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29 agosto, 2019

Pedro Mairal - El año del desierto (2005)


Pedro Mairal es el autor de Una noche con Sabrina Love y La uruguaya, novelas que me gustaron sin sorprenderme demasiado, novelas más simples. El año del desierto es diferente, atrapa desde la primera página, es angustiante, desesperante. Tiene mucha fuerza, es vertiginoso y emocionante. Es capaz de ser lo mejor que leí en el 2019.

Utilizando el trick de dejar el tiempo pasar al revés y en acelerado - como por ejemplo en el cuento de Alejo Carpentier "Viaje a la semilla", Mairal cuenta la historia de Buenos Aires y de Argentina, en un año. Desde la contemporáneidad en el que Maria trabaja de secretaria para una empresa financiera en una torre de la Costanera, pasando por rápidos y frecuentes cambios de gobernadores de bandos y colores de bandera, la guerra de la República de Brasil contra el gobierno de las Provincias Unidas de Buenos Aires hasta que aparecen rumores de que llegaron españoles a Buenos Aires.
En vez de que la "civilización" avance por el desierto, son el desierto y la "barbarie" que avanzan. Y te hace pensar sobre qué es la barbarie y qué seria lo que la oponemos.
Protagonizado por María, una chica de veintitres años, muy despierta y valiente, lo narrado parece muy vivido. Entran en conflicto Capital y Provincia, la gente se organiza, levanta barricadas en las manzanas, redistribuye gente y alimentos disponibles y elige representantes. Dejan de usar las calles, pero hacen puentes y tuneles para comunicarse entre las manzanas. La intemperie invade General Paz y poco después está a veinte cuadras de Plaza de Mayo. Ella lucha para sobrevivir y tiene a su cuidado su padre que cayó en una espécie de coma. Pero las circunstancias cambian a una velocidad alucinante, hay que adaptarse. Inicialmente lava ropa, después es enfermera en el hospital y luego mujer de limpieza en el puerto hasta llegar a ser obligada a trabajar en un bar del puerto como chica que canta y se disponibiliza. Su novio bien temprano ingresa en Campo de Mayo, al servicio militar obligatorio, después escapa pero lo pierde de vista. Pronto las mujeres ya no pueden votar, ya no pueden opinar en conversaciones de hombres. La jornada de trabajo se amplia de ocho a once horas. Todo se ve a través del personaje femenino que cuenta en primera persona. Es un torbellino de experiencias límite. Hay deportaciones, raptos, cautiverios, sacrificios y toda clase de pestes contagiosas. Muere mucha gente.
Al comienzo de la novela parece ocurrir algo como el colpaso del 2001, pero queda claro que las noticias no son de confiar, se trata de un salvese quien pueda, organizan lo que se llama "la marcha contra la intemperie".
Desaparece la electricidad, desaparecen las casas. Hay miedo, hambre, peste, mucha emigración por barcos. Hay esperanza de que en el campo uno pueda cultivar sus verdura y estar tranquilo, pero salirse del centro es un peligro. Hay bandidos sueltos y tropas y autoridades perversas que se aprovechan en todos lados. En un momento y acordandose de su abuela María intenta huír de barco, pero no puede, se ve que pertenece a este caos de país que la atrapa con alguna fuerza desconcida. Al final echan dirección campo aberto y otra aventura comienza. Hace amigos pero pierde a muchos amigos por el camino, pasa por colonias ultra-católicos y otros brutos, donde su condición de mujer la destina a ser esclava sexual y de trabajo que pasa por diferentes dueños.

Claro que para los personajes la vida no pasa al revés, y algunas cosas no encuadran en la linearidad, así por ejemplo la llaman a María con el nombre de su bisabuela, o las verduras se pudren en el paso de pocas horas, el pelo crece más rápido, pero la idea es que el tiempo se entiendo como acumulación (ver p.ej. este artículo), coexisten carrozas de caballo con los electrodomesticos y enchufes triples ahora inútiles.
Es maravillosa la creatividad desbordante que impregna esta historia, el autor se inventa las complexas formas de organización de cada comunidad, sea la organización del vecindario, sistemas de reciclaje, de un inquilinato, de una casa de putas del Bajo, de unas colonias en el campo o de los índios. E inventa el idioma de la tribu, los braucos, por ejemplo, se comunicam así Acéguach, fas, yut y eña eña (preña, preña). Estos detalles de mezcla entre lo nuevo y lo antiguo y a veces con toque fantástico enriquecen el libro, por ejemplo hay gente que va en short de futbol, ojotas y con un tatuaje de la Virgen Lujan, pero estamos hablando de una tribu salvaje, gente que saquea y de resto come ovejas, cabras, yeguas, gente que no tiene ni lo más básico de normas sociales o de tecnologia. 
Por ahí en el año màs o menso 1500, tener una tele en la carpa era signo de poder y distinciòn para los jefes de familia, un vestigio de civilización? En nuestro presente también tenemos cosas y costumbres de antiguamente, no?

