trilogía: Los invertebrables (2003), Borneo (2004) y Promesas naturales (2006) cuya primera y tercera parte no encontré aquí en Portugal.
Borneo es una novela un poco exigente que requiere una lectura concentrada, creo que eso me hace bien, aunque tenga que hacer otro café y leer parágrafos enteros una segunda vez teniendo a mano un diccionario y un bloque de notas. Como en estos juegos de palabras cruzadas de revistas de culto. Pero la novela es cortita también. Corta, pero densa y oscura. No es que sea tan difícil, es como que me funde los pensamientos y los recorta en formas que para mi son inusuales y así me hace descubrir en su universo de ficción un ambiente singular con personajes muy raros e inesperadas conexiones de pensamientos dispares.
La ambientación es primero difusa. No sabemos como se llama la ciudad, solo que tiene mar y que la intemperie se supone peligrosa. Al poco tiempo, queda más discernible la situación narrada, se revela que el protagonista Ornello vive en una sociedad que es gobernada por una especie de sistema totalitario erguida a partir de la biopolítica disfrazada de salud pública. Hay citas obligatorias con el Sistema Médico Obligatório (S.M.O.) y si no se aprueban se es enviado para "rehabilitación" y Ornello ya pasó por la del dentista y no corrió bien. Aún le toca una ortopédica z una psicológica lo que lo deja delirante de miedo y paranoia. Ahora, el error que lo envuelve abre la posibilidad de la huida, o es una trampa que conlleva otros errores? Ornello a veces parece muy lúcido e inocente y un poco después es un sujeto que habla consigo mismo en voz alta (pensando que canta o que habla con los gatos) sin darse cuenta, se arrastra por el piso y se tira pedos. O sea, algo de non-sense tiene. ¿Pero quien quedaría cuerdo en este mundo en el que no hay familias libres, no hay amor, no hay mujeres fértiles libres, todo está bajo de la tutela del Estado? Hay clones y animales genéticamente modificados. El mundo animal es amenazante, abundan perros con tres patas y gatos con alas. Se hace referencia a territorios paralelos. Tampoco hay supermercados, hay aprovisionadores del Estado para distribuir artículos de primera necesidad entre la población inactiva, a domicilio. Y hay varios mercados negros, para comida, para muebles, para mujeres, para personas con discapacidad física. Su vecino, Grippo, parece más feliz y más rico que él, con una casa mayor, pero que no sabe si es de confiar o no. Algunos médicos-torturadores y en general casi toda la gente son travestis y transsexuales, la sexuación por un lado supone una libertad, por otro lado ya parece solamente más un medio anacrónico para confundir y engañar a la gente. Hay espías, hay emociones extraviados y transferidos a los maniquíes (como en muchas distopías)
Cuando ya temí que no iba a haber ningún argumento, que eran apenas escenas distópicas y reflexiones disparatadas sobre el objeto y el cuerpo, la soledad y nostalgia, el arte y lo "real" de repente aparece la mujer que Ornello tanto anheló y la posibilidad de la huida se vuelve tangible. Se puede decir que el argumento de Borneo se centra en la concepción de la idea (hoyos existenciales), del plan y después de la ejecución del intento de huida de ahí hacia lo desconocido. 
Bornear, del titulo viene a significar algo como (des)doblar(se), no conociendo el castellano como lengua nativa no sé si es una palabra conocida.

