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21 julio, 2019

Matilde Sánchez - Los daños materiales (2011)



Los daños materiales comienza con un aviso: esto no es una novela. Se supone que se lee como una carta escrita por la narradora. Me reí muchísimo de los incontables sinónimos de palabras que describen el acto de follar. Pero no es un libro tonto. Es verdad que el libro tiene sus pasajes un poco largas o pesadas, y es verdad que en mi alrededor me miraban como si estuviese leyendo a las 50 sombras de Grey, pero me valió la pena. Apunté muchas palabras que no conocía. Pensaba que se trataría una de esas novelas de abuso que suelen venir con un toque de feminismo que últimamente se publican mucho, pero no es eso. De hecho, me pareció bastante diferente de lo que se lee en estos tiempos. Y no apta para menores de 18 ni mentes fácilmente impresionables.


Es la historia de un psicópata-manipulador, Victor, y su víctima/cómplice, la propia narradora. Los dos son profesionales de Buenos Aires, clase media alta, los dos tienen hijos. Ella culta, educada, dedicada a las letras (exitosa intérprete e traductora), él más un wannabe culto, mafioso de múltiples registros, encargado de relaciones públicas de una fundación benévola de actividades sospechosas y aspirante a cuentista, actor de cinema y político.

La historia: ella conoce a Victor, por casualidad, en una esquina de Buenos Aires volviendo de caminar por los bosques Palermo. Le cae medio mal, muy estereotipado, poco personal, corre todo un poco mal, ni ella sabe porque va con él, pero algo le atrae y van directo al telo. Están juntos por dos años. Él le hace daño, para ser preciso, acontecen tres daños materiales y con eso la narradora monta el suspense. Sabemos que quedan daños por contar y que al final va contar la anunciada venganza y hasta enterarnos de cómo y porqué el libro no nos deja en paz.

Cuesta leer esta novela, no tanto por cuando se pone pesada, sino más bien por su manera directa y bruta de pronunciar las cosas, y no solo en terminos de sexos también en el desprecio como estilo generalizado del trato humano. Así el rol de la mujer se reduce a recibir embestidas y sostener el ego del macho. Pero la mujer tampoco es una santa. En este momento me viene a la mente Fogwill, no sé si tiene que ver, es diferente. La narradora sabe lo que quiere y qué eso significa. La venganza, pura y dura. Comenzamos a dudar de su estado de víctima incauta inocente. Es un relato en perspectiva, como todos los relatos de relaciones amorosos. De hecho nunca queda claro porque se junta con tamaño imbécil (con la mirada de taladro sexual). Pero me gustó el giro que toma en el tercer capítulo, aunque la venganza del remate no me pareció para tanto, visto que se anunció como el principal acontecimiento del libro, es un final un poco flojito. 
Tiene frases - casi -  subrayables como: "Víctor tenía una capacidad sorprendente para ausentarse incluso estando en mis fueros internos".

Su "carta" es muy elocuente, por ejemplo compara a Victor con personajes de la mitología griega y personajes de la literatura pre-moderna universal, pero su texto no ahorra nada, ningún asqueroso detalle de su banal "rutina de revolcones", “los tumbos y atracones” y “sesiones de cuatripedia”. Abundan las descripción de babas, pedos, especiales condiciones de piel en la glande (no contagiosas) etc. etc.. Su Victor es compulsivo y es mezquino, tiene fobia a la intimidad y ella lo desprecia moralmente. Él no tiene ni un solo amigo, “tiene ínfulas intelectuales y delítiros absolutistas”. Es mentiroso y además es un troll de internet, (habla contra Cristina Kirchner, recién electa). "Su máxima diversión fue siempre escapar al castigo: ¿No es esa la mejor definición de una mentalidad infantil?" Pero ella está como adicta a estos placeres oprobiosos. La mujer- receptáculo cela que haya otras además de ella. Y dando vueltas por Buenos Aires termina consultando un psicoanalista ortodoxo y analizando a la personalidad y al comportamiento de Victor y de ella propia. Un libro muy argentino de cierta manera. 
No es mi novela del año, pero algo original para pasar el rato. Sobre todo la recomiendo para quien ande con penas de amores. Quiero leer Desperdicio, la novela más elogiada (por los medios en los que me muevo como lectora) de la autora.


