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15 abril, 2021

Donal Ryan – the spinning heart (2012)

 

Esta novelita la compré sin mucha expectativa, porque estaba de oferta, porque nunca leí nada de Irlanda, porque tenía buenas reseñas y porque ganó el Guardian first book award.

Situado en un pueblito en Irlanda durante la crisis financiera del 2008, de la burbuja inmobiliaria, (digo para distinguirla de la otra, la de la “crisis sanitaria”), o cuando se comienza a sentir las consecuencias reales y cotidianas de esta y “everything went wallop..”.

El autor deja hablar a un canon de una veintena de personajes, cada uno en primera persona, cantando testimonio y reflexión en el mejor habla que les es proprio y natural. No sé como mejor decir: lenguaje campesino, vernacular, de calle, de dialecto, de pueblo, como indio, como gitano? Me entienden. Aunque nunca estuve por estos lados y muchas expresiones se me escapan, no es muy difícil para alguien que habla un ingles más o menos y lee inglés habitualmente. La mente busca rápidamente un equivalente español o alemán y entiende los giros. Seguro que no lo recomiendo para aprender inglés gramaticalmente correcto. Me gustó mucho eso de la novela, porque no es solo el hablar con malas palabras y la construcción de las frases como los hace alguien que “en su vida no salió del pueblo” (digo con cierta pena, porque la riqueza de estos dialectos se pierde con la globalización.), aunque no sé si quizás en toda Irlanda se habla así??, es también la forma original que encontró para expresar tantas voces diferentes con sus proprias dramas y cuestionamientos privados sin que se parezcan repetitivos.

Creo que tengo que poner ejemplos para hacerme entender. “I´m like a young wan on a heavy period”. “A power of fellas is going foreign”, palabras y expresiones como; Jaysus, yoke, yahoo, craic, auld fella, young fella, a blow-in, etc.

No falta ahí ni la puta del pueblo (Lily) ni el tonto del pueblo (Timmy) ni el policía del pueblo (Jim) ni un recién muerto. Tenemos el sensible y hipocondríaco educador Montessori con fantasías de asesino, la inmigrante de Siberia que trabaja sin papeles a que todos llaman la Rusa.

Casi todos los personajes trabajaban para Pokey Burke que tenía una constructora- , cuando reventó la burbuja de construcción a crédito y venta de casas, este se fue huyendo sin dejar los papeles en orden y dejó a todos sin trabajo y sin derechos a pensiones o ayudas correspondientes.

Quedó ahí una urbanización casi vacía, con 40 casas semi terminadas, donde solo dos casas estan habitadas, la llaman “Pokey´s ghost estate”, o “the estate of horror” donde uno de los personajes, el padre de una joven madre soltera que compró una casa de estas, intenta remediar el horror cortando el pasto y recogiendo la basura en todo el barrio. Qué imagen para describir el estado en qué un fenómeno como este de la crisis (más o menos alienado, dado ser una cosa mundial) deja a la gente, robado de su qué-hacer y su gana-pan. La novela esta lena de imágenes así que se quedan grabadas. Como este joven que se prepara para ir a Australia a buscar trabajo cuyos padres se preocupan que va a ir a hacer el tonto y gastar todo en borracheras, y el joven piensa en su estatus de “victima” de refugiado económico.