Todo está puesto en duda, la propia posibilidad de la huida puede ser un salto a la muerte segura. Ornello vacila entre osar la transgresión o mejor colaborar, inerte, con el sistema. En última instancia, la supervivencia parece depender de un estado de preparación y fortaleza moral y de cierta virtud del pensamiento que Ornello intentar entrenar en los momentos en que se recupera del parálisis y miedo generalizado, o por lo menos piensa más que una vez que "debería aprovechar el tiempo y la soledad para ensayarse como hombre", pero después parece despertar o cambiar de estado de espirito, "una y otra vez los ganchos de la fantasía estaban perforando el presente" (71).
Aunque a veces prefiero que me digan las cosas de forma más cruda, banal, cotidiana, sin rodeos, Coelho es un artista del lenguaje, me delicié con algunas de sus expresiones poético-enigmaticas: "la luz del mediodía es deshidratada", "la cremallera pasional", el sol se "pluraliza en el ascenso", "la voluntad exhalaba al mundo, no lo inhalaba", "el espeso magma de probabilidades", "(se) profundiza la brecha frágil iridiscente, que existía entre el hombre inactivo y el sentido precipitado de la vida " y cuando se habla de "arcilla hercúlea" interpreté que Ornello fue cagar.
Pensé que por varios elementos (las duplicaciones, el Estado violento que fabrica sus versiones de la realidad compitiendo con versiones alternativos que circulan) Borneo me recordaban la novela Ciudad ausente de Ricardo Piglia, y poco después leí un artículo de Fernando Reati la revista Iberoamericana (2012) en el que las relaciona en lo que se refiere a la mujer/máquina subversiva, la resistencia femenina frente el afán totalizador del Estado, así como el desplazamiento narrativo-temporal que hace que en una novela de anticipación, situada en un imaginario futuro cercano y distópico, resuenen ecos del trauma y las lógicas pesadillescas de la última dictadura cívico-militar. Si entiendo bien a Reati, según él, por el desfasado temporal y por el "sin-sentido" también se podría relacionar la novela Borneo con la crisis económica-social del alrededor del viraje del milenio en Argentina. Ahí está, por ejemplo, la cuestión del control de la memoria. No sé, es un texto muy interpretable. Tal vez sí se puede interpretar así, sobre todo con vista a las siguientes pasajes que destaqué:
- "El Estado había previsto todo: la base de su poder omnisciente residía en anticiparse a su propios fracasos disolver sus tendencias absolutistas en el relativismo de la practica." (p.44)
- "..a veces, en los picos de la historia, la voluntad catalítica de un pueblo es la de un hombre supersticioso que arrea ganado para alimentar el laboratorio truculento de su propia fe." (p.55).
- "Era tan absurdo poseer un cuerpo. Tan inútil como beneficioso para el Estado." (p.116).
Para rematar: me costó y en general prefiero novelas que fluyen más, pero como sea quiero leer parte uno y tres de la trilogía. La recomiendo en especial a mis amigxs poetas-friki-queers-subversivos.

22 enero, 2019

Ian McEwan - Solar (2010)