29 mayo, 2018

Hanif Kureishi - O Buda dos Subúrbios (1990)



O Buda dos Subúrbios narra la vida de dos familias, clase media-baja, durante los años 70 en el sur de Londres con los sueños y desilusiones de los integrantes, el amor, las amistades, la vida entre tradición y "progreso". Es una novela sobre amor, "aquele exitante egoismo a dois": el primero amor, el desamor, amor de familia, encrucijadas de la lealtad, decisiones de vida, etc. También cuenta las diversas formas en que los hijos de segunda generación que nunca pisaron la India, ni hablan otro idioma que no sea ingles, sufren del racismo na sociedad londrina, y finalmente el ascenso de algunos miembros de las familias a clase media-alta. La novela se divide en dos partes: "En los Suburbios" y "En la Ciudad".
El protagonista es Karim, un adolescente simpático lleno de amor para su familia y amigos, con humor y estilo. Karim es bisexual y harto de ir la escuela, está medio enamorado de Charlie y amigo íntimo de Jamila. Siente admiración y respeto por su padre, aunque está consciente de su figura ridícula, pues Haroon, el padre nunca se integró completamente y no sabe preparar comida ni tomar autobuses. Cuando el padre se enamora de Eva, que es la madre de Charlie, una amigo del colegio de Karim, la familia se comienza a dividir. Al mismo tiempo, se abre para nuevas posibilidades, aceptando el amor donde cae, y ampliando lazos. Eva es una mujer independiente, liberal e exitosa, y lanza la carrera de Haroon como gurú para gente clase media que quiere meditar, hacer yoga y hablar de sus problemas occidentales. Ahí va Haroon improvisando, pero convencido, a proclamar sabidurías chinesas, posiciones de yoga, algo de taoismo y zen, y la gente lo adora. Charlie, el hijo de Eva, es como ella vanidoso, el ídolo de música, arrogante que muda de identidad cada semana siguiendo la moda, hasta se torna punk, tiene chofer, productor y fama internacional. La segunda familia está compuesta por Anwar y la princesa Jeeta y su hija Jamila. Anwar es el mejor amigo del padre de Karim, aún de tiempos de India. Y es dueño de una miserable tienda de verduras, aunque las que trabajan son solamente las mujeres. Las diferencias culturales se narran en un tono tan divertido, con personajes entrañables que nadie se les puede tomar mal lo que hacen, ni cuando se trata de casamientos combinados contra la voluntad de la esposa. Changez, el marido importado para Jamila, es un hombre de familia, condenado a dormir en el piso, es cornudo y inválido, y involuntariamente cómico. El gran fuerte del autor es que todos los personajes se dividen en identidades múltiples y que todos los personajes son muy corpóreos: en los padres la tristeza se manifiesta en su salud, en Karim el amor hace que a veces tiene impulsos de tocar las partes íntimas de sus amigos sin previo aviso. 
También es una novela sobre el ocio y el trabajo. Lo que el Buda de los suburbios proclama es dedicarse a escuchar sus voces interiores y no hacer nada, cuestionando así el eterno paradigma de clase media post-guerra y también del inmigrante, que dice que trabajando se alcanzan los sueños. Aunque después, Haroon se ve sólo en esto, abandonado en el apartamento, mientras los otros persiguen sus carreras. En cierto momento Karim, Charlie, Eva y Haroon consiguen dar el salto a la Londres, ardiente y emocionante, llena de nueva música, nueva gente, nueva ropa, el teatro, los movimientos políticos, etc. A partir de ahí el único tema es la clase social y las respectivas carreras.
O Buda dos Subúrbios me gustó bastante. Es la primera novela del autor, y es de facto muy entretenida, en eso cumple con lo que promete y seguramente en su inglés original, lo es todavía más; diría que solo para conocer a Changez y Jamila ya vale la pena leer el libro. También me gustó el personaje de Terry, el actor y activista frustrado. El director Matthew Pyke promete ser el malo de la película, pero al final es inocuo, sus comportamientos y líos sexuales no son más extravagantes que los del resto de la gente, tampoco sus intrigas.
No obstante, algunas partes me parecían un poco previsibles, como la parte del teatro en que Karim personifica gente de su familia. Otras cosas parecían demasiado placativas, como a decir de la clase media blanca de Londres "ellos escribían libros como nosotros [los del suburbio] jugábamos al fútbol". También me parece muy exagerado que una pieza de teatro pueda tener tantísimo éxito y traiga tanto dinero y fama internacional. Me parece que ahí el autor debe algo más de explicación, porque en el arte tener nombre no equivale tener dinero, además no nos cuenta nada sobre el contenido de la obra, excepto de que relata cuestiones de inmigrantes. Y, por último, el final del libro no es bien un final, al menos en lo que diz respeito a Karim, no encierra nada.
Para rematar, la considero una novela recomendable, aunque dejé algunas cositas en abierto. Ya había leído otra novela (posterior) del autor: Something to tell you.