Se cuenta la misma historia a través de los distintos personajes. La historia o el tema del libro es esto: el clima de angustia que crea la crisis, el deshacerse la comunidad en violencia y miedo - aunque no parece que antes de la “recesión” esto era un pueblito calmo donde todos vivían en armonía, el “el país se va a la mierda”, el se cae el cielo; muchos personajes están con sueños trágicos o premoniciones amenazadores. Y ahí ya voy a la contra-cara de la novela, por más que me hizo reír y llorar con los personajes, yo estaba ahí esperando una historia y en el punto narrativo hay un vacío. Eso me pasa con muchas novelas publicadas del 2000 para acá, para poner una data más o menos arbitraria, me parecen ricas en colores pero cortas en historia y cortas en páginas lo que no es un problema en si pero debe estar relacionado, porque suelen ser novelitas con ciento y pocas páginas que padecen este problema. No le hago justicia si digo que carece de historia, la historia que cuenta es la de Bobby Mahon, que era foreman (capo) en la empresa de construcción, cuando el propietario se rajó. Bobby que tiene una difícil – o imposible relación con su padre. Casi todos los otros personajes hablan bien de él. Es un poco el protagonista aunque no haya protagonista. La otra historia que cuenta es la del secuestro de un niño y todas las emociones y chismes y habladurías y motivos y consecuencias relacionadas. Pero también es solo contada en la margen, como si el libro tuviese dos historias pero ninguna es principal. Se puede llamar forma experimental de la novela, o bien pensarlo como un grave defecto en la forma, cuando voz y contenido están excelentes, yo me inclino a lo último y es una pena. Aunque, a pesar de todo pienso que para primera novela está muy bien. Chapeau. (Ahora necesito una pausa de novelas sobre problemas causados por padres, ufff).




10 abril, 2021

Paul Auster - Moon Palace (1989)

No sé mucho qué escribir sobre él. Me gustó. El titulo me sonaba como obra emblemática del postmodernismo, sin saber bien porqué lo tenía catalogado así. Creo que ahora me quedó un poco más claro.

Hay en ella muchísimas referencias, la mayoría alude a temas muy "americanos" por así decir, el dinero, el wild west, el self made man, the pursiut of happiness. Otros grandes tema son también la búsqueda de significado (el no trabajar o no siempre dar prioridad al dinero, el escribir o pintar o hablarle al ciego..) y de identidad y los mundos dentro de mundos (china town, los apartamentos de los que apenas se sale, la cueva y oasis en el desierto, Central Park). Hay muchas referencias a los Estados Unidos de América y  el descubrimiento, the American Dream y el progreso (Tesla), Christopher Columbus, Columbus university,... Y a un nivel más general, los contrarios y contrastes (que eran tan importantes en la modernidad?) rico, pobre, gordo, flaco, ciudad grande, desierto, el melting pot NY, etc. Entre las incontables referencias a la literatura europea y norteamericana sobresalen Cyrano y Montaigne. Las veces que se le menciona a la luna son demasiadas para no cansar.

Sin querer spoilear, creo que se puede decir que hay ahí historias que se repiten, todos buscan a sus padres, los personajes principales son todos artistas, uncle Victor murió en un viaje al oeste, Julian Barber murió en el oeste, Salomon Barber al menos en lo que es oeste de Nueva York. Todos mueren muertes ridículas, inesperadas, más o menos anticipadas. Un personaje afirma que no hay coincidencias y sin embargo todo el tiempo narrado está lleno de ellas. Está bien porque no es muy previsible, se lee bien. No la cuento entre las mejores novelas que leí. Los personajes principales son entrañables, pero por veces me parecieron demasiado buenos, demasiado extremas en lo que los caracteriza o en sus acciones, algo que bien lo entiendo como una manera de expresarse propria de lo norteamericano. Quizás es una novela para leer a los 24 años, edad que tiene el protagonista y narrador Marco Stanley Fogg al final.

Me di cuenta de que es una novela en la que el espacio es importante. El espacio en si. Siempre es importante, pero en algunas novelas lo es más, hay muchos espacios que aparecen demasiado cerrados, o demasiado abiertos, en general se postula en un momento que el espacio terreno solo se puede determinar (en sentido geográfico y en el filosófico, digamos) en relación a un espacio "otro", o sea la luna o las estrellas. El espacio qye determina la noción del tiempo, también.

02 marzo, 2021

Horacio Castellanos Moya – Moronga (2018)


Moronga es el apodo de un personaje de la novela, también refiere la morcilla y, en lenguaje vernacular centroamericano, el miembro masculino.

