Etiquetas

1976 1985 1995 1996 1997 2002 2016 Afganistán Albert Sánchez Piñol Aldous Huxley Alemania Alessandro Baricco Alexandría Andes Angola Antoine Saint-Exupéry António Lobo Antunes Argentina Atwood Auster Autoficción Barcelona Barnes Beatnik Berlin Biafra Bioy Casares Borges Boston Bruce Chatwin Buechner Buenos Aires Bukowski Camilo Jose Cela Cannery row Carlos Castaneda Castaneda Catalunya Chile Chimamanda Ngozi Adichie Ciencia Ficción Coetzee Congo César Aira D.H. Lawrence Dave Eggers Dostojewskij Douglas Adams Egipto Enrique Vila-Matas España Estonia Fernando Pessoa Fogwill Francia Gabriel García Márquez George Orwell Glavinic Goethe Gonçalo M. Tavares Graham Greene Greene Guerra Civil Espaniola Handke Harry Hole Haruki Murakami Helena Corbellini Henry Trujillo Herman Koch Hermann Hesse Herrndorf Houellebecq Irak Irán Isla Islam Italia Jack Kerouac Jo Nesbo John Irving Juan José Millás Juan Pablo Villarino Juan Rulfo Julian Barnes Kehlmann Lawrence Durell Levrero London Luxemburgo Mairal Malvinas Manuel da Silva Ramos Marc-Uwe Kling Margaret Atwood Mario Levrero Mario Vargas Llosa Mazzantini Montevideo Munich Murakami Nicaragua Niccolò Ammaniti Nigeria Nueva York Octavio Paz Olguín Oriente Osvaldo Baigorria Pablo Ramos Paris Patagonia Pedro Paramo. latinoamericano Perú Politica ficcion Premio Nobel Puig Rafik Schami Reino Unido República Dominicana Robert Musil Rusia Sacheri Saer Schnitzler Sergio Olguín Siria Skármeta Sudafrica Suecia Tango Tomás Eloy Martínez Trujillo Viena abuela aburrido academicos africa alegoría alienación amazonas america amistad amor anarquismo arge arte austríaco autor autoritarismo autostop aventura benedetti biologia brasil caballos campo canada canguru capitalismo catalan chatwin chinos ciencia ficcion ciudad civilizacion clases sociales clasico clásico cocina colombia colonialismo colores comunismo consciencia contemporáneo crisis economica critica social crotos cuentos cuentos cortos cuidad culpa y inocencia cultura daniel Kehlmann darwinismo depresión derecho desaparecidos desarollo desgracia detectives dialogo diario dictadura dinero distopia distopia/utopia drogas escritura espacio urbano espionaje estados unidos estadounidense estilo de escritura moderna evolucion exilio existencialismo familia fantasia fantástico fauna felicidad feminismo ficción futbol futuro gales gemelos geografia guerilla guerra guerra civil guerrilla hippie hippies historia holandés homosexualidad humor identidad idioma ilustrado imigracion india indigenas infancia infantil inglaterra ingles inmigrantes intercultural intriga italiano john steinbeck joseph conrad jovenes juvenil kafka kafkiano latino latinoamericano lenguaje libros lisboa literatura africana literatura alemana literatura pop lunfardo mar memoria meta-ficcion mexico minirelatos mitologia mitología moderno moral moçambique mujer mujeres multiculturalismo navegar no vale la pena nomada nomadismo non-fiction novela novela corta novela de barrio novela negra nueva novela latinoamericana nómada nómadas obrero occidente okupas onetti oso ostracismo otro libro aleman parabola partido comunista pastiche percepción periodismo persia peru playa poesia poesía policial policíaca poligamia porcelana portugal portugues prostitucion psicoananalisis puerto racismo raza realismo realismo magico realismo. cela relato religion rio ritual de pasaje rui zink sabiduria satira serie: O reino sexo sexualidad siglo XX sigloXIX simulacro sistema escolar soledad sueño surrealismo tremendismo trilogía involuntaria triologia truco turismo unicornios uruguay utopia politica vagabundo vagabundos vargas llosa vejez viaje viajero vida y muerte. vide de campo vigilancia violencia violencia domestica violencia sexual zadie smith