Ahora sé porqué es que antes cuando me ponía a ver si empezaba un libro de este autor no me gustaban: son libros para adultos y hay que entender ese humor de los hombres que luchan contra la evidencia del matrimonio fracasado, de la evidencia de tener traspasada la mitad de sus vidas o dejado atrás la mejor parte de su carrera profesional. Hace unos diez años atrás intenté como diez veces leer Sábado, pero no le conseguí entrar. Y Chesil Beach me pareció ridículo.
Después de superadas las primeras páginas de insulso arranque de Solar me divertí inmensamente hasta que comienza a evidenciar grietas y estiras en la fluidez del argumento y me divertí un poco menos. Son muchas páginas y no hay divisiones en capítulos. Pero así más generalmente concluyo no me disgustó y que es posible que intente otra vez con Ian McEwan.
Solar quedó a medio camino entre una sátira realmente graciosa y una novela sobre un hombre inmoral y frio y su carrera en serio en un ambiente que requiere moral y cierta empatía. Todavía por momentos parece tornarse en un policial y que no se sabe si desear que el tipo sale impune o que sea atrapado. Abstenerse gente que piensa que es una novela políticamente correcta o de otra forma seria sobre la necesidad de hace frente al cambio climático! 
La historia está divida en tres partes situados en los años 2000, 2005 y 2009 respectivamente. El mujeriego Beard está divorciándose por quinta vez, ganó el Premio Nobel por desenvolver la "Confluencia Einstein-Beard", pero desde entonces toda la actualidad de la física le parece cada vez más confusa y le cuesta mantenerse al tanto, pero consigue disimular bastante bien. Sin querer y sin merecerlo Michael Beard es siempre elogiado y convocado como director de un instituto de física tras otro, invitado a viajes y a prestar su nombre de honra a algún proyecto gubernamental.
Solar vive de estereotipos de la gente inglesa de clase media-alta y del mundo de la academia en general y de la física en particular y todavía de todos que se niegan en creer en ella. McEwan se burla de todo que se dice sobre los que se dedican a la mecánica cuántica, de centrarse en las cosas meramente hipotéticas y en el reino de las posibilidades o en querer dividir el átomo en unidades cada vez menores. De hombres de ciencia que no saben nada de la vida real, práctica, que ni siquiera les interesa realmente el inminente fin del mundo a través de los efectos del calentamiento global. Ni les interesa el arte contemporáneo ni la cuota de mujeres en la física. Michael Beard es un hombre que no puede amar, pero que es muy amado. No tiene amigos. Se emociona cuando ve a un poste de electricidade de alta tensión: "os electrões tão duradouros, tão fundamentais, passara grande parte da sua juventude a pensar neles" (56).
En el libro repetidamente se mencionan asuntos de física del siglo XX, desde la teoría da relatividad de la gravedad de Einstein sobre la que el protagonista publicó y hasta la teoría de las cuerdas  (- nada que ver, pero hay un cuento de Andrés Neuman con este nombre), las contorsiones del continuo espacio-tiempo, hasta la genética "socialmente construida" presentada por colegas en alguna reunión de una comisión de científicos. Pero no es substancial para entender el argumento del libro. Algunos de estos chistes son divertidos otros muy gastados. Unos ejemplos: Beard no sabe distinguir sus varios colegas pos-doctorados, porque todos los físicos tienen el pelo recogido en cola de caballo, anteojos, miden un metro ochenta, tienen 28 años, una camisa idéntica, un dialecto de la provincia y se llaman Mike, o el chiste de "El teórico de las cuerdas atrapado por la mujer en la cama con otra y que exclamaba: "Querida, yo puedo explicarlo todo!".