18 marzo, 2018

Michel Houellebecq - Lanzarote (2000)



Es pésimo y deliberadamente, pero esto ya lo sabia eso cuando lo agarré en la biblioteca. Con este libro me pasó igual que con los otros del autor, me divierto en las primeras páginas (porque comparto un poco este odio al mundo prefabricado del turismo), pero este efecto nunca dura mucho y paso a cederle al autor lo que este quiere de los lectores, mi odio.
Lanzarote es casi idéntico a Plataforma o Sumisión. En comparación, es igual de machista, pornográfico, xenófobo, etc. pero quizás haya menos violencia explícita.
Son novelas insoportables a veces, a veces, por la hijoputez del autor, lo que, con todo, no deja de ser un procedimiento literario (me refiero a cierta distancia entre voz,  y el contenido a través del tono cínico). Sin embargo, en mi opinión alfaguara podría dedicarse a publicar cosas más elaboradas.
Una novela sobre el turismo en masa de lo occidentales en el siglo XXI, escrita desde el año 2000.
El autor va de viaje a Lanzarote (Canárias) y conoce a un policía luxemburgués, que trabaja en Bélgica y un par de lesbianas alemanas. El viaje es oportunidad para lanzar sin parar estereotipos nacionales, algunas escenas de sexo, comentarios sobre religiones, sectas y sus adeptos. Es como si Houellebecq fuese un tipo de la derecha, mas no es eso, es menos político y más misántropo. Al final (sin conexión con la historia) hay algunos párrafos sobre el sueño del clonaje. Pero Lanzarote es aun peor que las otras novelas, la historia que se cuenta al inicio cesa a la mitad del libro cortito (apenas llega a los 100 paginas) y la narrativa deja de avanzar. Se deshace en párrafos que nada tienen que ver ya. Hay algunas observaciones sobre ciencia ficción interesantes. Bueno.. ya fue, se lee en 4 viajes de metro. Ahora tengo la cabeza libre para algo más exigente.

23 febrero, 2018

Alan Pauls - El pasado (2003)


En El pasado se cuenta la historia del fin de una relación de amor que duró 12 años, desde a adolescencia hasta los treintas, pero en realidad cuenta como una relación así nunca acaba. No se puede olvidar, por ejemplo. No se puede convencer a papá, mamá y todos los amigos en común de desentenderse. Se puede ser obsesivo (apasionado) y generoso al mismo tiempo?

La novela se hizo conocida por la película que hicieron de ella (director Héctor Babenco). El libro es bastante grande, - 650 páginas- y lo leí en pdf, pero valió la pena. Recuerdo que la primera vez que la comencé la dejé de lado porque no lograba interesarme por lo que me parecía algo tan banal como el vaiven de una relación de pareja sobre tantas páginas. Eso fue hace unos años, ahora soy otra y pienso que la novela es de esas que me hacen sentir que es por eso que leo, es un pedazo de historia que no se olvida, me dio de pensar, de discutir sus partes que me incomodaron, la disfruté y la recomiendo.