26 enero, 2015

Anthony McCarten - the english Harem (2001)



http://img1.fantasticfiction.co.uk/images/n35/n179369.jpg


A la protagonista, la joven Tracy, la echan de su trabajo en la caja de un supermercado. Sale a buscar otro y pronto encuentra en un restaurante persa. El dueño, nacido en Iran e inglés de elección,que le cae bien desde el principio. Tiene dos mujeres la tratan divinamente y hacen que ella conozca más de la cultura persa.
Ta, y después esta la muy previsible historia de amor con el jefe 20 años mayor. Tracy pasa a ser la tercera esposa, los padres no saben como reaccionar ante eso. Y el ex novio de Tracy se pone a perseguirla porque lo dejó por un "extranjero" y encima musulman. Además el estado viene con amenazas de quitarle los niños porque supuestamente no viven en una familia de como se debería.

Creo que es el peor libro que leí en años! No se puede escribir así en serio, creo que el autor lo hizo a propósito tratando de aburrir, llenar todos los clichés de una telenovela pésima.

No sé, quizás se supone que es gracioso, pero es super flojo, aburridisimo, es contado de una forma cronológica tan sencilla que yo lo leia mientras hacia mil cosas y me aburría igual. Es una pena porque el tema en sí, tiene potencia. O sea estaría apto para ser leído en el baño, si no tuviera casi 600 páginas.

Me lo recomendó esa plataforma de libros, comparándolo con Zadie Smith, pero excepto de tener la multicultural ciudad de Londres como telón de fondo, no tienen nada que ver, pero en absoluto. Zadie Smith es literatura, esto es como una comedia de Bollywood, (nunca vi pero me imagino que son así).

Al menos está para leerlo super rápido y sin pensar. Al menos el autor no se hace el intelectual, sino que lo mantiene todo bien sencillo. (Confieso que las últimas 100 páginas leí por encima).

Es una pena porque el tema en sí daba para reflexiones de diferencias culturales, de como surgen prejuicios y estereotipos y también para humor.

No lo recomiendo.


25 enero, 2015

Carlos Castaneda - Una realidad aparte (1971)


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9xQ4NxWl5kK9wPcMEyR-l7V_SEtfM5naHizrXaio63sLdVHaHAy_2V7Ol0HHBNbJfCYAUmiwBIyJpiJ-NRozCtPBzZe_7WNuWWEmBj1lYdmEnrpF1T-7ZGEUu4j0dlVbQ5n6YdxDyMrsa/s1600/una%252Brealidad%252Baparte.bmp

"Una realidad aparte" es parte dos de la serie de Carlos Castaneda. Castañeda es alumno de Don Juan Matus, que a su vez es su guía y chamán, tambien es brujo de los indios Yaqui. El primer libro "Las enseñanzas de Don Juan" me encantó por lo que me puse en seguida a leer el segundo.

“Una realidad aparte” me gustó también, aunque en comparación con el primero me parece repetitivo y menos mágico, también creo que es practicamente solo novela y ya nada de anthropologiá (lo cual no tiene que ser nada malo). Y aparecen menos ayudantes alucinógenos.

"Somos humanos y es nuestro destino aprender y dejarnos arrojar en nuevos mundos inimaginables" dice Don Juan a su alumno. Igual que en el primero, se habla mucho del camino al conocimiento, de otra realidad, de la percepción y la voluntad, de la muerte y también de espiritús y aliados. Don Juan tiene su propio enteder de lo que es "ver" en comparación al mirar, todo el libro esta basado en la pregunta de si Castaneda lorará aprender o no a ver.