Hay partes en que se torna lento y aburrido, por ejemplo que Beard constantemente se preocupa por engordar demasiado o por beber demás y se pone a beber y a comer, "a sua barriga um universo em expansão". Por veces también carece de credibilidad, no es fácil hacerse una imagen se un hombre seductor-inteligente-frívolo-antisocial-solitario-torpe todo en una persona. Aunque bien existe este imaginario de los genios medio autistas y de los ricos feos con mujeres jóvenes, bellas, infinitamente amorosas, no se lo creía siempre y eso debilita la novela. Pero cuando aparece Melissa, la sexta mujer con la que convive, y cuando después se explica como ha sido su juventud se me tornó todo más creíble. Hay una patética lucha por unos batatas fritas con un desconocido en un tren que Beard cuenta como anécdota personal en una conferencia y que en seguida es analizado como expresión de inseguridad frente las minoría. Todo eso es divertido, pero queda un poco descabellado. 
Cuando hablando de la diferencia entre hombres y mujeres frente a unos "postmodernistas" que insisten en que la física es solo más una narrativa del hombre blanco cae en desgracia, lo dimiten, exponen su vida privada, lo llaman neonazi, darwinista, eugenista y cosas del género, pero todo esto en pocos años se olvida. lo tiran tomates. Y no sé si un físico un tanto envejecido, que ya no hace cálculos, solo compra y vende laboratorios y firma autorizaciones para el uso de su nombre de cabecilla de cartas institucionales, poco popular se convierte en marioneta de los media, y tenga que dar una y otra vez dar el mismo discurso que todos conocemos sobre el inminente fin del petroleo y la venidera revolución industrial de la energía solar y eólica contra todos los que defienden que la tierra no se está calentando o que el calentamiento es "natural" y no causado por humanos, todos estos discursos en la novela aburren soberanamente. También los altos y bajos de la carrera de Beard y la competencia con los del Silicon Valley y del MIT, del Cal-Tech se repiten varias veces dependiendo también de la economía mundial y del humor del presidente de turno, más interesante habría sido explicar en sus trazos básicos el principio físico de la fotovoltaica o brindar alguna introducción en los otros fenómenos mecanismos de los que se habla en vez de se limitar a mencionar tantas veces Einstein, Heisenberg y todos que le siguieron.
Hay un episodio sobre un viaje al Árctico al que Beard es invitado con todas los gastos cubiertos, y va para ver el calentamiento global con sus propios ojos. De facto apenas sale del hotel y al volver relata que por un pelo escapó a un oso polar. Es gracioso sí, pero tanto la irresponsabilidad como el humor se queda sin consecuencias. Si la novela se basa en el contraste de este estilo de vida por un lado racional pero guloso y egoísta con toda la ética de las energías "verdes", el mundo de materiales versus el mundo de ideales, no me parece sustentable, porque no veo porque alguien que revolucione y venda la fotovoltaica necesariamente tenga que llevar un estilo de vida con huella carbónica ejemplar. Al final monta un poco de suspense, insinúa que todo puede pegar un giro y quedar diferente de lo previsto, pero en seguida deja todo en un final medio abierto.. mmh no me pareció un desenlace nada satisfactorio. Pero, ahí está, es que McEwan escribe bien, por entremedio encontré preciosas metáforas y reflexiones. Creo que la historia entraría mucho mejor si no fuera contada de forma tan lineal, tan centrada en el punto de vista de el protagonista. Hubiera sida tan fácil, unos cortes en el texto, un shuffle de párrafos... en fin.. recomendable más o menos.