En el inicio estaban solo él y ella. Rímini y Sofía. Él más bien tímido, hesitante, ella segura de si misma y de como vivir. La relación parecía durar para siempre, la vida estar hecho así para eso. Hasta que un día deciden parar la relación. Es una separación perfecta sin peleas ni nada de eso. Todo va bien en la recuperación de la individualidad y en el reparto de amigos, casa, trato con los padres; o por lo menos eso parece. Él se dedica a su trabajo de traductor, se pone apático e impulsivo, ella en cambio parece siempre disciplinada, calma, educada, aunque en el fondo también se deja llevar por su sufrimiento.

Les falta repartir las fotos que juntaron a lo largo de los años de convivencia, porque a ella no le llega la tranquilidad hasta eso este hecho. Él posterga, ella se pone mandona, insiste, lo llama, le manda cartas y fotos sueltas, queriendo controlarlo, siempre para su bien, y salvarlo de eventuales daños psicológicos. Pero las cosas se complican y obviamente ella logra todo el contrario. Se tienden trampas, intrigas, se pasa a la manipulación y hasta violencia abierta. Me identifico con los dos, me parecen retratos psicológico-culturales muy bien logrados. Escucho el nombre Sofía y se me pone piel de gallina, qué hija de puta.
Además, ella organiza encuentros espiritualistas-esotericos-autoritarios. Pero también entiendo como ella le da seguridad y calma a la gente.

Pauls escribe bien, aunque con frases largas demás y vírgulas en vez de puntos durante páginas- cosa que cansa porque muchas veces me olvido el inicio de la frase y tengo que leer todo dos o tres veces y, también, porque casi todas las frases llevan tilde. La novela comienza de forma inocente, después aparece poco a poco el humor negro y desmesura, Rímini incorpora la cocaína en su rutina de trabajo y se deja llevar en una vida que va sucediendo sin tener que pensar ni planificar ni controlar nada. Consigue una novia horriblemente celosa, pero esto hasta lo ayuda para olvidar a Sofía. Tiene que librar la casa nueva de sus fotos y cartas y no atender el teléfono. Hay un capítulo sobre un espectáculo académico, una conferencia de un lingüista francés en Buenos Aires, en el que no pude parar de reír.

El libro avanza en un creciendo cada vez más descabellado que a mí resultó muy envolvente y casi adictivo. Él es un boludo y ella da miedo. Es una historia de un perdedor, de varios perdedores en realidad, decadentes. Es un libro cruel, los personajes de mueven entre la frialdad y la atracción, el chantaje y el acoso.  Pero son tan normales.

"Nadie “se separa”, Rímini. Las personas se abandonan".
Los dos tienen sus recaídas y cada vez que se encuentran todo corre mal. Hay un episodio muy gracioso sobre una conferencia lingüística en que Rímini conoce a su nueva mujer. Los académicos son una cosa ridícula en todo lado.
Hay una subhistoria sobre un artista ficticio, Jeremy Riltse, que era siempre adorado por Rímini y Sofía. En una fase, el artista trabajaba con "materiales bajos", llevando la cosa al extremo cuando literalmente se corta tejido de piel a si mismo y lo fija en tela. Hace el ciclo Herpes, Afta y Placa y planifica la continuación con Glande y Rectum. Quiere que el arte sea como una enfermedad infecciosa. El episodio sobre el Sick art, cuenta el trayecto que la obra: El agujero postizo completa para llegar a sorprender a Rímini en una casa en Buenos Aires.
Pauls sabe contar, pero a ratos también aburre, hay partes que podría haber cortado, partes que solo son más excesos de lo mismo.
En algún momento el viraje al absurdo parece ser irreversible, todo es exagerado, se deshace o abandona la trama, todo es sexo y cosas asquerosas del género sexo-violencia-mutilación-posesión. Después de una crisis (las causas no cuento para no anticipar al lector) Rímini se recupera gracias al entrenador personal de su padre que a las patadas y vueltas de parque Palermo lo pone en forma y le consigue un trabajo de profesor de tenis. Y la trama vuelve a ser más racional, vuelve a los personajes y los acontecimientos.
«Querer es lo que hacen los cuerpos, y nosotros ahora sólo somos fantasmas» 
Pois que hacer del pasado cuando uno es cada vez más viejo. Para que sirve recordar. No mutila la posibilidad de una futura vida sentimental.
Después de ya 25 desde el retorno de la democracia, escribió un libro sobre el pasado, sin escribir sobre el pasado, pero lo silenciado vuelve y ataca el presente. Rímini y Sofía se separan en 1976, un data que aparece en el libro como si fuese casual. Hacia el final del libro, Sofía instaura una especie de club o sociedad con un programa de discusión y prácticas de memoria sin una sola vez ni siquiera aludir a la dictadura.

