La ilustración de tapa es muy bonita. Pero la novela no me convvenció. Es una historia de dulce venganza, de un truco que sale mal. Estamos en Inglaterra, más o menos en redor de los años de 1500. Es la historia de Tibb Ingleby, nacida vagabunda, sin techo, sin trabajo y sin padre y albina, o al menos tiene el pelo prácticamente blanco. La niña crece a fuerza de experiencias duras que la hacen madurar de golpe, aprende, encuentra amigos e intenta de salir de la miseria, navegando múltiples peligros de parte de miembros de la sociedad medieval que se aprovechan de ella.
Su madre fallece durante el nacimiento de su hermanita. Tibb se encuentra huérfana, va buscando comida y abrigo, en establos, jardines o incluso iglesias, recordando todo que su madre le enseñó. Pronto encuentra Ivo, un joven muchacho que le ayuda a pasar el trauma y la depresión, le protege y la quiere bien. Andan por la playa pescando hasta que un día de pasaje por un pueblo donde hay linchan unos hombres, se pierden de vista- Tibb se junta a otras personas vagabundas con los que forma un grupito de circo, gente buena con excepción del líder de grupo. Bueno, no voy a spoilear y contar más. Encuentra el amor y encuentra formas de ganarse la vida y eventualmente también reencuentra a Ivo.
La idea central es ocupar el punto de vista de alguien subversivo y picaresco en un sistema extremamente injusto. Ellos son lo más bajo de la sociedad, con stigmata en el cuerpo, albinos, pigmentados, y sin pertenecer a un oficio o una casa con nombre. Están afuera del orden social medieval en el que las mujeres y personas sin techo, sin religión o sin señor feudal no valen nada. Pues el ingenioso truco que preparan se aprovecha de esas personas que típicamente asociamos con la edad media, religiosos, brutales y tontos.
La premisa no es mala pero no me conecté, no me involucré, no me envolví emocionalmente con los personajes – eran muy unidimensionales, o buenos o malos. Sí, los buenos de la novela hacen errores y aprenden de ellos ‘ pero esto no es suficiente para mantiene interesado el lector.
Lo leímos en el club de lectura. A los otros les gustó bastante. He sido incapable de leerlo a tiempo para el club. La lectura me terminó llevando como un año y nueve meses. Si bien que me gustó la idea de la novela, su ejecución me pareció muy repetitivo y lento. Me irritaba. Es como los libros para niños, pequeños capítulos en los que el titulo ya dice todo, y luego tres paginas para contar un acontecimiento o una sensación, nunca hay un mínimo de complejidad. Lo retomaba diciéndome que lo termino rápido, para darle una chance de gustarme o para poder discutirlo en el club de libro, pues pienso que la historia no es del todo mala, pero me exasperaba su lentitud. Se arrastraba, y eso que no tiene tantas páginas.
Lo que más me irritó fue el lenguaje que se supone es el aspecto que muchos disfrutaron de la novela. Estamos en el punto de vista de la niña que se explica sus vivencias con sus propias palabras, muchas palabras con guion (lo leí en inglés), mucho “the thing called x ” “the thing called love” ,.. que es una manera de evitar que ella hable como un personaje del siglo XXI. Sí, es tierno y original, pero al acabo de un ratito es repetitivo y aburrido. No tengo ni idea como hablaron y pensaron las personas en esta época, lo que importa más que la precisión histórica es que la novela me tiene que convencer (suspension of disbelief).
Obviamente, el peligro con este tipo de novela es crear caracteres modernos y insertarlos en la edad media. Hay un pastor que cree que Dios es piadoso y tolerante y no necesita sacrificios o indulgencias. Ambrose es el hombre perfecto, sin más, fuerte y tierno y con talento musical.
Ahora, probablemente meto la pata si digo eso, porque no me sé expresar muy bien. Ser gay es de moda, hoy en día no hay libro sin, no hay serie Netflix sin un personaje homosexual. Y no me malentiendan, me parece bien que esté “de moda”, es muy importante dar visibilidad a personas e historias que han sido ninguneadas y escondidos y perseguidos durante tanto tiempo, y yo misma me percibo parte del movimiento queer, pero hay veces que su inclusión en la ficción me parece artificial. Pienso que esto es porque que ciertos personajes no han recibido un carácter suficientemente interesante si no fuese por su orientación sexual, Flavio por ejemplo, es español, tiene ojos de Bambi con pestañas largas y está enamorado de Ivo. No sabemos más de él. Por cierto, no es un personaje principal, pero aún así tuve la impresión que su identidad fue reducida a su orientación sexual.
Atención spoiler:
Pues el happy ending de todas embarazadas me dio el golpe final.
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