17 enero, 2019

George Orwell - 1984 (1949)

Quizás no queda mucho que decir sobre este libro, es tan conocido y ampliamente apreciado, se lee en las escuelas, y quien no lo leyó sabe de qué va. Es una de las distopías más importantes del siglo XX y representa junto a El mundo feliz de Aldous Huxley (1932) una versión de los posibles caminos que podría tomar la sociedad pos-segunda guerra mundial.
Me sorprendió lo oscura que es la historia. El escritor indaga a fundo en cuanta tortura es preciso para corromper a un hombre (yo acá pienso que se quebraría con mucho menos) y para quebrar su identidad, voluntad y consciencia completamente. Me costó leerla hasta el final, no me parece una lectura nada fácil pues toda la parte final es desgarrador. Es un poquito previsible, pero creo que vale la pena, a veces la literatura tiene que doler.
Los dos escritores, Huxley y Orwell evocaron sociedades futuras que hoy - aproximadamente 70-80 años  en el futuro - nos asombran por ser modelos con alguna semejanza a lo que efectivamente se tornó realidad. No literalmente, esto seria una exageración, pero en muchos detalles y lógicas sí encontramos que sus previsiones y advertencias están fundamentados. A su manera, los dos hablan de alienación y totalitarismo y no es solo una imagen de la amenaza del comunismo soviético como algunos lo quieren poner. Se suelen postular como opuestos, la de Huxley la sociedad del placer y del hedonismo y la de Orwell como la de autoritarismo, represión, odio y escasez artificial. Las emociones se gestionan con la droga soma o con sesiones de "two minutes hate" respectivamente. Brainwashing y condicionamiento con slogans e industria cultural hay en las dos distopías. En la novela de Orwell las guerras continúan pero de manera muy diferente, así la guerra no amenaza la existencia del estado, pero sirve como escusa para limitar acceso a  los bienes para los ciudadanos.
Ambos son historias de rebelión ("follow the small rules so you can break the big") contra los sistemas totalitarios, sistemas en que no es fácil rebelarse porque están muy controlados, tanto físicamente como en los pensamientos que los sistemas indoctrinan y permiten. En las dos novelas el amor y la familia son problematizados. También se las puede leer como ensayos políticos que analizan las lógicas de diferentes ideologías, del afán de juntar poder como fin en si mismo, el comportamiento de clases sociales y desarrollo de la tecnología. El capitulo IX de 1989 es una larga reflexión sobre la razón del estado relativo al poder, al bienestar/riquezas y la función de la guerra en la sociedad jerarquizada.
En 1989 no hay leyes, pero hay Ministerios:  el Minitrue: Ministry of Thruth = Ministerio de Bellas Artes, Entretenimiento y noticias  el Miniluv: Ministery of Love = Ministerio de la Guerra  y el Miniplen: Ministery of Plenty = Ministerio de Economía. El protagonista trabaja en el Ministerio que se encarga de modificar, o de actualizar la memoria. A veces simplemente se borra, así como se borra y apaga toda la información perteneciente a personas fallecidas, vaporizing. Para contribuir con un ejemplo personal y quizás banal, cuando hace unos meses el sr. facebook inesperadamente me bloqueó mi cuenta me di cuenta de que en todo lo que es el mundo de Internet me pueden apagar as memorias y listas de