La novela está buena, en el sentido de que no es mala, me divertí con ella, pero creo que está lejos de ser muy buena, la segunda parte se me hizo un poquito larga y la tercera no creo que aporta gran cosa a lo que ya se sabia. Por su temática me acordó la novela Vivir abajo de Patriau aunque obviamente sin llegar a la genialidad de aquella.

El autor se puede considerar salvadorense, es oriundo de Honduras pero ha vivido mayor parte de su vida de infancia y juventud en San Salvador y después también muchos años en México y en varios otros países, es un autor prolifero y reconocido. Es la primera novela de él que cae en mis manos, pero su nombre me sonaba ya, de haber leído sobre su obra El asco.

Moronga es una novela situada el metier académico, “campus novel”, mezcla con thriller/suspense, novela negra o de espionaje. En este sentido es quizás comparable con El camino de Ida de Piglia.

Está divida en tres partes, o sea, dos partes y un epílogo, de los cuales la primera tiene de narrador en primera persona a José Zeledón, la segunda a Erasmo Aragón, ambos rondan los 50 anios de edad y han pasado su juventud participando en la guerra civil salvadorense que les dejó traumas y la permanente sensación de ser vigilado y perseguido. Ambos están emigrados a Estados Unidos. En el epílogo se narra la investigación de un tiroteo que se produce en Chicago y en el que los dos personajes se ven indirectamente involucrados desde el punto de vista de los forenses encargados de ello.

Me parece que lo que quiso mostrar el autor es el facto de que la guerra deja huellas en los sujetos que perdieron sus amigos y su familia y que a causa de eso son incapaces de confiar en nadie durante el resto de sus vidas, desarraigo que los limita considerablemente en su calidad de vida. La paranoia, las cadenas de complots y venganzas que son muy largas y turbias. Esto quedó claro, y el autor pudo haber desarrollado un poco más la trama, la narración, pero se queda en esto. La historia de (contra-)inteligencia y traición que cuenta es bastante simple, los cabos se atan con facilidad. Me hubiese gustado que volviese al final com Zeledón, personaje que me atrapó al inicio. (En el desenlace pierde la vida un personaje menor, cosa que no me pareció un desenlace potente, este personaje no era tan importante y estaba asumiendo este riesgo...)

Se contraponen a esto los miedos de esta otra cultura adonde los personajes han huido. En el país “de la paz y de la seguridad” cualquiera puede ser denunciado (conveniente aquí la acusación de acoso sexual difícilmente verificable) y metido preso por alguien con dinero para buenos abogados por cualquier nimiedad u malentendido. Así, Zeledón, por ejemplo, pierde un empleo como conductor de buses escolares porque es acusado de seguir a una maestra, a la que se había cruzado por acaso en una tienda y en el gimnasio. El otro personaje vive lleno de miedo de una mala reseña en el sistema de Airbnb porque depende de los ingresos que este sistema de subalquiler le proporciona, otro personaje esta absorbida por el miedo de que el marido la engañe. Puede que haya aún una relación entre la absoluta desconfianza en la que viven y el comportamiento sexual compulsivo e siempre frustrado de los protagonistas.

Zeledón incluso llega a trabajar como especie de espía universitario, solo que completamente legal, formas de prevenir acoso social y ataques terroristas en el campus. También llega a un empleo, más o menos por acaso, en una empresa que colabora con la policía en el control de las pantallas en tiempo directo de las cameras de vigilancia el espacio publico, las salidas de los bares, los parques de estacionamiento.

Pero aún la vigilancia casi absoluta y las fuerzas de seguridad estatales entrenados no pueden ni prever ni evitar el tiroteo final.

El narrador en primera persona de la segunda parte, Aragón, cae mal, que no es confiable, una persona histérica, obsesivo consumidor de porno, siempre buscando excusas para justificarse aunque sea ante su mismo, buscando ligar con mujeres de una forma un tanto rara, no sé explicarlo de momento. Es un ejercicio de estilo de escritura, pero cansa un poco, es una forma de narrar algo repetitiva, sin finalidad, quiero decir este personaje pedante al final no hace nada de extraordinario.