Me pareció dirigido a los "hermanos guerreros de luz", mucho más que el primer tomo, aunque
sin duda reflecciones sobre estos conceptos que se tematizan puden ayudar o gustar a uno sin que el libro se torne autoayuda.

Igualmente creo que a quien le gustó "Las enseñanzas de Don Juan" (el primero), no le va a disgustar “Una realidad aparte”.




Una realidad aparte

Carlos Castaneda se acercó con su bagaje de antropólogo a una realidad que desafió su espíritu. Y se atrevió a cruzar la frontera.



Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Renuncio a entender las primas de riesgo, los créditos y los déficits. Los telediarios me suenan a chino. De pequeño, cuando veía un número salía corriendo, y todavía soy de los que pasan euros a pesetas mentalmente para calcular una factura. Me declaro irrescatable al respecto. Me parecen un tostón insoportable las primeras páginas de los periódicos. Estoy harto del monotema economicista que nos rodea protagonizado por hombres de despacho que no producen nada y sólo saben recitar cifras en su jerga inaguantable de opositor. Y cada vez me reconozco menos en el desarrolladísimo y caduco mundo occidental. Tengo un coche pequeño y lleno de rozaduras, mi consumismo se reduce al Camel Light y al Red Bull, y disfruto deshaciéndome de ropa superflua cada vez que reordeno el armario. ¿Puede alguien así dirigir un medio digital?. Pues yo creo que sí, porque el pulso se puede tomar a muchas realidades. No puedo más de Rajoyes, Rubalcabas, Draghis, Merkeles y Almunias. Y como no aguanto que llamen “realidad” a este absurdo colectivo que me tiene totalmente saturado, me dedico a bucear en otras realidades.
Por eso he titulado así estas líneas: “Una realidad aparte”, como tituló el antropólogo Carlos Castaneda el segundo volumen de los cuatro que dedicó a relatar sus encuentros con el brujo yaqui Don Juan. Otra forma de vida, otro conocimiento. Otra realidad. Se publicó hace cuarenta años, en la luminosa década de los setenta, cuando el rock progresivo abría caminos nuevos y la curiosidad occidental no se había embotado mirando escaparates. Cuando “otras realidades” se miraban sin prejuicios, y algunos espíritus abiertos eran capaces de pasar de la observación a la aceptación. Un camino que siguió el discípulo intelectual de Castaneda, Víctor Sánchez, introduciéndose en los ritos de los indios wirrarikas en busca del Gran Venado Azul, como explica en “Toltecas del nuevo milenio”. Vivencias espirituales que han subsistido durante siglos a la represión impuesta por la religión invasora.
Castaneda y Sánchez eran científicos que se acercaron con su aparato conceptual para hacer trabajo de campo sobre una realidad que desafió su espíritu; y seducidos por el objeto de su estudio tuvieron la valentía y la humildad de dar el paso y cruzar la frontera.
Y mientras occidente se deja las dioptrías de tanto mirar unas cuentas que nunca le salen, uno está como más interesado en “otras” realidades. ¿Escapismo?. No lo veo así. Más bien realismo puro y duro. Pero de otro orden.
El tiempo pasa…
- See more at: http://www.elpulso.es/Sociedad/Analisis/Una-realidad-aparte.html?utm_source=GoogleImages&utm_medium=img&utm_campaign=Google_Images#sthash.l4p31ur6.dpuf

Sociedad / Análisis / Una realidad aparte


Nuestro experto: 
Juan Carlos de Laiglesia
Vota este articulo
(1 vote)
Compartir

Una realidad aparte

Carlos Castaneda se acercó con su bagaje de antropólogo a una realidad que desafió su espíritu. Y se atrevió a cruzar la frontera.


Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Renuncio a entender las primas de riesgo, los créditos y los déficits. Los telediarios me suenan a chino. De pequeño, cuando veía un número salía corriendo, y todavía soy de los que pasan euros a pesetas mentalmente para calcular una factura. Me declaro irrescatable al respecto. Me parecen un tostón insoportable las primeras páginas de los periódicos. Estoy harto del monotema economicista que nos rodea protagonizado por hombres de despacho que no producen nada y sólo saben recitar cifras en su jerga inaguantable de opositor. Y cada vez me reconozco menos en el desarrolladísimo y caduco mundo occidental. Tengo un coche pequeño y lleno de rozaduras, mi consumismo se reduce al Camel Light y al Red Bull, y disfruto deshaciéndome de ropa superflua cada vez que reordeno el armario. ¿Puede alguien así dirigir un medio digital?. Pues yo creo que sí, porque el pulso se puede tomar a muchas realidades. No puedo más de Rajoyes, Rubalcabas, Draghis, Merkeles y Almunias. Y como no aguanto que llamen “realidad” a este absurdo colectivo que me tiene totalmente saturado, me dedico a bucear en otras realidades.
Por eso he titulado así estas líneas: “Una realidad aparte”, como tituló el antropólogo Carlos Castaneda el segundo volumen de los cuatro que dedicó a relatar sus encuentros con el brujo yaqui Don Juan. Otra forma de vida, otro conocimiento. Otra realidad. Se publicó hace cuarenta años, en la luminosa década de los setenta, cuando el rock progresivo abría caminos nuevos y la curiosidad occidental no se había embotado mirando escaparates. Cuando “otras realidades” se miraban sin prejuicios, y algunos espíritus abiertos eran capaces de pasar de la observación a la aceptación. Un camino que siguió el discípulo intelectual de Castaneda, Víctor Sánchez, introduciéndose en los ritos de los indios wirrarikas en busca del Gran Venado Azul, como explica en “Toltecas del nuevo milenio”. Vivencias espirituales que han subsistido durante siglos a la represión impuesta por la religión invasora.
Castaneda y Sánchez eran científicos que se acercaron con su aparato conceptual para hacer trabajo de campo sobre una realidad que desafió su espíritu; y seducidos por el objeto de su estudio tuvieron la valentía y la humildad de dar el paso y cruzar la frontera.
Y mientras occidente se deja las dioptrías de tanto mirar unas cuentas que nunca le salen, uno está como más interesado en “otras” realidades. ¿Escapismo?. No lo veo así. Más bien realismo puro y duro. Pero de otro orden.
El tiempo pasa…
- See more at: http://www.elpulso.es/Sociedad/Analisis/Una-realidad-aparte.html?utm_source=GoogleImages&utm_medium=img&utm_campaign=Google_Images#sthash.OEKzgjUp.dpuf
Sociedad / Análisis / Una realidad aparte


Nuestro experto: 
Juan Carlos de Laiglesia
Vota este articulo
(1 vote)
Compartir

Una realidad aparte

Carlos Castaneda se acercó con su bagaje de antropólogo a una realidad que desafió su espíritu. Y se atrevió a cruzar la frontera.


Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Renuncio a entender las primas de riesgo, los créditos y los déficits. Los telediarios me suenan a chino. De pequeño, cuando veía un número salía corriendo, y todavía soy de los que pasan euros a pesetas mentalmente para calcular una factura. Me declaro irrescatable al respecto. Me parecen un tostón insoportable las primeras páginas de los periódicos. Estoy harto del monotema economicista que nos rodea protagonizado por hombres de despacho que no producen nada y sólo saben recitar cifras en su jerga inaguantable de opositor. Y cada vez me reconozco menos en el desarrolladísimo y caduco mundo occidental. Tengo un coche pequeño y lleno de rozaduras, mi consumismo se reduce al Camel Light y al Red Bull, y disfruto deshaciéndome de ropa superflua cada vez que reordeno el armario. ¿Puede alguien así dirigir un medio digital?. Pues yo creo que sí, porque el pulso se puede tomar a muchas realidades. No puedo más de Rajoyes, Rubalcabas, Draghis, Merkeles y Almunias. Y como no aguanto que llamen “realidad” a este absurdo colectivo que me tiene totalmente saturado, me dedico a bucear en otras realidades.
Por eso he titulado así estas líneas: “Una realidad aparte”, como tituló el antropólogo Carlos Castaneda el segundo volumen de los cuatro que dedicó a relatar sus encuentros con el brujo yaqui Don Juan. Otra forma de vida, otro conocimiento. Otra realidad. Se publicó hace cuarenta años, en la luminosa década de los setenta, cuando el rock progresivo abría caminos nuevos y la curiosidad occidental no se había embotado mirando escaparates. Cuando “otras realidades” se miraban sin prejuicios, y algunos espíritus abiertos eran capaces de pasar de la observación a la aceptación. Un camino que siguió el discípulo intelectual de Castaneda, Víctor Sánchez, introduciéndose en los ritos de los indios wirrarikas en busca del Gran Venado Azul, como explica en “Toltecas del nuevo milenio”. Vivencias espirituales que han subsistido durante siglos a la represión impuesta por la religión invasora.
Castaneda y Sánchez eran científicos que se acercaron con su aparato conceptual para hacer trabajo de campo sobre una realidad que desafió su espíritu; y seducidos por el objeto de su estudio tuvieron la valentía y la humildad de dar el paso y cruzar la frontera.
Y mientras occidente se deja las dioptrías de tanto mirar unas cuentas que nunca le salen, uno está como más interesado en “otras” realidades. ¿Escapismo?. No lo veo así. Más bien realismo puro y duro. Pero de otro orden.
El tiempo pasa…
- See more at: http://www.elpulso.es/Sociedad/Analisis/Una-realidad-aparte.html?utm_source=GoogleImages&utm_medium=img&utm_campaign=Google_Images#sthash.OEKzgjUp.dpuf

Una realidad aparte

Carlos Castaneda se acercó con su bagaje de antropólogo a una realidad que desafió su espíritu. Y se atrevió a cruzar la frontera.


Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Renuncio a entender las primas de riesgo, los créditos y los déficits. Los telediarios me suenan a chino. De pequeño, cuando veía un número salía corriendo, y todavía soy de los que pasan euros a pesetas mentalmente para calcular una factura. Me declaro irrescatable al respecto. Me parecen un tostón insoportable las primeras páginas de los periódicos. Estoy harto del monotema economicista que nos rodea protagonizado por hombres de despacho que no producen nada y sólo saben recitar cifras en su jerga inaguantable de opositor. Y cada vez me reconozco menos en el desarrolladísimo y caduco mundo occidental. Tengo un coche pequeño y lleno de rozaduras, mi consumismo se reduce al Camel Light y al Red Bull, y disfruto deshaciéndome de ropa superflua cada vez que reordeno el armario. ¿Puede alguien así dirigir un medio digital?. Pues yo creo que sí, porque el pulso se puede tomar a muchas realidades. No puedo más de Rajoyes, Rubalcabas, Draghis, Merkeles y Almunias. Y como no aguanto que llamen “realidad” a este absurdo colectivo que me tiene totalmente saturado, me dedico a bucear en otras realidades.
Por eso he titulado así estas líneas: “Una realidad aparte”, como tituló el antropólogo Carlos Castaneda el segundo volumen de los cuatro que dedicó a relatar sus encuentros con el brujo yaqui Don Juan. Otra forma de vida, otro conocimiento. Otra realidad. Se publicó hace cuarenta años, en la luminosa década de los setenta, cuando el rock progresivo abría caminos nuevos y la curiosidad occidental no se había embotado mirando escaparates. Cuando “otras realidades” se miraban sin prejuicios, y algunos espíritus abiertos eran capaces de pasar de la observación a la aceptación. Un camino que siguió el discípulo intelectual de Castaneda, Víctor Sánchez, introduciéndose en los ritos de los indios wirrarikas en busca del Gran Venado Azul, como explica en “Toltecas del nuevo milenio”. Vivencias espirituales que han subsistido durante siglos a la represión impuesta por la religión invasora.
Castaneda y Sánchez eran científicos que se acercaron con su aparato conceptual para hacer trabajo de campo sobre una realidad que desafió su espíritu; y seducidos por el objeto de su estudio tuvieron la valentía y la humildad de dar el paso y cruzar la frontera.
Y mientras occidente se deja las dioptrías de tanto mirar unas cuentas que nunca le salen, uno está como más interesado en “otras” realidades. ¿Escapismo?. No lo veo así. Más bien realismo puro y duro. Pero de otro orden.
El tiempo pasa…
- See more at: http://www.elpulso.es/Sociedad/Analisis/Una-realidad-aparte.html?utm_source=GoogleImages&utm_medium=img&utm_campaign=Google_Images#sthash.l4p31ur6.dpuf