contacto sin "proceso judicial" y sin dejar rastro de un segundo a otro. Hay telescreens imaginados por Orwell que son como los televisores que tenemos hoy (vease Black mirrow etc.) en día, emiten, pero también tienen cámaras para registrar y así vigilar a la población de forma personalizada. En general, la tecnología es más avanzada y más al servicio de los ciudadanos en la novela Huxley de que en la de Orwell. Existe también la complementar cultura de denuncia con niños espías y Thought Police. En Brave new world las clases sociales están ordenados de ABDC; en 1989 se confronta la gente del gobierno (inner circle and outer circle) versus los "proles" que son basicamente unos felices idiotas. En Brave new world Henry Ford es venerado como un dios, en 1989 es el ficticio Big brother que funciona como líder virtual omnisciente y omnipotente y cuja cara con bigote adorna los pósters y campañas del Estado. Analogamente existe la personalización del enemigo del pueblo, Goldstein, un judío revolucionario que escribió un misterioso libro. En 1989 no hay libros otros que los que escribe el gobierno, como las canciones se hacen con la tecnología de una novel writing machine y un versificador y un caleidoscopio que junta frases al azar y torna las obras en éxitos de venta - lejos de la realidad del 2018? vean este ejemplo real. Sin embargo escribir y amar parecen ser las únicas maneras de defender la propria sanidad y lucidez. Además de una introducción muy buena de Thomas Pynchon, la edición de Penguin viene con Appendix sobre los principios de Newspeak. Sin duda cada sociedad construye y modifica su lenguaje. También pienso que lenguaje inventado por Orwell se parece al twitter, hoy en día plataforma de comunicación predilecta para presidentes, en el sentido de que el vocabulario se reduce, o a alternative facts o fakenews. Hay palabras prohibidas y palabras nuevas, muchas palabras se simplifican. Por ejemplo, ser individualista es un crimen, lo llaman ownlife. Pensar cosas prohibidas se llama crimethink or facecrime. Aquí un excerto:
"No word in the B vocabulary was ideologically neutral. A great many were euphemisms. Such words, for instance, as joycamp (forced-labour camp) or Minipax (Ministry of Peace, i.e. Ministry of War) meant almost the exact opposite of what they appeared to mean. Some words, on the other hand, displayed a frank and contemptuous understanding of the real nature of Oceanic society. An example was prolefeed, meaning the rubbishy entertainment and spurious news which the Party handed out to the masses. Other words, again, were ambivalent, having the connotation ‘good’ when applied to the Party and ‘bad’ when applied to its enemies."
En mi opinión, lo que hace 1989 una novela tan impactante es su psicología. Destacan principios psicológicos del control a través de la "disonancia cognitiva" que es la base del concepto de doublethink. ("Cuando la zorra no consigue alcanzar las uvas, decide que no las quiere"). El concepto fue muy popular en la psicología de los años 50, esto es, después de la novela estar publicada. En el debate de los alternative facts and fake news vale la pena pensar un poco sobre esto y sigo pensando en doublethink, es un principio fascinante, muchas veces subconsciente y al mismo tiempo manipulador y protector de la coherencia de nuestros egos.