25 marzo, 2017

Pedro Mairal - Una noche con Sabrina Love (1998)


Buenísimo! Ya había leído una del autor (La Uruguaya del 2016) y no me había gustado tanto, a pesar de ser entretenida.
De esta se hizo una película con Cecilia Roth como Sabrina Love. No me apetece verla, no me quiero arruinar la impresión.
El protagonista es un chico de provincia, Daniel Montero, 17 años, de Curuguazú, Entre Ríos que gana en un concurso de televisión una noche con la porno-star Sabrina Love. Como no tiene plata para ir a Buenos Aires, se larga de autostop. Por una inundación no circulan camiones, ni ómnibus y se tiene que ir un trazo en balsa. Después, haciendo dedo se confronta con diversos personajes, con obreros, maestras, soldados, con gauchos, con participantes del concurso de la noche con Sabrina Love. Los autos expresan otro mundo adulto, ese que pasa poderoso a pocos metros de Daniel y sin embargo no le da bola. Los autos potencian la violencia y alienación de sus conductores.
El joven Daniel, que desde que terminó el colegio trabaja en un frigorífico de pollos, se va a la gran ciudad, la Capital donde parece que siempre hay Carnaval (que es la emancipación temporaria de los oprimidos), y donde encuentra más diversidad en opiniones, identidades y posibilidades de lo que esperaba, con facilidad va conociendo estudiantes que tan solo tienen unos años más que él y estudian y toman cuenta de su vida. Hay más realidad, simultaneidad y violencia en la ciudad, pero al mismo tiempo también más espectáculo, divergencia y virtualidad (TV, shows, disfraces) de lo que esperaba. Como los espejos y puertas de vidrio del hotelucho transitório.
(Me puse babosa de recuerdos, del colectivo 60, de los paseadores de perros en Recoleta, de los cables enredados, de los vendedores ambulantes, será que me impactó porque fui a Buenos Aires a la misma edad, también vine del campo y de alguna manera también me inicié ahí? Pero esto son cosas mías. Tengo que volver, porque nunca fui a un telo, cosa que es una falta de experiencia importante, creo. Pero esto no tiene nada a ver.). El libro sugiere que de alguna manera son muy conectadas la iniciación al mundo adulto, a la mayoria de edad y la iniciación intelectual-cultural en la Capital del país. Como Daniel, que antes de que viniera a Buenos Aires por primera vez, no era ni bien adulto, ni bien "argentino", se pasaba el tiempo entre su trabajo, la fabrica de carne y la televisión.
 

17 noviembre, 2021

Iosi Havilio - Pequeña flor (2015)

Ya había leído del autor las novelas Opendoor (2006) y Paraísos (2012) que me gustaron ambas mucho. En Pequeña Flor, ciertos temas de sus otras novelas encuentran continuidad como lo es con la locura o animalidad, pero su carácter y estilo es diferente. Ya no continuamos con la protagonista de las otras novelas, ni con la misma sensibilidad.  
Pequeña Flor tiene apenas un poco más de cien páginas por lo que se lee en una tarde, o en una mañana, su estilo se podría describir como Airiano, aunque menos denso en referencias y disparates. (Mencionar a Aira es quizás injusto, poner la valla muy muy alta). También podría decir que la novela me recuerda el estilo de La Uruguaya de Pedro Mairal, porque combina lo cotidiano con lo fantástico, el suspense con la emoción. 
El protagonista es José que narra en primera persona, está casado con Laura con la que tiene una pequeña hija, Antonia. La historia inicia cuando José pierde su trabajo, entonces Laura decide volver a su empleo y dejar José a cargo de las tareas domésticas. Ahí se despliega un mundo nuevo para él, conoce a sus vecinos y descubre cierta capacidad en sí mismo (un don) que le hace dudar de su salud mental y a la vez le da una fuerza singular. Estos descubrimientos influyen en la gestión de los puntos muertos y recapitulaciones amorosos propios del matrimonio joven culminando en un final decisivo.
La novela no me pareció excelente, ni muy buena, pero está lejos de ser mediocre o mala también. No es una recomendación caliente, pero tampoco una perdida de tiempo. Havilio sabe muy bien construir sus personajes, siempre muestra una intimidad, una introspección en el especifico flow en que los personajes se encuentran en ciertos momentos en su vida (joven adulta), que se logra sin monólogos y sin muchas palabras siquiera. Diría que este es gran fuerte de este joven autor y me encantaría leer más de él en el futuro. Sus novelas siempre están situados o en el campo o “islas de campo”, jardines, baldíos, parques, suburbio, me parece en la provincia de Buenos Aires. Otra cosa que hay en todas sus novelas es una atracción homosexual del protagonista, aunque a veces es una cosa menor, o sin importancia.Referencias: petite Fleur, música años (1950) y Resurrection, novela de Léon Tolstoï (1899).