Una realidad aparte

Carlos Castaneda se acercó con su bagaje de antropólogo a una realidad que desafió su espíritu. Y se atrevió a cruzar la frontera.


Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Don Juan Matus, el guía y chamán de Carlos Castañeda
Renuncio a entender las primas de riesgo, los créditos y los déficits. Los telediarios me suenan a chino. De pequeño, cuando veía un número salía corriendo, y todavía soy de los que pasan euros a pesetas mentalmente para calcular una factura. Me declaro irrescatable al respecto. Me parecen un tostón insoportable las primeras páginas de los periódicos. Estoy harto del monotema economicista que nos rodea protagonizado por hombres de despacho que no producen nada y sólo saben recitar cifras en su jerga inaguantable de opositor. Y cada vez me reconozco menos en el desarrolladísimo y caduco mundo occidental. Tengo un coche pequeño y lleno de rozaduras, mi consumismo se reduce al Camel Light y al Red Bull, y disfruto deshaciéndome de ropa superflua cada vez que reordeno el armario. ¿Puede alguien así dirigir un medio digital?. Pues yo creo que sí, porque el pulso se puede tomar a muchas realidades. No puedo más de Rajoyes, Rubalcabas, Draghis, Merkeles y Almunias. Y como no aguanto que llamen “realidad” a este absurdo colectivo que me tiene totalmente saturado, me dedico a bucear en otras realidades.
Por eso he titulado así estas líneas: “Una realidad aparte”, como tituló el antropólogo Carlos Castaneda el segundo volumen de los cuatro que dedicó a relatar sus encuentros con el brujo yaqui Don Juan. Otra forma de vida, otro conocimiento. Otra realidad. Se publicó hace cuarenta años, en la luminosa década de los setenta, cuando el rock progresivo abría caminos nuevos y la curiosidad occidental no se había embotado mirando escaparates. Cuando “otras realidades” se miraban sin prejuicios, y algunos espíritus abiertos eran capaces de pasar de la observación a la aceptación. Un camino que siguió el discípulo intelectual de Castaneda, Víctor Sánchez, introduciéndose en los ritos de los indios wirrarikas en busca del Gran Venado Azul, como explica en “Toltecas del nuevo milenio”. Vivencias espirituales que han subsistido durante siglos a la represión impuesta por la religión invasora.
Castaneda y Sánchez eran científicos que se acercaron con su aparato conceptual para hacer trabajo de campo sobre una realidad que desafió su espíritu; y seducidos por el objeto de su estudio tuvieron la valentía y la humildad de dar el paso y cruzar la frontera.
Y mientras occidente se deja las dioptrías de tanto mirar unas cuentas que nunca le salen, uno está como más interesado en “otras” realidades. ¿Escapismo?. No lo veo así. Más bien realismo puro y duro. Pero de otro orden.
El tiempo pasa…
- See more at: http://www.elpulso.es/Sociedad/Analisis/Una-realidad-aparte.html?utm_source=GoogleImages&utm_medium=img&utm_campaign=Google_Images#sthash.l4p31ur6.dpuf

Christian Kracht - Faserland (1995)

                                       http://media.ebook.de/shop/coverscans/136/1362629_1362629_xl.jpg

No salió en español (todavía), pero muchos otros idiomas. Leí que se trata de una novela contemporánea importante y muy conocida, sin embargo es la primera vez que escuché del autor, me la recomendaron amigos estudiantes de letras.