También dicen que dialoga con Proust, pero yo no leí Proust, por lo tanto no vale la pena hablar de eso.
Pauls es de una familia de gente "intelectual", fue alumno de Josefina Ludmer. Es de esos que usan poleras negras, y en youtube hay unos vídeos donde habla muy seguro de si mismo y desde siempre me cae un poco mal, pero no sé si tengo una base sobre cual juzgar. En fin, me gustó mucho esta novela. No sé si escribió otra cosa que vale la pena, voy a investigar.

25 marzo, 2017

Pedro Mairal - Una noche con Sabrina Love (1998)


Buenísimo! Ya había leído una del autor (La Uruguaya del 2016) y no me había gustado tanto, a pesar de ser entretenida.
De esta se hizo una película con Cecilia Roth como Sabrina Love. No me apetece verla, no me quiero arruinar la impresión.
El protagonista es un chico de provincia, Daniel Montero, 17 años, de Curuguazú, Entre Ríos que gana en un concurso de televisión una noche con la porno-star Sabrina Love. Como no tiene plata para ir a Buenos Aires, se larga de autostop. Por una inundación no circulan camiones, ni ómnibus y se tiene que ir un trazo en balsa. Después, haciendo dedo se confronta con diversos personajes, con obreros, maestras, soldados, con gauchos, con participantes del concurso de la noche con Sabrina Love. Los autos expresan otro mundo adulto, ese que pasa poderoso a pocos metros de Daniel y sin embargo no le da bola. Los autos potencian la violencia y alienación de sus conductores.
El joven Daniel, que desde que terminó el colegio trabaja en un frigorífico de pollos, se va a la gran ciudad, la Capital donde parece que siempre hay Carnaval (que es la emancipación temporaria de los oprimidos), y donde encuentra más diversidad en opiniones, identidades y posibilidades de lo que esperaba, con facilidad va conociendo estudiantes que tan solo tienen unos años más que él y estudian y toman cuenta de su vida. Hay más realidad, simultaneidad y violencia en la ciudad, pero al mismo tiempo también más espectáculo, divergencia y virtualidad (TV, shows, disfraces) de lo que esperaba. Como los espejos y puertas de vidrio del hotelucho transitório.
(Me puse babosa de recuerdos, del colectivo 60, de los paseadores de perros en Recoleta, de los cables enredados, de los vendedores ambulantes, será que me impactó porque fui a Buenos Aires a la misma edad, también vine del campo y de alguna manera también me inicié ahí? Pero esto son cosas mías. Tengo que volver, porque nunca fui a un telo, cosa que es una falta de experiencia importante, creo. Pero esto no tiene nada a ver.). El libro sugiere que de alguna manera son muy conectadas la iniciación al mundo adulto, a la mayoria de edad y la iniciación intelectual-cultural en la Capital del país. Como Daniel, que antes de que viniera a Buenos Aires por primera vez, no era ni bien adulto, ni bien "argentino", se pasaba el tiempo entre su trabajo, la fabrica de carne y la televisión.
 