15 enero, 2019

Sara Mesa - Un incendio invisible (2011)


Es el primero libro que saqué de la biblioteca del Instituto Cervantes Lisboa a la que me asocié hace poco. Últimamente me interesan las histórias de decadencia y declínio de países o ciudades, las narrativas apocalípticas y "pós-apocalípticas" y además ando muy curiosa de saber que escriben mis contemporáneos germánicos e hispánicos y esto parece acertar en pleno en un tema de actualidad en la ficción de todo lado: la ausencia de futuro. Un incendio invisible cuenta la história del abandono de la ciudad de Vado tornando el lugar en una distopía donde algunos personajes resisten.
Nunca había escuchado de Sara Mesa hasta leer unas resenhas sobre los libros de la autora y resolvi no comenzar por lo considerado lo mejor, si no por sus tempranos y menos buenos porque probablemente voy a querer leer más que uno. Y ahora no estoy segura de si me gustó o si me ha decepcionado un poco.
Por un lado me desesperaba la lentitud de este libro, por otro me di cuenta que estaba delante de un libro de estos en que la atmósfera, o el ambiente criado vale más que la acción, porque bien escrito, y bien estructurado está, la prosa de Sara Mesa es concisa y puntual, el estilo es claro, la escritora sabe lo que quiere, no me parece que se le fue de las manos. Después me acosumbré, me resigné a que no pasa nada, entendí que era una novela sobre la soledad. El protagonisto es el Dr. Tejada, un tipo más o menos antipático, por veces deliberadamente frío, otras veces buscando compañía, se muda a Vado y pide un cargo de director de New Life, una residencia, otrora de lujo, para ancianos. Yo desconfío de su titulo de doctor, pero eso no importa. La ciudad de Vado que parece quedar en Espanha y de tener sido una ciudad con cierta importancia, posee bibliotecas, universidades, hoteles de lujo y un puerto sobre un río. El desastre está anunciado, está inminente, o la catástrofe ya pasó, no se sabe, se  deja el lector a la espera, en este sentido se establece un espacio vacío en el tiempo. Mientras tanto la novela se mantiene aflote gracias a un "humor de ancianos", o sea, los más viejos, niegan la comida, tienen peluches interactivos, insultan o elogian a Tejada a base de alguna confusión de sus recuerdos, y una dama hasta ve a Dios en la sopa. La vejéz sirve como imagen de decadencia, pero también como imagen de la resistencia pasiva, o de lo supérfluo en la sociedad actual, es lo que los emigrantes de Vado dejan atrás, como las mascotas también abandonadas. Aliás, ridiculo, o hasta absurdo, se ponen todos los pocos personajes que van quedando aunque los diferentes caracteres reagem diferente a la inmanencia del fin. Cínicos, se ponen a "recordar las viejas glorias", cobardes deciden que no se van a nigún lado. Tejada es consciente de eso: "por lo demás se trata de alcanzar la alienación total" .. "Me gustan los finales dilatados. Me gusta ver cómo agonizan las cosas" (p. 228).
Las autopista y cameras de vigilancia empiezan a descomponerse y la naturaleza/maleza comienza a "comerse" la ciudad apenas limitado por la sequía. La basura llena el rio, los supermercados están siendo saqueados y la falta de gente que hace que los que se quedan se aferran a los otros, o bien se tornan locos o especiales. Un poco como en El quase fim do mundo de Pepetela pero menos sério, pues en Un incendio invisible no se teoriza sobre as posibles causas, o capitalismo tardío, la guerra nuclear-electrónica, ni nada de eso, no hay nada sobre Espanha o Europa escrito, el lector tiene que hacer esta parte solo.
Es desesperante y la autora se aprovecha y extiende el tiempo para subrayar la desesperación en que se pasa ccasi nada, se vuelve insoportable para los personajes como para el lector ver el barman una y otra vez pulir sus botellas y copas. El narrador observa que "su meticulosidad parecía formar parte de una concepción moral del mundo" (p.99). Hay huídas en masa, parece que fuera de Vado la vida sigue su curso "normal", las paredes están cubiertas por grafitis que citan el exodus bíblico, grafitis sobre iglesias que arden, pero a gente finge normalidad. El shopping de la ciudad aparece como ultimo lugar de felicidad o "normalidad" abierto, aunque también ahí hay un castillo hinchable deshinchado y muchas tiendas cerradas. Las carencias y la escasez comiezan a hacerse notar, en un principio es solo ir y servirse de las cosas abandonadas, pero se va agravando: "sin electricidad, sin telefono, sin internet, sin televisión. Lo ves? Así andamos. - Y sin cinturón vibratório" (p.179-180). En la basura se encuentra un Kevin sin Barby, el clima es de guerra pero sin guerra.
Diría que el estilo de Un incendio invisible es cinematográfico, Sara Mesa escribe imagenes. Es una estética surrealista, fragmentada, un humor absurdo, vagamente parecido con "La ciudad" de Mario Levrero o sus cuentos también por su carácter distopico de la ciudad rara-pesadillezca. Según la  contratapa se mueve "al limite de la realidad".
En la página 60 llega un cientifico que tiene un Máster en simbología y migraciones y viende a investigar la decadencia urbana y parece que comienza un poco de acción. Pero no. La farsa de la empresa recuerda al astillero de Onetti, pero el caso es un poco diferente, menos oscuro gracias a su humor y su peculiar belleza. Abrumado, Tejada hace lo mínimo para parecer estar cumpliendo su función de director y va y pide medidas de rescate a una empresa especializada en eso. Y en vez de ayudarlo a pagar los sueldos atrasados al personal le envian una animadora socio-cultural que con toda la energía del mundo hace yoga, pilates, aerobic, tai-chi con los viejos.
Me gustó como escribe Sara Mesa, me gusta su imaginación, me gusta como los personajes fingen con desánimo caricias y entusiasmo, me gusta el enfasis en el dolor de seguir vivo a pesar de todo, me gusta como Tejada "se agarró el pecho con una mano, pero no pudo sentir su corazón" (p.180). Pero no me gustó mucho el final del libro ni su "poca velocidad" y las palabras en italico me irritaron bastante porque no entendí para que sirven (hay hasta varios por página). 