Es una novela simple y corta. El protagonista, un chico de veinti-pico, sin nombre, atraviesa la Alemania de los 1990, comentando lo que ve.

Viaja desde la isla Sylt en el mar norte hasta la frontera sur en el lago Constanz y Suiza.
Segun los comentarios y pensamientos, el protagonista parece decadente e infeliz. Aunque parece ser de padres ricos y sabe criticar, no tiene para si mismo plan un de futuro, le falta identidad.

Desprecia todo lo que ve, especialmente a los hippies, es pasivo, aunque tiene todas las posibilidades, quizas busca amor, amigos y felicidad, pero está atrapado en su rutina de ser chic, de quejarse, de ser moderno y joven.
Es vulgar, provoca, por ejemplo fuma en el avión en el departamento de non-fumadores y se da cuenta que la sociedad solo lo respeta por su ropa cara.
Es alemán algo típico, es libre, viaja en aviónes, taxis y trenes, se emborracha y hace que le da la gana. Representa a una generación y a una perspectiva a la sociedad, decadente, descontenta, sin esperanzas. Y todo el rollo en la cabeza con los nazis del pasado y del presente. Crisis de identidad perpuetua. Pero que es identidad?
Me gustó lo "´90" que está, escucha música Techno y los trenes aún se llaman Bundesbahn.

Es comparable a los libros de Herman Koch aunque mucho menos provocadores y sin los dilemas morales que éste siempre entreteje.

Mención especial merece el estilo de la novela, me pareció joven, ligera y fresca y a la vez muy sencilla, ritmica y directa, tanto en lenguaje que en estructura. La recomiendo!

24 enero, 2015

Fjodor M. Dostojewskij - El eterno marido (1870)



Es el primer libro que leí del famoso Dostojewskij, siempre pensaba que era demasiado difícil o espeso para mi. Pero dentro de todo me resultó bastante fácil y entretenido, sobretodo la forma de hablar/escribir que se nota antigua me resultó interesante y llevadera.

La historia trata de un hombre, Weltschaninow, de humor cambiante.. Vive en St. Petersburgo porque unos tramites de herencia que no dejan ver su solución. Es un hombre ansioso, se siente perseguido, no duerme bien. Algun día aparece el marido de su antigua amante, Pavlow Pavlowitsch, quien está algo inclinado al vicio del alcohol, y le dice que esta falleció hace poco. Los dos hombres entablan una relación complicada, ya que Weltschaninow no sabe si el marido se enteró de que su esposa lo había engañado durante años. Cuando aparece con una hija que trata muy mal y que, como el lector sabe tiene que ser de Weltschaninow, la relación entre los dos se complica aún más. Nunca queda claro de si son amigos o enemigos.

Weltschaninow define a su emigo-enemigo con la imágen de “el eterno marido”, fiel, paciente y traicionado, y celoso de un amante luminoso al que nunca podrá igualarse.

El libro da un retato social de la época, los dos hombres anhelan dinero, estabilidad y prestigio que logran mediante el casamiento o herencias, nunca por mérito personal.

Es una novela breve. No me pareció para nada una perdida de tiempo, ni tampoco salto en jubilo y creo que quizas no entendí bien que quiso demostrar Dostojewskij. 
Siempre agradezco si los lectores de este blog me pueden comentar o explicar acerca de los autores y libros reseñados aqui.

Archivo del Blog

Translate