21 mayo, 2016

D.H. Lawrence - El amante de Lady Chatterley (1928)


Agarré El amante de Lady Chatterley (complete and unexpurgated) en un momento en que no tenía mis propias lecturas a mano, llevada por curiosidad. Mi compañero de casa lo estaba empezando. Después de este momento seguimos leerlo juntos, pero en silencio, porque el ingles dominamos más en lo leído que en lo hablado y con diccionario al lado. Que cosa linda es leer un libro al mismo tiempo y discutir escenas con un amigo!
La historia, pues bueno, creo que no es gran cosa, aunque para la época tal vez lo ha sido. Su publicación en los 1928 fue escandaloso y se mantuvo la censura hasta los años 60. Se lee rápido, el estilo es muy llevadero, con frases simples y capítulos cortos. También ya debe de haber una data de adaptaciones cinematográficas a estas alturas.
D.H. Lawrence (conocido de Anaïs Nin) relata la vida de la joven Constanza que está casada con Clifford, un hombre aristócrata que queda parapléjico resultado de un accidente en la primera guerra mundial. El casamiento fue poco más que una formalidad, prevista por las clases altas que puso ella en este lugar, una mansión rural en las tierras desoladas de las minas de carbón, industrias en descenso. En el fondo ella sabe que su vida no va acabar así y que ahí fuera habrá otras cosas, placeres, personas, momentos, con suerte también amor.
A medida en que  comienza a tener contactos íntimos con otros hombres, Connie considera la actitud de su marido que, privado de alguna forma su virilidad, busca el poder en la política y economía, cada vez más asqueroso. Con el guardabosque Oliver Mellors, Connie descubre la importancia del amor físico y a la vez un aliado en su pensamiento crítico. 
Pero no es solo sexo. La novela está repleta de reflexiones sobre la relación entre la ruling class y la serving class en el inicio del siglo XX en Inglaterra. Mellows, el guarda-bosque habla en el pesado dialecto de Derbyshire, caracteristicum de las clases populares, pero que él adapta y deja como se le da la gana. También se habla mucho del bolchevismo, de la nacionalización de industrias, del papel de los intelectuales y los trabajadores y la posibilidad de acontecer cambios sociales. Me parecía siempre que Lawrence deja entrever una especie de misantropía o pesimismo cultural. Otro contraste interesante se establece entre la naturaleza y la industria, siendo la primera una fuerza mayor, elemento necesario y refugio romántico del que el hombre moderno, civilizado y progresista (y capitalista) se alejó demasiado.
El segundo gran tema es la relación entre hombre y mujer. Ahí, Lawrence explora un abanico desde vida intelectual y el amor de la mente (que es mejor cuando coincide con una atracción corporal, lo que no siempre hace), pasa por las relaciones violentas, la privación de placer (o orgasmos egoístas), hasta la perversidad de amor de dominador y dependiente como se desarrolla entre Clifford and Mrs. Bolton, su enfermera chismosa y también la esperanza de un futuro feliz en familia.
Los personajes son multidimensionales y todos tienen un desarrollo, la relación entre ellos va cambiando de manera que cada uno ofrece algunos puntos para que un lector pueda identificarse, y otros aspectos que lo hacen parecer estúpido o ingenuo. Dentro de todo, el verdadero protagonista claramente es el amante de Lady Chatterley, quien reconoce que no puede excluirse de la sociedad ni del mundo de mujeres.
Las descripciones son así todo un poco exagerado, desde los hombre de libros, hasta la piel blanca, las flores en todas partes a los orgasmos simultáneos y abrumadores. Supongo que fue censurado no solo por sus escenas explícitas de sexo (que tampoco son nada de otro mundo) que infringen con las normativas de clases y papeles de género, sino también por su lenguaje vulgar, pero sobretodo, por la polémica crítica hacia política y sociedad. Hay mucha alusión (sutil y obvia) a la homosexualidad, con descripciones de curvas de caderas, espaldas y culos, etc. y Inglaterra no fue/es de las culturas más abiertas a estas cosas.
"Yes, this was love, this ridiculous bouncing of the buttocks (...)"
El final de la historia, todo contado a través de cartas, me decepcionó un poco. Es una pena, porque en mi cabeza ya me preparaba para un desenlace violento y revelador. Por otro lado tampoco creo que esta novela, que cuenta como un clásico de siglo XX, sea una lectura imprescindible, pero (sobretodo si aparece para 1 euro en la feria) puede ser una excelente opción para variar un poco y colgarse pensando en aventuras amorosas en una floresta llena de flores y de paso no olvidar el inglés.