Lo que me pareció interesante de la descripción de la vida en Estados Unidos es que ahí casi todos los personajes que menciona son migrantes, están además de los latinos, alemanes, chinos y hundúes.

Hace muchas referencias a series (a Zeledón le parece vivir en una) de los que yo no vi ninguna, los Sopranos, the Wire, Breaking Bad. También refiere mucho la tecnología, que su i-pad, su Facebook, su Gmail, Googlemaps y GoogleEarth, Airbnb, etc.



26 diciembre, 2020

Tristan García – Faber. Le destructeur (2013)

Llegué a este autor francés, filósofo, y docente, por casualidad, escuché una entrevista en arte.

Faber es una novela de coming off age, sobre la juventud, sobre crecer, las experiencias que nos acuñan de por vida, una novela sobre la sociedad y la socialización, normalización, que pasa con los que no encajan? Y también puede ser leído como una tragedia, tiene algo más de 400 páginas. Me gustó mucho. 

(El libro Homo Faber de Max Frisch fue mi libro favorito en el secundario a una edad en la que leía muy poco).

El héroe, Faber, es un niño especial, quiere decir que parece que tiene fuerzas sobrenaturales, una inteligencia y fuerza física muy superior a lo promedio. Muy querido por los padres de sus amigos y popular en general. Batiéndose principalmente para el bien (reina sobre el patio de la escuela, es el que castiga a los profesores malos, salva a los débiles .. ), a veces esta fuerza suya se le escapa, se vuelve para el lado malo, (interesante pensar como se construye el bien y el mal en esta novela! Como en Vivir abajo, el castigo, o la venganza suelen equivocar o rebotar de su destino, acarrear imprevistos), desde niño a veces da riendas sueltas a sus impulsos emocionales espontáneos que no sabe controlar del todo, a menudo estos ataques se voltean contra el mismo, entonces desaparece por un tiempo, se lastima, a veces ni se acuerda.

Situado en Mornay, una pequeña ciudad ficticia en el centro de Francia. Y el lugar parece tener cierta culpa, sus habitantes se sienten banales, grises, atrapados en una ciudad "de mierda", con bloques de apartamentos, pequeñas casas de familia, periferia donde viven inmigrantes, nadie parece feliz en esta ciudad con raíces católicos y gobierno conservador repleta de burgueses que ni siquiera hicieron el intento de ser otra cosa.

Es un retrato de unos niños de clase media de nuestra generación post-post-guerra, o sea, post milagro de economía, post baby boomers, los primeros millenials. Los protagonistas son pocos años mayores que yo, igual que el autor, nacidos en los 80. En cinco partes y en capítulos alternantes se narra su niñez, adolescencia y su ahora, a los 30 años, adultos. El narrador cambia, hay  cuatro narradores diferentes. Como en tantos otros libros situados en los años 90, el autor integra una playlist con las canciones que sus personajes oían, indie y progressive rock por supuesto.

Me hizo recordar muchas cosas de mi propia infancia. Creo que debe ser algo muy común que se crea un triangulo de amistad/amor, o que la admiración desmesurada de alguien tenga consecuencias desagradables que la gente lleva consigo toda la vida.

Faber es diferente, usa otro contexto y otros temas, pero por algo me hizo acordar a Kruso, novela que leí hace unos años.

Únicos detalles negativos: El argumento es algo inverosímil. Pero en fin, ya vi cosas con mis propios ojos que nadie me creería. Estas cosas son siempre relativos, no impide o impide apenas de que sea una excelente novela. Hay un personaje que se llama igual que el autor Tristan, me parece un poco raro. Eso quedó bien en César Aira muy pocos otros, mmh..

P.S. : Lo leí traducido al alemán. De la misma editorial que publicó en alemán Pola Oloixarac - Dark constellations (2015) (engli....


 

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