28 noviembre, 2020

Vivir Abajo - Gustavo Faverón Patriau (2019)

Me dijeron que era lo más potente desde Los detectives salvajes de Bolaño. Vivir Abajo es un pedazo de novela, si se compara con Bolaño imagino que sea por su extensión y su consciencia latinoamericana o migrante en general, aunque las novelas de los dos autores no tengan demasiado que ver, yo. Pero creo que sí, Vivir Abajo, podría tener un impacto comparable a la antedicha. Esta novela brilla sobre todo entre el montón de m**** que estuve leyendo últimamente. Es lo mejor que me cayó en mis manos desde hace mucho (competiendo quizás con Andrés Neuman - El viajero del siglo (2009) y Pedro Mairal - El año del desierto (2005) pero no son comparables, esto aquí tiene mucho más densidad de información, historias diferentes que se cruzan y entrelazan, más información histórica, es mucho más complejo a nivel narrativo, en fin, dudo que sean comparaciones que tengan sentido).

Es una novela de 640 paginas bien estructurada y también de cierta forma circular, o espiral, que vuelve sobre los mismos personajes que parecen muchísimas pero al final no son tantos, y cierra sus historias que están todas conectadas, hasta donde es posible, porque son historias subjetivas y historias reconstruidas. Es un libro que se lee rápido y fácilmente si no fuera por su duro contenido temático que pesa sobre el corazón y hasta me llegó a causar pesadillas en las que me preguntaba si era un asesino justo o no y si tenía que huir o si me entregaba.

Trata de la locura, la ajena y la congénita, la recuperación de pasados, la violencia domestica y la institucional, de difíciles relaciones de padres e hijos, la venganza, de cine y poesía, y de historia y política. De lo privado a lo público, es difícil de decir donde termina un asunto y comienza otro.

No hay simplemente buenos y malos, es la historia de una la longa cadena de venganzas, que claro está, eso nos enseñan las novelas policiales más baratas, nunca son justas, nunca resuelven nada, se complejifican en grado cada vez más, aunque para disfrutar el libro lo mejor es eso, descubrir de atrás para adelante, a través de una reconstrucción, los hechos y los posibles motivos de tales venganzas.

Hay muchas formas de locura, y muchas de ellas surgen a partir de traumas sufridas. Entre todo esto encontramos dos imágenes recurrentes de la locura: La del cuadro de la extracción de piedra de la locura de los cuadros renacentistas holandeses y la del cine herzogiano. Qué imagen podría representar mejor que Klaus Kinsky en las películas de Werner Herzog?

La galería de personajes y los argumentos de novelas esbozadas dentro del libro y los cuentos y anécdotas contados por personajes son tantos y tan variopintos que se merecen una mención especial. Cuánta imaginación, hombre!

Como el autor explica en las entrevistas, el titulo viene de una novela de Fogwill, Vivir afuera. Reseñada acá. También refiere a:

Vivir abajo, en manicomios y cárceles. Vivir abajo, en Latinoamérica. Vivir abajo, en la sombra del padre. 


Está divida en las siguientes partes:
I. La piedra de la locura,  situada en el Perú
II. La salud de Mrs. Richards, situada en Estados Unidos
III. Puentes fragilmente construidos, situada en Paraguay, Argentina y Chile
IV. Las reapariciones,  por todos los anteriores lados

(Respeto a la extensión, no me parece excesiva, excepto por la cuarta parte que diría que se podría haber recortado bastante. A lo mejor otros lectores me contradicen ahí. También me parece algo  un poquito forzado que cada personaje recibiera su doble. La novela ya estaba muy muy buena sin ese juego.)