12 diciembre, 2014

Michel Houellebecq - Las partículas elementales (1998)



Este autor me lo recomendó un buen amigo, agarré, me gustó y devoré el libro en pocos días.  El tema al que se acerca Las partículas elementales, son generalmente dicho, los efectos de la revolución sexual del 1968 para la sociedad y (algunos de) sus individuos.     La novela cuenta la historia alternando entre los dos medio hermanos, Bruno y Michel, los dos nacidos a finales de los años cincuenta. Su madre, Janine, ha sido una hippie superficial quien nunca tuvo ganas de criar hijos, así que les dejaba en internados y abuelos. Esta negligencia y sumando la brutalidad de la escuela a la que iban Bruno y Michel no pasó sin dejar rastros. Ninguno de los dos hermanos se recupera realmente de los acontecimientos en su infancia. De adultos uno se torna científico medio autista, el otro medio obsesionado sexual. Da la impresión de que por tanto, tanto palo que el autor les da a la movida de los hippies, que debe de haber ahí algo de resentimiento personal o alguna amargura guardada. El libro se parece un poco a las novelas recientes del holandés Herman Koch (que me gustan bastante), pero los veo un poquito más complejo, un poquitito más inteligente, con un poco más humor y llenos de escenas de sexo extrañas, tan asqueroso que te quita las ganas por un buen rato.  Hacia la mitad de la historia la tensión afloja un poco, las descripciones de la vida de Bruno se amplían demasiado, haciendo de la mitad del libro un porno de muy baja calidad y los párrafos de observaciones sociológicas cesan. Después, hacia el final del libro de vuelta me iba gustando más, pero no llegó a cumplir con a las expectativas que me fuer generando en las primeras páginas. Por lo general me gustan estas novelas que muestran el decaimiento humano y personajes que van de mal en peor y termina todo hecho un desastre, pero a esta novela, a pesar de comenzar muy bien, siento que le falta algo.  En el medio el autor mete ideas sobre el individualismo de la modernidad, la moral, la religión, la biología y la libertad. Interesante es también que (según dicen) hay grandes partes autobiográficas, para comenzar el personaje se llama Michel. Me dio la sensación de que Houellebecq quiere explicar toda la decadencia de la moral y los valores con el auge del individualismo y culpar a los 68. En mi opinión ahí falta algo, o no lo entendí bien. Sin embargo me ha gustado mucho y lo recomiendo. Como siempre me gustaría escuchar otros opiniones de lectores. En principio, la idea de contrastar sexualidad sin reproducción con la reproducción sin sexualidad (cosas a las que se dedican los dos hermanos) me gustó. Igualmente, para mí, la trama se quedó un poco deprimente, incapaz de provocar emociones de verdad. El final que se pone ciencia-ficcionezco, cosa que es muy difícil que me disguste, es super malo. Córtenlo em las últimas 10 páginas para salvarse!  En resumidas cuentas: el libro al principio me encantó, después entretiene de forma continua, no es ni demasiado elevado, ni demasiado chato, pero quien realmente quiere reflexiones inteligentes sobre la modernidad, o unos personajes detalladamente construidos, quizás no se espere demasiado aqui.  (sólo después leí que el autor es acusado de ser racista, neonazi y antiislamista. Intento de separar la impresión que me causó la novela de cosas de la vida real, son cosas que hay que ver bien aparte).   "Las partículas elementales" también se hizo la pelicula en Alemania, pero por ahora prefiero no verla y quedarme con esta impresión.

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