Andrés Neuman - Hacerse el muerto (2011)


El nombre me sonaba, pero no sabía que había publicado nada mas allá del celebre El viajero del siglo, pero resulta que estuve mal informada, Andrés Neuman publicó cuentos, poesía y enseñó como profesor de literatura latinoamericana en la universidad de Granada
Esta colección de cuentos cortos y muy cortos está dividida en seis partes con cinco cuentos/microcuentos (algunos con no más que una frase) cada una.
Y como suele suceder algunos me gustaron mucho, otros me parecían demasiado cortos o demasiado banales, como registros breves de pensamientos, o, - siempre cabe la posibilidad - los que me dejaron indiferente porque no los entendí bien (Policial cubista), pero muchos me parecían excelentes, preciosas observaciones cotidianas y no tan cotidianas, joyitas sobre temas diversos, desde la infancia, por la convivencia, amistad, enemistad hasta el tema de la muerte y con frases subrayables. Los que más me gustaronDespués de Elena, Bésame Platón, Anabela y el peñón y Monólogo del monstruo. 
En fin, concluyo repitiendo que es Hacerse el muerto una lectura muy recomendable y que me apunto el nombre de Neuman para mi listado de novelas por leer.






08 enero, 2019

João Tordo - O bom inverno (2010)



Bueno, es para leer, si esto es posible, sin espectativas y se puede pasar un buen rato. De João Tordo ya leí Biografia Involuntária dos AmantesAs três vidas y O ano sabático y sé que hay desigualdades, mientras la primera novela que leí fue un más o menos, la segunda me encantó y la tercera me decepcionó. O Bom Inverno me gustó bastante más que O ano sabático, pero aún mucho menos que As três vidas

La novela comienza en estilo Vila-Matas con protagonista anti-héroe, super cínico, un escritor frustrado hipocondríaco, que pretende escribir "para vengarse del mundo", este tipo de cosa me suele gustar, porque me gusta el humor ácido, pero después me suele defraudar porque novelas con este tipo de personajes muchas veces no ofrecen mucho más allá que la demonstración del protagonista. Sin revelar demasiado diría que, resumidamente, el enredo se desarolla en torno de unos acontecimientos inesperados durante una reunión de escritores, gente de cine y amigos en una casa de un productor de cinema adinerado y generoso, en Italia lejos de cualquier población o estrada.
Aparece un personaje de As três vidas lo que me hizo apuntar un punto a favor. Algunos personajes estan bien armados (Nina, Vincenzo) pero otras quedaron muy monodimensionales (Stella). Para peor tiene notas al pie en que el narrador afirma no ser de fiar y unas cuantas cosas más. A mi ver no hay mejor forma de estropear una historia que ponerle notas al pie y explicar exhaustivamente que cada escritor introduce puntos de viraje en su argumento. Después tiene diálogos cada vez más inverosimiles (Bosco), descripciones y reflexiones que se repiten y aburren (del tipo: la luna en el cielo un farol, bla bla; la vida es así o asá.., también me parecen inútiles para el argumento relatar los sueños del protagonista), como ya noté en otras de sus novelas, hay expresiones se repiten, como por ejemplo ".. fez um compasso de espera", "galgar", "atarraxar", "estremunhado", aunque nunca sé si esta observación se justifica porque no leo en mi língua materna y talvez sea normal para un portugués usar estas palabras repetidamente y no son vicios.
Y en este punto que le resta al narrador para evistar que dejo el libro en el infame montón de "libros comenzados que algún día habría que acabar solo para poder criticarlas como debe ser"? Bueno, le resta la mejor hipotesis de comenzar a matar sus personajes unho atrás de otro. Y yo que no sabía de la identidad de género de este libro que compré en la féria a un euro y nunca esperaba que esto seria un thriller, me sorprendí en buen sentido, porque para thrillers tengo otros parametros de calidad. Un poco como estas películas que compiten por cual muestra más  y de manera más creativa. En este sentido es gracioso que el autor lleva la cosa al absurdo y que los personajes sean actores arrogantes e ridículas de pornografia casero. Y me parece que está bien hecho la cosa de montar una situación de 8 o 9 personajes y dejar claro quien desconfía o sospecharía de quien y por que, porque esto no debe ser la cosa más fácil de construir. Pero después me comenzó a molestar por otro lado, es que el autor deja pistas sobre quien será el culpable en todo lado, bien obvias para que el lector no tenga que pensar en nada. Y para quien sabe que es un thriller y espera suspense debe ser muy lento rozando lo insoportable para el género.
Con todo, no le hago justicia si no admito que el suspense realmente me mantuvo con el libro de 300 páginas pegadas a mis manos durante tres días.


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