09 febrero, 2019

Carlos Busqued - Bajo este sol tremendo (2009)


Bajo este sol tremendo me gustó mucho. Situada entre el Chaco y Córdoba comparte el universo paisajístico (calor, barro, chamamé) con los Ladrilleros de Selva Almada. Su tono, sin embargo me recordó más a Niccolo Ammaniti.

Me encantó el imaginario animal que se monta y que se va apoderando de los personajes, desde los documentales de animales en Discovery Channel que todos los personajes miran, pasando por sus sueños de elefantes fuera de control y los artículos sobre monstruos submarinos que aparecen en la casa, hasta las víboras, perros e insectos malos que abundan en el centro y norte argentino. Hay una grande arbitrariedad en el trato con los bichos, por veces son objeto de fascinio y contemplación, compañeros, otras veces puros objetos del odio del hombre, basura viva, como el toro que se escapa del matadero choca con un camión y al que es negado el tiro de gracia. Hay niños que pescan solos de madrugada y cuando preguntados explican como les sacan lo de adentro y después se tira "la cáscara". Los peces de pecera se mueren, los perros matan a un gato, una víbora devora un lechón, las moscas se electrocutan, todo eso arma un clima de miedo muy poderoso.

La contratapa afirma que es "una novela poderosa, sin reflexiones psicológicas" y "no hay guiños generacionales ni discursos éticos o políticos" . Pues, no sé si es así, pero me resulta curiosa esta forma de publicitar el libro. Aunque bien, más abajo  aclara que a pesar de no tener referencias explícitos, la historia reciente del país con todo su peso va asomando por entre las líneas. Como podía ser de otra manera? Debe ser verdad eso que tanto se dice de que los viejos códigos literarios ya no valen, porque en toda su simplicidad y carencia de complexas figuras meta-literarias o interextuales, Bajo este sol tremendo me parece autosuficiente, pero tal vez un lector de la generación anterior no lo vería así. No se hacen referencias literarias directas, y de películas solo se refieren "géneros menores": los documentales en la televisión y la gran industria pornográfica de tiempos de VHS (género en extinción). Con todo, me parece que Busqued logró una buena pieza de literatura tal vez emparentada con el cine aunque en estos campos no sé nombrar afinidades. También creo recordar haber leído una novela de Antonio di Benedetto que me parecía relacionada. Nadie Nada Nunca de Saer también podría hacer eco. Tampoco me parece aislado de sus contemporáneos, por ejemplo veo cierta familiaridad en la forma de dejar sus personajes solitarios viajar entre campo y ciudad con Pedro Mairal  (leí La uruguaya y Una noche con Sabrina Love) o Martín Kohan (Bahía blanca o Fuera de Lugar), o pensando en lo perdidos y desesperanzados pero a la vez fuertes que son sus personajes y en el estilo de escrita con Pablo Ramos. Pero bien voy a tener que leer más de Busqued para especificar estos parentescos. Es la primera novela del autor y su único defecto es que es muy corta. Tiene ciento y tal páginas, pero con capítulos de pagina y media deja muchas medias páginas en blanco, la leí en una sola tarde y me quedé sin novela.

El argumento de la novela:
Bajo este sol tremendo cuenta en capítulos alternados las historias de Cerarti y de Danielito que se terminan de enlazar a través del albacea Duarte. El lenguaje quedó lindamente simple y despreocupado. Cerarti recibe una llamada en que le avisan que mataron a su madre y hermano a escopetazos ahí en el Chaco y le piden para ir y tratar del entierro y del seguro. A Cerarti mucho no le importa, pues hace muchos años no los veía, pero interrumpe su vida de desempleado, ver tele, fumar, comer apenas lo estrictamente necesario, para ir al Chaco. De paso descubre que su hermano vivía en la misma ciudad que él, en Córdoba capital. El albacea, el padre de Danielito y el último compañero de la madre de Cerarti eran militares, y quizás por eso todos tienen armas de fuego en casa. Tanto en el Chaco como en la ciudad de Córdoba predomina la violencia y la crueldad. Pero el autor hace parecer que todo ocurre como sin nada, que nada podía ser más normal y cotidiano. En ningún momento los personajes dejan de fumar porros. Los personajes me parecieron muy logrados Cerarti y Danielito me cayeron muy bien y les tuve mucha pena, Duarte el albacea-ex-militar mete miedo. Cerarti aprovecha para dejar su departamento alquilado para mudarse a la casa del hermano, llena de basura, y descubrir con una curiosidad mínima el universo de él. Duarte y su ayudante Danielito están metidos en turbios negocios y se les ocurre pedirle ayuda a Ceriati. No es para boludear, matar o quedar muerto, bien explicado en este videocito. El autor también me cae muy bien, me identifico.

20 noviembre, 2016

Pedro Mairal - La uruguaya (2016)



Es así que se siente un porteño en el Uruguay. Brotan por todos lados las asociaciones típicas, la escapada de Buenos Aires, el Buquebus, los hippies de Valizas, Cabo Polonio, Montevideo familiar, todo igualito, pero diferente. Uruguay real, pero idealizado y cantan "A redoblar" en la playa. A solo 4 horas de barco, pero más allá de la frontera. Los enchufes son para dos patitas redondas y el cargador de Lucas era de tres planas, la gente dice liceo, nomás, un mozo que se parece a Zitarrosa. Championes, salado, chiquilines, bo, entre el voseo y el tú. El palacio Salvo, La Pasiva, la playa Ramírez, los porros y Mujica. 

No conocía el autor, pero recuerdo haber leído una nota sobre esta novela hace poco y no logro recordar donde. Ya pensaba que nunca iba a poder conocer esta generación de autores, debida a mi limitado poder de compra, pero apareció alguien que me pasó una copia.

La historia contada en primera persona, además de enumerar estereotipos y lugares comunes, cuenta la historia de una desilusión. Una pareja que se separa, quizás ayudado por las circunstancias y mala suerte y sobretodo porque Lucas metió la pata. No aguantó la presión que significa mantener el nivel económico y tener una familia clásica. Se habla del sentimiento de enamorarse de una ciudad, de subjectividades y espacios urbanos. Se puede leer que Montevideo es como Buenos Aires, pero menos glamour capitalista, "como si no hubiera habido neoliberalismo"). Mas que otro espacio, se trata de otro tiempo (o de la esperanza de). Y en Montevideo lo tratan con la alteridad subtil con la que se trata a un porteño. 

Lucas Pereyra que es el narrador nos cuenta de sus viajes al Uruguay con el propósito de cambiar unos dólares y unos pesos al cambio no oficial y volver a Argentina sin declararlos - no debe de haber tema más actual. "Era la época del dólar blue, el dólar soja, el dólar turista, el dolar ladrillo, el dólar oficial, el dólar futuro" Los negocios de contrabando mantiene vivas las fronteras del mundo, y las constituye en primero lugar.
"Nadie sabía bien cuánto valían las cosas. El peso se devaluaba, había inflación. Y empezaron los controles de cambio. Como si en pleno verano te pagaran en hielo y prohibieran las heladeras. Todos buscando dólares desesperadamente. Se desdobló el mercado, entre el oficial y el paralelo, en medio aparecieron las cuevas, los intermediarios, los amigos de los primos."
Las economías en la ficción, son también un gran tema argentino. A veces me pregunto porque no hay más novelas así.  
"Una situación medieval, en el siglo XXI, tiempos de transferencias electrónicas y dinero virtual, y uno buscando unos papeles impresos del otro lado del río, escondiéndolos, buscando una alternativa, tratando de zafar de las medidas, de las consecuencias laterales de las decisiones del Estado, encontrando esa fisura por donde poder pasar."
 Y si literatura precisa de tiempo y el tiempo (en la ciudad) se traduce en dinero?
"..la deuda era algo invisible que estaba oculto en mi cerebro. Una sucesión de imágenes relatadas que debían salir de mi imaginación. Aquello con lo que yo tenía que pagar no existía, no estaba en ningún lado. Había que inventarlo. Mi moneda de cambio eran una serie de conexiones neuronales que irían produciendo un sueño diurno, verbal. ¿Y si no funcionaba esa máquina narrativa?"
Así, casi imperceptiblemente se toca el tema del valor de la literatura. Porque Lucas, el personaje tiene una deuda literaria, la deuda del escritor que recibe un adelanto de la editorial, la deuda de ideas que se traducen en dinero. Y es padre de familia, un escritor con falta de tiempo, falta de dinero, falta de inspiración, con la mujer profesional que paga las cuentas de casa, difícil de aguantar para un ego que se formó en la clase media-alta de colegio inglés y country. Era obvio que se iba a mandar una cagada y francamente, a mí me aburre el tema de la fidelidad de parejas y afines.
Y el tema del género y de las nuevas familias me pareció metido a la fuerza y empujando para que quepa en las últimas tres páginas. Hubiese quedado mejor sin esta resolución final, pero ta.

En resumen, La Uruguaya es entretenida, corta y simpática, pero no me pareció gran cosa. Por el estilo de pintar la sociedad, me acordó de Sergio Olguín.


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